Enrique-Ali-Gonzalez-Ordosgoitti

                                  

Enrique-Ali-Gonzalez-Ordosgoitti

Enrique Alí González Ordosgoitti[i]

 

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Itinerario de este Artículo

Conferencia dictada en la Universidad Simón Bolívar el jueves 14 de noviembre de 2019, en el Auditorio del Edificio de Mecánica y Materiales (MEM), auspiciada por el Decanato de Estudios Generales, la Dirección de Cultura y la Asociación de Egresados de la USB. Organizada por los Profesores: Jonás Estrada y Claudia Fabiana Vargas.

 

Índice

Introducción

-Cultura y Núcleo Ético-Mítico

-¿Cuáles elementos integran nuestro Núcleo Ético-Mítico?

El Núcleo Ético-Mítico, forjado entre 1498 y el siglo XVIII

El Núcleo Ético-Mítico creado en el siglo XIX

El Núcleo Ético-Mítico en el siglo XX

-¿Cómo realiza el Régimen la Lucha Cultural, para el debilitamiento de nuestro Núcleo Ético-Mítico?

-Ignorar lo positivo-venezolano, acumulado por nuestro Ethos hasta el siglo XVIII y acrecentar lo malo heredado

-Rechazar lo positivo y reivindicar lo peor del siglo XIX

-Aplastar, desfigurar, resemantizar y mentir acerca de lo positivo-venezolano, alcanzado en el siglo XX y rescatar actualizando, lo peor del siglo

-Y presionar y embestir para lograr la Reconfiguración de la Etnia Venezolana, a partir de lo que No-Somos

 

 

Introducción

En un trabajo anterior[ii] definimos lo que entendemos por Reconfiguración Étnica, la cual es un proceso que intenta cambiar sustancialmente, a través de violentos procesos socioculturales y sociopolíticos, los elementos de etnicidad presentes en una Etnia determinada. Nosotros pensamos, que Venezuela vive actualmente ese proceso, el cual se desarrolla a partir de los intentos de aculturación del Régimen, a través de tres mecanismos principales:

-la puesta en marcha de una Etapa de Demolición Nacional;

-una Lucha Cultural que busca disminuir la fortaleza de su Núcleo Ético-Mítico

-y una fragmentación del país en dos: los de Adentro y los de la Diáspora.

 

Cultura y Núcleo Ético-Mítico

En este trabajo, queremos analizar el papel del campo cultural en esa Reconfiguración Étnica. En 1982 definía la Cultura de la siguiente forma:

“(…) las diversas maneras como los hombres se representan a sí mismos y a la comunidad, las condiciones objetivas y subjetivas de su existencia, en un determinado tiempo histórico”.

 

Entre los elementos que caracterizan la Cultura están:

1.-la diversidad individual y colectiva,

2.-la representación,

3.-las condiciones objetivas,

4.-las condiciones subjetivas

5.-y la historicidad

 

De estos cinco elementos, su Núcleo Central de Sentido es la Representación, las demás características pueden presentarse en otros hechos sociales, pero en cambio; la Representación es lo que le da especificidad al hecho cultural.

 

La Representación se realiza fundamentalmente a través de signos, símbolos, visiones de mundo y una espiritualidad. La combinación de estos cuatro elementos en largos plazos históricos, terminarán confluyendo en la creación de un Núcleo Ético-Mítico en el Imaginario, que servirá de referente principal para el surgimiento de un Ethos Colectivo, que devendrá en Etnicidad y que dará origen a una Etnia determinada, en nuestro caso a la Etnia Venezolana.

 

Para el caso específico de Venezuela, el proceso histórico de conformación del Núcleo Ético-Mítico comienza en 1498[iii] y se encontrará desarrollado y maduro para finales del siglo XVIII, definido, como parte específica y particularizada, del resto del Imperio Español.

 

En el siglo XIX vivirá un proceso de ampliación signado, tanto por la aculturación como por procesos de creación conculturada, que redefinirán el Núcleo Ético-Mítico como: comenzamos a existir contemporáneamente y sólo somos venezolanos.

 

En el siglo XX, ese Núcleo Ético-Mítico se enriquecerá debido a las migraciones, aumentando los contornos de la venezolanidad y ampliando la sensación de existir como venezolanos; a sólo dos siglos: XIX y XX.

 

Y en el siglo XXI, se intentará debilitar ese Núcleo Ético-Mítico de la Venezolanidad, a través de numerosas acciones del Régimen, con el fin de naturalizar la sumisión, la aceptación del Despotismo y el desdibujamiento de la soberanía nacional; para así facilitar la colonización de Venezuela por Cuba y por importantes sectores de la Delincuencia Internacional y afiliar el país a una alianza anti-occidental, anti-cristiana y anti-democrática.

