Artículo etiquetado como Urbanismo

Lista de Entradas y Categorías de Arquitectura, Urbanismo, Territorio en CISCUVE-SiLIU. Actualizada: 0670

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“Debido a que ya hemos incorporado 670 Entradas y 396 Categorías, consideramos que debemos procurar al Visitante de nuestra Página Web, el acceso adecuado a nuestros materiales, de manera que se facilite la consulta de los mismos. En tal sentido, hemos decidido crear Entradas donde el Visitante encuentre todos los Títulos y URL relacionados con un Tema específico. En esta ocasión presentamos la “Lista de Entradas y Categorías de Arquitectura, Urbanismo y Territorio”, la cual está organizada en los siguientes apartes: Artículos; Audios. Archivo Oral de CISCUVE: La Palabra es Memoria Viva; Categorías; Fotos. Álbumes de Fotos Etnográficas; Programas y Videos (por el canal Ciscuve-youtube). Esperamos les sea de utilidad.” (Enrique Alí González Ordosgoitti (18.02.2017).-Lista de Entradas y Categorías de Arquitectura, Urbanismo, Territorio en CISCUVE-SiLIU. Actualizada: 0670, http://ciscuve.org/?p=16341)

Un Acercamiento a la Dimensión Cultural del Espacio Habitable en la Vivienda de Interés Social en Venezuela. Algunas Reflexiones

Barrios-Caracas-Hombre en la Cima-Panorámica-National Geographic

Desde 1928 hasta nuestros días el Estado venezolano ha hecho un esfuerzo sostenido por desarrollar estrategias y políticas que permitan la dotación de viviendas para la población de escasos recursos. Sin embargo, paradójicamente la necesidad es cada vez mayor y los programas y planes de desarrollo urbano no logran cubrir las cifras de viviendas requeridas. Uno de los hechos que evidencia esta situación es la ocupación de terrenos en las ciudades de manera informal, por un gran número de familias que no tienen posibilidades de acceder a los planes de vivienda que ofrece el gobierno para los sectores de más bajos recursos quienes buscan el mayor acercamiento posible a las fuentes de trabajo.

Caracas: un caso de aculturación urbana

Procesion-Virgen-de-las-Velitas-Las-Minitas-Baruta-1998

Punto de confluencia de diferentes corrientes demográficas y escenario de sucesos históricos y económicos relevantes en América Latina, Caracas refleja en su espacio urbano las contradicciones que le dieron su origen y su dinámica. El desarrollo urbanístico y sus consecuencias en el quehacer vital de los caraqueños han producido un singular fenómeno de aculturación, que se manifiesta en la inadaptación de sus residentes a un modelo exógeno de ciudad, en franca oposición a lo que recomienda la tradición y la geografía. Una lucha por restablecer la memoria caraqueña se plantea así, junto a las demandas de un progreso urbano centrado en los intereses de sus habitantes. El caso de Caracas no es excepcional entre cientos de otras ciudades latinoamericanas, producto de un “encuentro” cultural que se aproxima al quinto centenario.

Modelo de Ficha del Plano Síntesis

Universidad-Catolica-Andres-Bello-UCAB-Logo

01.-Ámbito del Plano.
02.-Plano General del ámbito de Trabajo Pastoral.
03.-Plano Síntesis de los Informantes Claves.
04.-Plano Síntesis de las Instituciones.
05.-Plano Síntesis de los Hogares que contienen Altares.
06.-Plano Síntesis de las Fiestas.
07.-Ejercicios de Reflexión.
08.-Datos del Investigador.
09.-Palabras Clave.

Sociología II, UCAB, ITER, 2012-1

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Universidad Católica Andrés Bello, UCAB-Logo

Universidad Católica Andrés Bello (UCAB).

Facultad de Teología-ITER (Instituto de Teología para Religiosos).

Escuela de Teología.

Sección de Filosofía (Propedéutico).

Semestre: 2012-1, marzo-julio 2012.

 

Asignatura:

Sociología II.

 

Profesor:

Enrique Alí González Ordosgoitti.

(Sociólogo, Doctor en Ciencias Sociales, Profesor Titular de la UCV, de la Facultad de Teología de la UCAB, del Instituto de Teología para Religiosos-ITER, del CEJ y de la SVAJ, Coordinador del Sistema de Líneas de Investigación (SiLI) sobre Sociología, Cultura, Historia, Etnia, Religión y Territorio en América Latina La Grande y Coordinador General desde 1991 de la ONG Centro de Investigaciones Socioculturales de Venezuela-CISCUVE, ciscuve.org/web; ciscuve@gmail.com; @ciscuve, ciscuve-Facebook)

 Descargar el Archivo en pdf.