 

De lo anterior surgen dos hechos que intentaremos revisar en esta Ponencia:

-¿cuáles elementos integran nuestro Núcleo Ético-Mítico?

-¿cómo realiza el Régimen la Lucha Cultural, para el debilitamiento de nuestro Núcleo Ético-Mítico?

 

-¿Cuáles elementos integran nuestro Núcleo Ético-Mítico?

Es imprescindible realizar una acotación, el Núcleo Ético-Mítico se ha conformado en el nivel del Imaginario Colectivo, que en algunos casos, por la profundidad del tiempo histórico incorporado en algunos de sus elementos componentes, puede encontrarse en las profundidades del Inconsciente Colectivo planteado por Jung.

 

Una cosa es ese Núcleo Ético-Mítico y otra cosa, lo que los sectores intelectuales del país definen como tal. Es decir, no siempre las corrientes profundas del Ethos Colectivo, son interpretadas adecuadamente por las élites intelectuales de una nación. Cuando la interpretación no se adecua a la cosa, no se percibe claramente la realidad y cuando esa errada interpretación, da origen a políticas culturales, puede contribuir a un debilitamiento del Núcleo Ético-Mítico, a su ocultamiento de lo público dominante, pero no a su desaparición. Este proceso de debilitamiento puede ejemplificarse, con las políticas culturales y sociales del Régimen Soviético, el cual por más de 70 años, intentó disminuir hasta casi desaparecer, la influencia de la Iglesia Cristiana Ortodoxa Rusa y el resultado fue, que apenas caída la URSS, el Cristianismo Ortodoxo recuperó su papel central en la sociedad Rusa.

 

El Núcleo Ético-Mítico, forjado entre 1498 y el siglo XVIII

Ejemplo de estas políticas culturales dirigidas a socavar el Núcleo Ético-Mítico de otras sociedades, lo tenemos cuando se encontraron los españoles -en el período de 1498-siglo XVIII- con las distintas etnias Indígenas, esclavos africanos, semi esclavos Canarios y otros grupos étnicos de la propia España peninsular. Pero esos intentos de debilitamiento fueron superados:    -por el talante de ver la Conquista como poblamiento y evangelización, de los territorios perdidos por el cisma de Lutero,

-dando origen a un nuevo Núcleo Ético-Mítico, antes que al predominio unilateral de lo Castellano.

-Combinando procesos de aculturación y de conculturación.

-Americanizando la misceginación racial,

-la Religión,

-el Idioma,

-el Arte,

-las Costumbres

-y la visión del mundo.

 

Se generó un nuevo Núcleo Ético-Mítico:

-alrededor del Criollo,

-de la lengua castellana-americana,

-del Catolicismo popular,

-de considerarse una visión americana de lo europeo,

-con la convicción del binomio inseparable de trabajo-riqueza

-y de una presencia institucional estable. Así fue hasta el siglo XVIII.

 

El Núcleo Ético-Mítico creado en el siglo XIX

En el siglo XIX, el concepto de Criollo seguirá siendo el ejemplo destacado de la misceginación, entendida –a finales del siglo- como la absorción de lo indígena y diluidamente, de lo africano-negro, mientras se renegaba abiertamente del componente español y del canario; se marginaba aún más a los indígenas étnicos y se invisibilizaba a los africanos-negros, justificada moralmente toda esta operación, por la coartada de abiertamente pensar, que la Etnia Venezolana nace es a partir de los sucesos de 1810.

 

En la cosmovisión surgida, se destruyó totalmente la convicción del binomio inseparable de trabajo-riqueza, proveniente del siglo XVIII, debido a tres factores fundamentales:

-a que habían desaparecido las principales fuentes de trabajo del país,

-a que se vivía una situación de ruina generalizada (basta el ejemplo de que, una de las actividades de mayor impacto del Gobierno del Septenio de Guzmán Blanco, entre 1870-18777, fue limpiar los escombros del terremoto de 1812 ocurrido en Caracas. Escombros recogidos 58 años después)

-y el tercer factor fundamental fue; el espaldarazo dado por Bolívar a los militares en el Congreso de Angostura, que convirtió a este Estamento -luego de finalizada la Guerra de Secesión al concluir la Batalla de Carabobo- en el dueño activo y potencial de cualquier riqueza existente en el país, la cual podía ser obtenida con subterfugios legales, o por presión directa del Poder Ejecutivo o con el robo directo de cualquier recurso apetecible, a través del concepto de Reparto del Botín de Guerra. Actitud que aumentó exponencialmente, debido a la desaparición de una presencia institucional estable. Así fue el siglo XIX.

 

El nuevo Núcleo Ético-Mítico surgido en el siglo XIX, mantendrá cierta continuidad con el Núcleo Ético-Mítico existente en el siglo XVIII, en cuanto:

-a la centralidad –cada vez mayor- del Criollo,

-a la valoración de la lengua castellana-americana, recordemos el papel central de Andrés Bello,

-a la importancia de la cosmovisión del Catolicismo popular, la cual se convierte en la visión religiosa dominante en el Ethos venezolano, a espaldas por completo de la lucha política-religiosa, que se efectúa entre los sectores dominantes entre la Iglesia Católica y la Masonería.

 

Pero establecerá algunas diferencias tajantes con el siglo XVIII:

-se reducirá la Historia de Venezuela a sólo el proceso de secesión de España, datado fundamentalmente, a partir de los sucesos de 1810-1811,

-se decretará un ocultamiento de la génesis histórica de la nueva Nación, un gigantesco Hiato, con el fin de exacerbar las diferencias con España,

-de considerarse una visión americana de lo europeo, se pasará a destacar nuestra originalidad americana y considerarnos un producto humano nuevo, tal como lo señala Bolívar en la Carta de Jamaica y que en el siglo siguiente, desarrollará el pensador mexicano José Vasconcelos, con su concepto de Raza Cósmica,

 

-el siglo XIX será cuando surja con entera propiedad, el concepto de Venezolanidad, pues el obligatorio contacto intensivo que mantuvieron las Provincias entre sí, en el ambiente bélico decimonónico, hará que surja una noción de Destino Común entre las fronteras de la nueva República de Venezuela, creada en 1830 por Páez,

 

-las anteriores Provincias se desarrollarán hasta convertirse en Estados, lo que producirá nuevas Identidades Culturales Estadales, relacionadas pero no subsidiarias de las anteriores Identidades Provinciales,

 

-sectores intelectuales intentarán dar cuenta de estas nuevas realidades culturales, adjetivadas ya como venezolanas y surgirán los movimientos literarios criollistas y nativistas,

 

-el siglo XIX presentará un paisaje de ruina económica, destrucción institucional y desolación social de la mayoría de la población. Con un Estado incipiente sin fuerzas para construir país y con la cultura del saqueo para poder sobrevivir, como norma de acción para las nuevas élites dominantes,

 

-de ahí saldrá la marca permanente que subyace en nuestro Ethos colectivo, de estar condenados a empezar de cero en cualquier momento, de que no hay posibilidad de acumulación social e institucional por largos períodos de tiempo, que quizás pueda ilustrarse con la figura literaria de que, aunque se realice el esfuerzo de construir una carretera en el medio de la selva, al poco tiempo, la selva avanzará nuevamente hasta ocultar cualquier vestigio de asfalto

 

-y los sectores más desposeídos, vivirán con la resignación, con la desesperanza aprendida, de ver bajar sus expectativas de vida y no poder imaginarse una calidad de vida superior a la supervivencia inmediata, la cual se logrará teniendo fe en Dios

 

-y sólo las capas más audaces de esos sectores desposeídos, vislumbrarán la posibilidad de acceder a mejores condiciones de vida y para lograrlo, deberán enrolarse en los distintos y permanentes levantamientos de caudillos militares, pues la riqueza no se consigue trabajando sino arrebatándosela a quien la tiene.

 

El Núcleo Ético-Mítico en el siglo XX

Llegado el siglo XX, lo Criollo continuará como eje étnico y a la vez, convertido en símbolo proteico de alta misceginación racial, de gran capacidad de fusión cultural y social. A partir de la cuarta década, tratará de actualizar su Núcleo Ético-Mítico alrededor de:

-la noción de Democracia,

-de paz,

-de rechazo militante al belicismo,

-de nación bendecida con ingentes riquezas naturales,

-con una ética del trabajo reducida -en comparación con el siglo XVIII- que casi desaparecerá a partir del último tercio del XX (el primer Gobierno de Carlos André Pérez será el escenario detonante), trocándose la misma, por la nueva ética de: sólo tengo derechos y no deberes

 

El nuevo Núcleo Ético-Mítico surgido en el siglo XX, presentará algunas continuidades y algunas diferencias con el recibido del siglo XIX:

-seguirá la centralidad del Criollo,

-se mantendrá la valoración de la lengua castellana-americana,

-continuará la Historia de Venezuela reducida a los siglos XIX y XX,

-nuestra relación genética con España continuará siendo ocultada,

 