(Si desea conocer otros Programas dictados por los Investigadores del CISCUVE y del SiLI ver:

 

-Ambiente (ciscuve.org/?cat=2570).

 

-Antropología (ciscuve.org/?cat=1019).

 

-Carlos Marx (ciscuve.org/?cat=1886).

 

-Cultura (ciscuve.org/?cat=1096).

 

-Espacio (ciscuve.org/?cat=1898).

 

-Filosofía (ciscuve.org/?cat=800).

 

-Filosofía de la Cultura (ciscuve.org/?cat=2075).

 

-Filosofía de la Historia (ciscuve.org/?cat=1181).

 

-Historia (ciscuve.org/?cat=1091).

 

-Investigación (ciscuve.org/?cat=3808).

 

-Metodología (ciscuve.org/?cat=1094).

 

-Pensamiento Latinoamericano (ciscuve.org/?cat=1090).

 

-Positivismo (ciscuve.org/?cat=842).

 

-Religión (ciscuve.org/?cat=1092).

 

-Seminario de Diseño de Tesis (ciscuve.org/?cat=1095).

 

-Sociología (ciscuve.org/?cat=1093).

 

-Tiempo (ciscuve.org/?cat=2042).

 

-Venezuela (ciscuve.org/?cat=3689).)

 

 

 

 

          Esta Asignatura tiene como objetivo general, introducir al Estudiante en la posibilidad cierta de conocer científicamente a las sociedades humanas, labor que vienen desarrollando sistemáticamente las Ciencias Sociales, especialmente la disciplina que es considerada la síntesis de las mismas, cual es la Sociología.

 

          Para quienes somos inicialmente Sociólogos, se nos presenta el problema de intentar dictar una asignatura que sirva de introducción a la Sociología, en un ámbito académico distinto al de una Escuela de Sociología, pues se trata entonces de introducir un área temática que no tendrá manera de profundizar en semestres venideros (este es el segundo y último), sino que este único acercamiento a lo largo de dos semestres, debe ser lo suficientemente sólido, para que el Alumno quede convencido de la posibilidad científica y sistemática de estudiar la Sociedad en forma de totalidad y no de manera fragmentaria e inconexa.

 

          Como esta Asignatura tiene una duración de un año con dos cortes semestrales (cada uno con su propia Nota evaluativa), Como lo hicimos en el semestre anterior mantendremos el mismo Manual de uno de los principales Sociólogos de la actualidad, el inglés Anthony Giddens.

 

          La forma de trabajo será interactiva y participativa. Se realizará una reunión semanal de dos horas, en la cual se combinarán las discusiones sobre los temas, con exposiciones del docente y la participación de los Alumnos a través de los Controles de Lectura.

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Arquitectura moderna y políticas de vivienda en Venezuela. Del interés social al bajo costo

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Vitral-de-la-UCV-Foto-Cristina-Eduardo

Vitral-de-la-UCV-Foto-Cristina-Eduardo

 

I artículos I TECNOLOGÍA Y CONSTRUCCIÓN I Vol. 26-II I 2010 I pp. xx-xx I Recibido el xx/xx/xx I Aceptado el xx/xx/xx

2010 I 26 – II I TECNOLOGÍA Y CONSTRUCCIÓN I 29

 

Carmen Dina Guitián Pedrosa

(Socióloga, Doctora en Ciencias Sociales, Profesora Titular de la Facultad de Arquitectura de la UCV, Co-Creadora y Coordinadora Adjunta del Sistema de Líneas de Investigación (SiLI) sobre Sociología, Cultura, Historia, Etnia, Religión y Territorio en América Latina La Grande desde 1998. Co-Creadora y Coordinadora de Investigación desde 1991 de la ONG Centro de Investigaciones Socioculturales de Venezuela-CISCUVE, ciscuve.org/web; ciscuve@gmail.com; @ciscuve, ciscuve-Facebook)

(Si desea consultar otras publicaciones de Guitián Pedrosa Carmen Dina: ciscuve.org/?cat=4204)

Carmen-Dyna-Guitian-Pedrosa-M-Hobaica-Beatriz-Hernandez-Recibiendo-la-Orden-Vargas-de-la-UCV-Foto-Cristina-Eduardo