-la idea de Venezolanidad aumentará su hegemonía, arrastrando una relación asimétrica entre el Centralismo de Caracas y las periferias estadales, aunque estas aumentarán su peso cualitativo por varios procesos de desarrollo material llevados a cabo por el Estado y el proceso político abierto a partir de 1989, con la Elección directa de Gobernadores,

 

-desaparecerá la importancia pública, de las diferencias institucionales entre la Iglesia Católica y la Masonería, que ocuparon gran parte del XIX y sólo se harán presentes en episodios anecdóticos, vinculados al papel de Luis Beltrán Prieto Figueroa cuando fue Presidente del Congreso Nacional, en la Etapa de la Democracia Civil (1958-1998),

 

-esa oposición doctrinaria a la Iglesia Católica será heredada por los Positivistas, Liberales (en el sentido del siglo XIX, solapados en el Republicanismo español) y Marxistas, que a través del concepto de Estado Docente, dará origen a la polémica en contra de la Educación Católica,

 

-el fortalecimiento institucional de la Iglesia Católica Oficial, disminuirá la importancia de la cosmovisión del Catolicismo popular, relegándola a sectores con menos educación formal, mientras la visión oficial se convierte en la visión religiosa dominante en el Ethos venezolano, pero no solamente contando con la impronta tradicional de la Iglesia Católica, en la construcción de lo venezolano desde 1498, sino que también, la Iglesia traerá desde el último lustro del siglo XIX, herramientas educativas, teológicas, conceptuales y prácticas sociales, aprehendidas en la modernidad europea, que serán trasplantadas con éxito –la mayoría de esas contribuciones- al grueso de la población y a lo largo de todo el territorio nacional. Por esta razón, la Iglesia se convierte en actor importante en la implantación de la modernidad en Venezuela y así podemos afirmar que, en el siglo XX lleva a cabo una nueva Evangelización y una reconstrucción del tejido espiritual de la sociedad, llegando a aumentar los niveles de cristianización cultural de Venezuela, lo que repercutirá en un Ethos más cristianizado que el creado por las élites políticas del siglo XIX. Aunque este Ethos no se vea reflejado en las élites académicas y comunicacionales formadas en las Universidades públicas, si estará presente en los egresados de instituciones educativas católicas y sobre todo, la cristianización de la cultura será el principal elemento identificatorio de las culturas folklóricas y populares tradicionales,

 

-unas diferencias radicales con relación al siglo XIX, serán:

-la explotación del petróleo,

-la creciente urbanización en detrimento del campo,

-la industrialización,

-la masificación de la Educación, especialmente en la Etapa de Democracia Civil (1958-1998),

-la creación y ampliación de la infraestructura de servicios básicos como el agua, la luz, el teléfono, el gas,

-la ampliación, mejoramiento y creación de una infraestructura vial, que aseguró la conexión relativamente rápida de todo el territorio nacional, al menos entre sus principales ciudades,

-la aparición de grandes medios de comunicación impresos, radiales, televisivos e internet (hacia el final del siglo),

-la consolidación de las empresas públicas y privadas de la aeronáutica y del transporte marítimo de carga y de pasajeros,

-el surgimiento de nuevas ciudades,

-el aumento acelerado de la población,

-la llegada de miles de migrantes, especialmente de Europa, América y Asia,

-la pérdida del recuerdo de los años de ruina, miseria, enfermedades y pobreza extrema, vividos a lo largo del XIX y hasta el primer tercio del XX

 

-Todo lo anterior condujo a enriquecer nuestro Núcleo Ético-Mítico con ideas centrales como:

–la creación de un optimismo invulnerable,

–aceptar la idea mítica de la modernidad, sobre el progreso infinito,

–asumir la actitud proteica, de enfrentar cualquier obstáculo para la concreción de una idea de desarrollo, sin amilanarse,

–desarrollar en los mejores, la ética del servicio público

–y en la mayoría, la ética de los derechos sin deberes,

–basada en la idea de un país rico, cuya preocupación social mayoritaria no sería la producción de la riqueza, sino su distribución,

 

-sectores intelectuales de vanguardia intentarán dar cuenta de las nuevas realidades culturales, pero esta vez tratando de alcanzar un ideal cosmopolita, que se considera distinto y superior a una cultura nacional, entendida como parroquial y limitada. Ya no se reivindicará con suficiente fuerza nuestra especificidad americana y venezolana, sino se marchará en búsqueda de una supuesta universalidad, con la salvedad de la Novela, muy interesada en dar cuenta de lo que ocurre adentro,

 

-mientras, la intelectualidad de las Ciencias Sociales, tendrá momentos cumbres de lucidez para comprender y diagnosticar la nueva realidad venezolana, especialmente durante la primera mitad del siglo. Destacarán por su calidad los Historiadores, Sociólogos y Antropólogos (entre los cuales se encuentran los Folklorólogos), éstos tres últimos, necesariamente formados en el exterior. En la segunda mitad del siglo XX, las ciencias sociales serán colonizadas por un marxismo hiper eurocéntrico, interesado en hacer calzar nuestra experiencia societal en una periodificación histórica alucinada y anti científica, basada en: “Las formaciones económicas pre capitalistas” y el evolucionismo del Stalinismo de la III Internacional. Y la otra parte de las Ciencias Sociales en Venezuela, se sumergirán en un funcionalismo americano, más interesado en hacer Sociografía que Sociología, lo que trajo como resultado en ambos casos, el que no se pudiera acceder a una comprensión adecuada de nuestro Ethos,

 

-Ethos que concluirá el siglo XX:

–habiendo convertido en Epopeya el largo período comenzado en 1811 y terminado en Ayacucho en 1824,

–aumentando el Culto a los Próceres Militares y a unos pocos civiles, como Andrés Bello, Simón Rodríguez y José María Vargas,

–asumiendo la idea de haber nacido en un Nación muy importante, para la que cualquier realización es posible,

–con el optimismo del oro negro

–abierto a la audacia sin pensamiento profundo, como la Gran Venezuela de Carlos Andrés.

 

-¿Cómo realiza el Régimen la Lucha Cultural, para el debilitamiento de nuestro Núcleo Ético-Mítico?

Hemos visto someramente, las principales características que han ido definiendo nuestro Núcleo Ético-Mítico desde 1498. Para su mejor comprensión realizamos tres cortes históricos, para colocar de relieve la máxima condensación realizada en nuestro Imaginario Colectivo:

-1498-Siglo XVIII

-Siglo XIX

-y Siglo XX

 

En la Lucha Cultural emprendida por el Régimen en contra de nuestro Núcleo Ético-Mítico, para así debilitar nuestro Ethos y nuestra Etnicidad venezolana, destacan cuatro grupos de Políticas socioculturales:

-ignorar lo positivo-venezolano, acumulado por nuestro Ethos hasta el siglo XVIII y acrecentar lo malo heredado

-rechazar lo positivo y reivindicar lo peor del siglo XIX

-aplastar, desfigurar, resemantizar y mentir acerca de lo positivo-venezolano, alcanzado en el siglo XX y rescatar actualizando, lo peor del siglo

-y presionar y embestir para lograr la Reconfiguración de la Etnia Venezolana, a partir de lo que No-Somos

 

-Ignorar lo positivo-venezolano, acumulado por nuestro Ethos hasta el siglo XVIII y acrecentar lo malo heredado

En el siglo XVIII habíamos logrado varios elementos positivos:

-se habían creado la mayoría de los pueblos y ciudades que aún existen en nuestro país,

 

-se logró una real apropiación identitaria por parte de pueblos, ciudades y Provincias, siendo ésta última, la que actuaba como macro acumulador de identidades de las dos anteriores,

 

-estos pueblos y ciudades, habían desarrollado un sentido de pertenencia identitaria en tres niveles:

–en la escala de su propia extensión territorial,

–en la escala de la Provincia a la que se sentían pertenecer

-y en la escala del Estado Español,

 

-las Provincias eran las interlocutoras directas con el sistema estatal de España, en lo político, en lo militar, en lo económico, en lo jurídico y en lo religioso. Por lo que las Provincias aseguraban el desarrollo de una Identidad Española,

 

-había ocurrido una recuperación demográfica de las poblaciones indígenas, gravemente diezmadas en el siglo XVI, debido a las enfermedades y los enfrentamientos bélicos,

 

-se había legalizado jurídicamente la gran misceginación existente (peninsulares, criollos, blancos de orilla, pardos, zambos, cuarterones…), en la que privaban los nacidos en estas tierras,

 

-se había logrado el desarrollo económico de importantes rubros agrícolas, lo que contribuyó no sólo, a crear una capa de propietarios de tierra, grandes, medianos y pequeños, sino también al surgimiento de una visión del trabajo como herramienta creadora de riqueza, aunque simultáneamente –por los gravámenes fiscales exagerados- se desarrolló una cultura del contrabando que enraizaría en la mentalidad de muchos habitantes.