Carmen-Dyna-Guitian-Pedrosa-M-Hobaica-Beatriz-Hernandez-Recibiendo-la-Orden-Vargas-de-la-UCV-Foto-Cristina-Eduardo

Beatriz Hernández Santana

(Arquitecto (UCV), Magister Scientiarum en Desarrollo Tecnológico de la Construcción (UCV), Doctora en Arquitectura (UCV). Profesora Asociado de la FAU. Miembro Activo del SiLI en la Línea de Territorio. Ex Coordinadora Docente del IDEC. Ex Coordinadora del Programa de Postgrado en Desarrollo Tecnológico de la Construcción. Directora del Instituto de Desarrollo Experimental de la Construcción (IDEC) adscrito a la Facultad de Arquitectura y Urbanismo (UCV). SPI Nivel I. PEI Nivel B. Autora de varios Artículos en Publicaciones científicas, libros y capítulos de libros. Ha recibido la Orden José María Vargas de la UCV. Área de investigación. Tecnología y Cultura, Techos Livianos en el trópico. Correo: bhernandezsantana@gmail.com).

(Si desea consultar otras publicaciones de Hernández Santana Beatriz: ciscuve.org/?cat=4207

www.ciscuve.org/web/digitalizaciones/articulos/HSB-Techo-Vivien-Cultural.pdf

www.ciscuve.org/web/digitalizaciones/articulos/Revista%20Espacios.pdf

www.ciscuve.org/web/digitalizaciones/libros/Hernandez-Santana-Beatriz-Dos%20Poetas-Dos-Ciudades-y-un-Imaginario-Maldito.pdf

www.ciscuve.org/web/digitalizaciones/capitulos-de-libro/IDEC-Veinticinco-años-Postgrados.pdf

www.ciscuve.org/web/digitalizaciones/libros/vivienda95.zip

www.ciscuve.org/web/digitalizaciones/articulos/Glasgow-1995-Hernandez-Santana-Beatriz-Technological-Improvement-low-cost-progressive-housing.pdf)

 

Si desea leer más acerca de nuestra Línea de Investigación de Territorio (Ambiente, Arquitectura, Ciudad, Comunidad, Comunidad Formal, Comunidad Informal, Imaginario Urbano, Paisaje, Poblador Popular Urbano, Región, Vivienda), ver: (ciscuve.org/?cat=1315)

Abstract.

After the WWII, two different political views but framed in the ideology of capitalist democracy shaped approaches to housing, marked one in the relationship between housing and industrial production – the socialdemocratic ideal and the other emphasizing the role of politics social in general and particularly in the social organization of production factor of social housing – the Christian Democratic ideology. To recognize these approaches, this work presents two study cases, allowing verification of individual concepts and testing the impact to the present day, that with ways of life demanded by their inhabitants present a discussion to foster understanding of other ways of interpretation of these designs and the formulation of appropriate policies as currently stated in terms of affordable housing. Descriptors: Low cost Housing, Modern Architecture, Construction and Participation.

Resumen.

Tras la segunda guerra mundial dos concepciones políticas distintas pero enmarcadas en el ideario de la democracia capitalista configuraron planteamientos y/o enfoques de las viviendas, signado uno por la relación entre vivienda y producción industrial –el ideal social demócrata– y el otro haciendo énfasis en el papel de la política social en general, y en particular, en la organización social como factor de producción de la vivienda social, el ideario demócrata cristiano. Para reconocer dichos planteamientos se exponen en este trabajo dos estudios de casos que permiten comprobar tales concepciones y verificar sus repercusiones hasta nuestros días, que junto a los modos de vida que demandan sus habitantes en la actualidad propician una discusión para la comprensión de otras maneras de interpretación de estos diseños y para la formulación de políticas adecuadas en lo que actualmente se recoge en materia de vivienda de bajo costo.

Descriptores: Vivienda de interés social; Arquitectura moderna; Construcción y participación. Historia de la Vivienda en el siglo XX. América Latina La Grande. Venezuela. Sectores Populares.

 

El impacto del reacomodo de las fuerzas políticas mundiales en ocasión de la segunda postguerra condujeron al Estado interventor (bien fuera keynesiano democrático, o rotundamente fascista o posteriormente stalinista) y al crecimiento de un movimiento obrero fuerte y organizado que sirvieron de marco para el desarrollo de una de las más ambiciosas políticas intervencionistas como lo fue el Plan Marshall para la recuperación de Europa y que desembocaría en la consolidación final del “Estado del Bienestar” (Welfare State) de Europa y Estado Unidos tras la segunda guerra mundial.