 

Igualmente, en el siglo XVIII estaban presentes varios elementos negativos:

-continuaba la esclavitud de los africanos-negros, quienes constituían un alto porcentaje de la población total,

 

-se desarrollaba un enfrentamiento étnico, entre las tres etnias de ascendencia española socialmente refrendada: los españoles peninsulares, los españoles criollos y los españoles canarios o blancos de orilla,

 

-las etnias más misceginizadas, según el dictamen societal, sufrían una marginación permanente de la esfera de lo público,

 

-en lo económico se tenía la idea de que eran injustas, las altas tasas de gravámenes que imponía la Real hacienda, a los productos hechos en las Provincias,

 

-la lejanía geográfica de los órganos del poder de la Corona, hacían muy oneroso cualquier trámite de los mismos, además que no facilitaban el sentido de pertenencia a un Poder Estatal tan distante.

 

De este Núcleo Ético-Mítico consolidado a finales del siglo XVIII, el actual Régimen:

-ha exacerbado el enfrentamiento étnico, entre los que considera blancos-europeos y los sectores más misceginizados,

 

-ha marginalizado el aporte de la Etnia Negra en la construcción del país, a través de sobrevaluar su ascendencia -en parte- africana-subsahariana, a semejanza de los Negros Bozales. Queriendo que sea la única etnia, que permanentemente se identifique con el Continente del cual provino hace ya tres siglos, mientras no hace lo mismo con quienes en lógica secuencia, deberían ser llamados euro-venezolanos, americanos-venezolanos y asiáticos-venezolanos. Además deja por fuera a los migrantes de origen canario y madeirense, de gran importancia cuantitativa y cualitativa en el país,

 

-en lo económico, actúa con peor intensidad que la Real Hacienda, ahogando cualquier iniciativa privada que intente sobrevivir en Venezuela,

 

-el Régimen ha creado distancias casi insalvables para el ciudadano promedio de la Nación, imposibilitado hoy de conseguir justicia o fácil acceso a los bienes y servicios del Estado. Las distancias geográficas del siglo XVIII que dificultaban la relación entre el ciudadano y la Corona, han sido sustituidas hoy por el sectarismo político e ideológico, que llevó al Régimen a definir a dos tipos de ciudadanos: sus partidarios y los opositores, estos últimos proclives incluso, a ser sometidos a la Muerte Civil,

 

-la anterior apropiación identitaria por parte de pueblos, ciudades (que en los siglos XIX y XX será codificada en Municipios y Alcaldías) y Estados, siendo éste último, el que actuaba como acumulador de identidades de los dos anteriores, se intenta eliminar con la nueva figura de la Comuna,

 

-la recuperación demográfica de las poblaciones indígenas logradas en el XVIII, XIX y XX, ha retrocedido drásticamente con este Régimen:

–por el saqueo indiscriminado de las riquezas habidas en los territorios ancestrales;

–por la represión sistemática en contra de muchas de esas comunidades;

–por el Arco Minero del Orinoco

–y por el hambre y miseria generalizada en la mayoría de las etnias, que han debido convertirse en Refugiados en los países vecinos,

 

-la sensación de desarrollo económico a través del trabajo, alcanzado en el siglo XVIII, ha sido totalmente destruida y sustituida, por la constatación de ruina económica generalizada,

 

-se ha desarrollado la cultura del contrabando proveniente del siglo XVIII, la cual unida con la cultura del saqueo del siglo XIX, se han convertido en el paradigma del funcionariado público y de cada vez más sectores de la sociedad civil y se ha entronizado como mentalidad dominante.

 

-Rechazar lo positivo y reivindicar lo peor del siglo XIX

-la centralidad del Criollo con marcados rasgos “blanco-españoles”, proveniente del XIX y del XX, será sustituida por el Criollo con marcados rasgos negros, como se ejemplifica con el cambio del rostro de Bolívar. Pero no se abre a un perfil que tome cuenta, nuestra real diversidad somática-racial,

 

-se desvalorará la lengua castellana-americana, relegando a Andrés Bello y decantándose por la Neolengua,

 

-revivirá la lucha política-religiosa en contra de la Iglesia Católica, a través de una alianza con católicos participantes de la Teología de la Liberación, sectores evangélicos, con el Espiritismo de Joaquín Trincado y fundamentalmente, con las religiones cubanas de la Regla de Ocha y la Regla de Palo,

 

-se tratará de reducir la importancia de la cosmovisión del Catolicismo popular, que era el componente religioso dominante en el Ethos venezolano, en los siglos XVIII y XIX,

 

-continuará reduciendo la Historia de Venezuela a sólo el proceso de secesión de España 1810-1811, dándole continuidad a lo establecido en los siglos XIX-XX,