Estos programas y políticas foráneos repercutieron en nuestro país fomentando políticas de desarrollo económico que lo ubicaron definitivamente en la división internacional del trabajo articulándolo al sistema mundial como periferia de los centros industriales desarrollados, particularmente de Estados Unidos. En ese momento histórico se configura una de las expresiones más contundentes de la inserción del país en el modelo modernizador entonces vigente en el mundo, lo que podría denominarse como universalización del mundo urbano industrial (Guitián Pedrosa, 1998). Por lo general los procesos modernizadores generan transformaciones demográficas y territoriales; se relocalizan poblaciones y actividades para favorecer la concentración del poder, del trabajo y el mercado y la homogeneización de los mundos de vida (ibid).

Precisamente la inmigración de Venezuela a finales de los años cuarenta contribuyó a cambiar el paisaje del territorio: “A partir de 1948, Venezuela comenzó a configurarse como importante punto de destino, aco30 I TECNOLOGÍA Y CONSTRUCCIÓN I 26 – II I 2010 I artículos I Arquitectura moderna y políticas de vivienda en Venezuela. Del interés social al bajo costo siendo casi el 40% del millón de emigrantes atraídos hacia los principales países receptores. Las cifras netas de inmigración en Venezuela totalizaron mas de 400.000 para el período de postguerra entre 1948 y 1961” (Berglund et al., 1985).

Este proceso masivo de inmigración se reflejó en un vertiginoso crecimiento poblacional y en la rápida urbanización del país, expansión urbanística presente hasta nuestros días. El patrón de localización de las actividades industriales, comerciales y administrativas del poder central también determinó la concentración de estas actividades en la región centro-norte-costera (principalmente en el área metropolitana), y en el estado Zulia. Como consecuencia de este proceso las tierras urbanas se revalorizaron de manera rápida, así como también se incorporaron tierras agrícolas suburbanas a la ciudad. Sólo en Caracas, entre 1949 y 1969, se construyeron más de treinta grandes urbanizaciones, la mayor parte de las cuales se vieron valorizadas por las obras de infraestructura realizadas por el Estado. (Ríos J., Carballo G., 2000: 126-127).

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Castañeda y Cociña (2001).-España-América Proy. Europ. X Simp. Hist. Iglesia E. y Am. Acad. Hist. Ecl., 17.5.99

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Paulino Castañeda y Manuel J. Cociña y Abella, Coordinadores (2001).-La nueva relación España-América en el Proyecto Europeo. X Simposio de Historia de la Iglesia en España y América. Academia de Historia Eclesiástica, Sevilla, 17 de mayo de 1999. España, Córdoba. Publicaciones Obra Social y Cultural Cajasur. Pp.199

(El libro se encuentra en la Biblioteca del ITER).

 

Enrique Alí González Ordosgoitti.

(Sociólogo, Doctor en Ciencias Sociales, Profesor Titular de la UCV, de la Facultad de Teología de la UCAB, del Instituto de Teología para Religiosos-ITER, del CEJ y de la SVAJ, Coordinador del Sistema de Líneas de Investigación (SiLI) sobre Sociología, Cultura, Historia, Etnia, Religión y Territorio en América Latina La Grande y Coordinador General desde 1991 de la ONG Centro de Investigaciones Socioculturales de Venezuela-CISCUVE, ciscuve.org/web; ciscuve@gmail.com; @ciscuve, ciscuve-Facebook)

 

(Publicado en: en: Revista de Teología ITER (Instituto de Teología para Religiosos)/UCAB (Venezuela) 15 (34): 151-177, mayo-agosto, 2004)

 

 

          Es grato reseñar un libro dedicado a las Memorias de un evento científico que ha alcanzado su décima edición, pues ya nos indica la presencia de una comunidad que se dedica con seriedad y constancia, a la labor de reflexionar sobre un objeto de estudio de manera permanente y no simplemente ocasional, como ocurre con las modas que cada cierto tiempo tienen fugaz vida en el campo cultural académico.