 

-la oposición a la herencia española, alcanzará la belicosidad del Decreto a Guerra Muerte de 1813,

 

-disminuirá la importancia de la noción de Venezolanidad, para ser sustituida por el concepto de Bolivarianismo, que prontamente se postulará como identificación política del mundo iberoamericano, una especie de actualización de la ideología neocomunista marxista mundial, tal como acaba de ser propuesto en el Encuentro de Puebla,

 

-la maquinaria comunicacional e intelectual del Régimen, impondrá el nombre de Bolivarianismo y de otros eslogan de la Izquierda Comunista, a cualquier acción que efectúen en el campo cultural académico, o masivo o residencial. El paisaje de las ideas se teñirá completamente de rojo,

 

-el Régimen repetirá la imagen final de nuestro siglo XIX: un paisaje de ruina económica, destrucción institucional y desolación social de la mayoría de la población,

 

-con el agravante de no ser solamente un Estado fallido, sin fuerzas para construir país y con la cultura de las nuevas élites dominantes de sobrevivir a través del saqueo, sino además convirtió la dirección del aparato estatal, en un alianza entre diversos grupos y facciones que participan de la economía ilegal,

 

-llegados a esta situación se refuerza la idea presente en el Ethos colectivo, de estar condenados a iniciar de la nada en cualquier momento, de la imposibilidad de acumulación social e institucional, de privilegiar la “cultura del campamento” (Cabrujas dixit), de exaltar el “adanismo” (Primera piedra, Primer Congreso), la conciencia de ser el inventor del agua tibia; crear la epopeya de lo trivial (se inaugura la colocación de bombillos en seis postes de la Avenida Francisco Fajardo),

 

-y al igual que en el siglo XIX, los sectores más desposeídos vivirán con la resignación, con la desesperanza aprendida, de ver reducidas no sólo sus expectativas de vida, sino la propia duración de la misma y no poder imaginar nada superior a la supervivencia inmediata,

 

-y sólo las capas más audaces de esos sectores, accederán a mejores condiciones de vida, participando en las numerosas ofertas de la economía ilegal, pregonando la ética económica de Carujo: la riqueza es de los audaces protagonistas y testaferros del saqueo.

 

-Aplastar, desfigurar, resemantizar y mentir acerca de lo positivo-venezolano, alcanzado en el siglo XX y rescatar actualizando, lo peor del siglo

-la noción de Democracia será vaciada de contenido y convertida en una expresión de la Neolengua, para ocultar que estamos bajo una Dictadura de nueva generación,

 

-la noción de paz será entendida como cobardía por parte del militarismo neocomunista y convertida en deber ser, por la dirigencia opositora,

 

-el rechazo militante al belicismo, fue visto como oportunidad de avanzar por los partidarios del Régimen y de parálisis inicial por los opositores, quienes luego intentaron zafarse de ese elemento a través del incremento verbal de la agresividad; con la ejecución de batallas virtuales por las redes sociales; realización de actividades mágicas para que se produjese la invasión de los ejércitos extranjeros y calificar como valientes, a aquellos soldados cuyos principales gestos de rebeldía, fueron el huir y asilarse,

 

-se privatizará PDVSA y se reducirá la explotación petrolera,

 

-se desmantelará la urbanización y la industrialización, hasta envejecer y senilizar las ciudades y crear cementerios industriales,

 

-se masificará la Educación bajo el sesgo ideológico del Bolivarianismo, pues su objetivo será servir a la Dominación hegemónica. El personal científico necesario se traerá del exterior, de los países de la nueva alianza,

 

-los servicios básicos volverán a la misma efectividad, mostrada al final de la Guerra Federal en 1863,

 

-la infraestructura vial de conexión del territorio nacional, se igualará a la existente en Haití,

 

-la hegemonía comunicacional reducirá a escombros a los periódicos, radios y televisoras existentes hasta 1998. Las emisoras radiales de estirpe neocomunista y bolivariana, asaltarán las frecuencias AM y FM. El pensamiento huido de dicha hegemonía, sobrevivirá en las redes sociales, con pocos recursos materiales, pero con mayor credibilidad que los apéndices comunicacionales del Régimen,

 

-se reducirán al mínimo las empresas públicas y privadas de la aeronáutica y del transporte marítimo de carga y de pasajeros,

 

-una cantidad enorme de la población, será desplazada como Refugiada a otros países del Mundo, convertida en la principal alternativa deseable, para sobrevivir como individuo y como familia,

 