 

          En este caso se trata del X Simposio de Historia de la Iglesia en España y América, organizado por la Academia de Historia Eclesiástica y realizado en la hermosa ciudad de Sevilla, España, el 17 de mayo de 1999. Al igual que los anteriores Simposios, el décimo estuvo dedicado a un tema central, sumamente importante para quienes vivimos de este lado del Atlántico: La nueva relación España-América en el Proyecto Europeo. Habiéndose efectuado en 1999, la fecha fue ocasión para reflexionar sobre la importancia de varios acontecimientos temporales: los cien años del 98 español, el fin del siglo XX y el futuro.

 

          El libro está organizado en tres partes: una primera parte que consta de dos Ponencias Centrales, a cargo de Castillejo y de Trillo-Figueroa; una segunda parte consistente en una Mesa Redonda y una tercera parte conformada por siete Ponencias.

 

Primera Parte.

          La Primera Parte consta de dos Ponencias Centrales: “Latinoamérica e Hispanidad: dialéctica social”, de Miguel Castillejo Gorraiz (pp.15-41) y “La nueva relación España-América desde el plano político y cultural”, a cargo de Federico Trillo-Figueroa Martínez-Conde (pp.43-53).

 

          Ambas Ponencias constituyen una excelente introducción al conjunto de reflexiones que les seguirán en el desarrollo del Simposio. En la primera, Castillejo divide su intervención en dos acápites: “A. La historia como referente” y “B. Programa Internacional de Administración de Empresas y Economía (PIADE)”. El acápite A está dividido en cuatro puntos. En los dos primeros, presenta una breve síntesis sobre la historia de la relación España-América del siglo XV al XIX (15-22). Luego en el acápite “3. Las relaciones económicas entre España y Latinoamérica”, el autor analiza esas relaciones en el siglo XX, lo que le servirá de marco para posteriormente señalar cuales han sido las modalidades de cooperación entre ambas regiones, asunto que detalla minuciosamente en los subpuntos “3.1. Los Mecanismos de Apoyo y Fomento de las Exportaciones e Inversiones en Latinoamérica” (pp.25-30) y en el “4. La Cooperación Española al desarrollo en Latinoamérica” (pp.30-38). El acápite B (pp.39-41), mucho más corto, lo utiliza para presentar, de manera concisa, los antecedentes, la justificación y los objetivos del Programa.

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Ponencia Central de la Mesa de Cultura Urbana del II Foro en Defensa de la Ciudad, 1987

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Enrique Alí González Ordosgoitti

(Sociólogo, Doctor en Ciencias Sociales, Profesor Titular de la UCV, de la Facultad de Teología de la UCAB, del Instituto de Teología para Religiosos-ITER, del CEJ y de la SVAJ, Coordinador del Sistema de Líneas de Investigación (SiLI) sobre Sociología, Cultura, Historia, Etnia, Religión y Territorio en América Latina La Grande y Coordinador General desde 1991 de la ONG Centro de Investigaciones Socioculturales de Venezuela-CISCUVE, ciscuve.org/web; ciscuve@gmail.com; @ciscuve, ciscuve-Facebook)

(Referencia del Texto: 1)Ponente y Responsable de la “Mesa de Cultura Urbana” en el II Foro en Defensa de la Ciudad de Caracas, patrocinado por la UCV y la Federación de Comunidades Urbanas (FACUR), realizado en Caracas en el mes de noviembre. Ponencia Central de la Mesa Cultura Urbana, 1987.

2) Publicado en: Enrique Alí González Ordosgoitti (1991).-Diez Ensayos de Cultura Venezolana. Caracas, Fondo Editorial Tropykos, Asociación de Profesores de la UCV, páginas: 77-86       y

3) Publicado en: Enrique Alí González Ordosgoitti (1997).-Diez Ensayos de Cultura Venezolana. Caracas, Fondo Editorial Tropykos, Asociación CISCUVE (Centro de Investigaciones Socioculturales de Venezuela), Dirección de Desarrollo Regional del CONAC, páginas: 77-86)

 Si desea leer otros Artículos de González Ordosgoitti Enrique Alí, ver: http://ciscuve.org/?cat=4203

Si desea leer más acerca de nuestra Línea de Investigación de Territorio (Ambiente, Arquitectura, Ciudad, Comunidad, Comunidad Formal, Comunidad Informal, Imaginario Urbano, Paisaje, Poblador Popular Urbano, Región, Vivienda), ver: (ciscuve.org/?cat=1315)

6.1.-Justificación.