-se actualizará el recuerdo de los años de ruina, miseria, enfermedades y pobreza extrema, vividos a lo largo del XIX y hasta el primer tercio del XX,

 

-Todo lo anterior desarrollará una Espiritualidad caracterizada:

–por la desaparición del optimismo,

–eliminación de la creencia en el progreso infinito,

–sectores sociales cuantitativamente importantes, asumirán la vida como derrota,

–otros, comenzarán a vivir de las Remesas, la sustitución del Estado Benefactor por el familiar migrante refugiado Salvador,

–una minoría mantendrá una posición profética (los políticos de oposición) y prometeica (los emprendedores),

–la ética sólo existirá como objeto de estudio académico,

 

-sectores artísticos de vanguardia, escapados del cepo del Régimen, irán convirtiendo el dolor en obras de reciedumbre estética y moral,

 

-la intelectualidad de las Ciencias Sociales seguirá imantada a las directrices de la FLACSO, de la CLACSO (articuladoras del aparato académico del Foro de Sao Paulo) y de las Universidades Americanas seguidoras del Gurú Chomsky, uno de los principales Bolivarianos del Imperio,

 

-Y presionar y embestir para lograr la Reconfiguración de la Etnia Venezolana, a partir de lo que No-Somos

Esas acciones de la Lucha Cultural que el Régimen ha organizado en contra del Núcleo Ético-Mítico, han buscado vaciar nuestra etnicidad y nuestra especificidad como Etnia Venezolana, disminuir el grosor de nuestra venezolanidad y recolonizarnos más fácilmente:

-para que aceptemos como deseable, el que seamos un apéndice de la monarquía castrista cubana,

-por eso se debilita la sensación de estar en nuestro propio territorio, cuando partes del mismo, son entregadas a la tutela de organizaciones terroristas extranjeras, o de grupos de la delincuencia organizada, o de socios de países de la nueva alianza,

-por eso se trabaja desde el Estado, para despojarnos de los salarios justos que merecen nuestros esfuerzos laborales y condenarnos a la miseria permanente, como lo han hecho con los cubanos, con la mayoría de la población rural China,

-por eso se nos quiere obligar a efectuar alianzas con Países de otras Civilizaciones como China, Rusia, Irán, Turquía, Corea del Norte, para lo cual permanentemente reniegan de nuestras raíces culturales cristianas, democráticas, europeas, de la Civilización Occidental,

-el Régimen no busca someter sus ideas a la discusión abierta y pública de todos los venezolanos interesados, sino de imponer a rajatabla sus convicciones, debilitando e intentando destruir, las ideas que cohesionan nuestro Ethos, construido en más de quinientos años,

-Una nación con un Ethos debilitado, es como una persona sin funciones mentales, lo que en la fenomenología religiosa se conoce como Zombi. La Lucha Cultural del Gobierno, persigue Zombificar al pueblo venezolano.

 

 

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[i] .-Enrique Alí González Ordosgoitti 

-Doctor en Ciencias Sociales, Sociólogo, Folklorólogo, Filósofo, Teólogo, Locutor, Profesor Titular de la UCV, de la Facultad de Teología de la UCAB (2000-2016) y del Instituto de Teología para Religiosos-ITER (1991-2016). Miembro del Comité Directivo del Centro de Estudios de América (CEA), Vicerrectorado Académico de la Universidad Central de Venezuela (UCV)

-Co-Creador y Coordinador General -desde 1991- de la ONG Centro de Investigaciones Socioculturales de Venezuela-CISCUVE.

-Co-Creador y Coordinador -desde 1998- del Sistema de Líneas de Investigación Universitaria (SiLIU) sobre Sociología, Cultura, Historia, Etnia, Religión y Territorio en América Latina La Grande.

-Co-Creador y Coordinador -desde 2011- de la Página Web de CISCUVE: www.ciscuve.org

-Para contactarnos: ciscuve@gmail.com@ciscuveciscuve-Facebook; @enagor;  enagor2@gmail.com; Skype: enrique.gonzalez35,

Enrique Alí González Ordosgoitti-YouTube

-Si desea conocer otros Artículos, Audios, Álbumes de Fotos Etnográficas y Videos de Enrique Alí González Ordosgoitti, entre en la siguiente URL: https://ciscuve.org/?cat=4203  

 

[ii] .-La Reconfiguración Étnica Venezolana: los que se quedan, la diáspora, el retorno físico y el retorno simbólico. https://ciscuve.org/?p=7256

 

[iii].-Las condiciones y condicionantes de este proceso, lo abordamos en la tercera Conferencia de esta trilogía, dedicado a la necesaria revisión de nuestra historia

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