     El que en un foro dedicado a analizar los problemas de la ciudad exista una mesa para discutir la cultura urbana, parece ser algo de estricta lógica. Razón por la cual, en este II Foro en Defensa de Caracas, se decidió abrir un espacio para la específica discusión acerca de los haceres y quehaceres de la cultura en nuestra urbe.

     El problema se nos presenta al preguntarnos: ¿cuál es la específica discusión sobre cultura urbana?, ¿a qué realidad pretendemos dirigirnos con la noción: cultura urbana?

     No vamos a intentar precisar nuestro objeto de estudio a partir de una discusión enteramente conceptual que -a más de ser interesante- nos alejaría sensiblemente de la posibilidad de delimitación, ya que el alcance de dos conceptos tan polisémicos (cultura y urbana), se nos revelaría inabarcables.

     Hemos preferido abordar esa delimitación tomando como eje central uno de los objetivos fundamentales que definen el PARA QUÉ de este evento: los vecinos de la ciudad de Caracas y su participación en la dirección de sus actividades ciudadanas.

     Siendo este nuestro eje, reconoceremos entonces que dentro de la diversidad de modos y maneras presentes en la totalidad del hecho cultural, es posible distinguir -teóricamente- la posibilidad de agrupar (como guía cognoscitiva) tal multiplicidad en un número menor de agregados, que a imagen de los sub-conjuntos matemáticos, nos permitirán aprehender la realidad en partes definidas pero no definitivas. A esos agregados los llamaremos Campos Culturales y reconoceremos la existencia de tres (3) de ellos en el ámbito de la cultura urbana: el Campo Cultural Académico, el Campo Cultural  Masivo y el Campo de la Cultura Residencial.

 

     El Campo Cultural Académico, conformado por todas las diversas maneras del saber formal, público o privado y que tiene en el actual sistema educativo oficial su expresión más representativa.

 

     El Campo Cultural Masivo, conformado por todo el instrumental de medios que producen, circulan y consumen hechos culturales sobre grandes densidades poblacionales, bien sea visual o audiovisualmente. La radio, TV, cine, prensa, son algunos de sus más fieles exponentes.

 

     Finalmente el Campo Cultural Residencial, el cual abarca los hechos culturales que se producen en las comunidades, a partir de los impulsos surgidos en la interacción comunitaria al tratar de desenvolver sus vidas en los tiempos de la cotidianidad, tanto como en el de los extraordinarios. Dicho en el argot político, la cultura que se crea en la base social de la ciudad y no en algunas de sus superestructuras (entiéndase el sistema educativo oficial y los MCM).

 

     Esta cultura Residencial recibirá influencia directa y determinante de tres dimensiones de la realidad: el espacio construido por el hombre; las comunidades humanas convivientes en él, especialmente en lo atinente a su etnos, o esencia cultural de las mismas y en el tiempo incorporado en los hechos culturales.

 

6.2.-Contornos de la Cultura Residencial Caraqueña.

     De los tres Campos Culturales existentes en el interior de la Cultura Urbana, es el de la Cultura Residencial el que más muestra afinidad con uno de los objetivos fundamentales de este encuentro: privilegiar el punto de vista de los vecinos.

     Por tal razón procederemos a señalar más nítidamente los contornos, progresiones y regresiones de la Cultura Residencial de Caracas.

6.2.1.-El contorno espacial abarca toda la distancia física contenida en la denominación de Área Metropolitana de Caracas. Área que encierra diversidad de conformaciones geo-socio-espaciales, que prefiguran de entrada la variedad de escenarios en donde los hechos culturales son realizados.

 

     Barrios marginales (consolidados, estables, de transición, etc.), urbanizaciones construidas por el Estado (del INAVI, B.O.), zonas tradicionales de la ciudad (siglos XVIII, XIX y principios del XX), urbanizaciones recientes de la clase media alta y de sectores de la burguesía, etc.

 

     Escenarios todos ellos que descansan (o zozobran), sobre una acometida contra la ciudad por parte de todos los poderes fácticos (léase Estado y entes privados), que se guían, en lo esencial, por intereses ajenos a los conjuntos humanos residenciales, vulnerando continuamente la calidad de la vida de los vecinos (contaminación, acrecentamiento del costo de la tierra y de la vivienda, eliminación de sitios de esparcimiento, urbanismo a escalas no controlables por el ser humano, congestionamiento, etc.), cuestión que incide gravemente en los procesos de creación, difusión y consumo de la cultura residencial urbana de Caracas.

 

6.2.1.a.-Ese atropello contra la ciudad va a generar una de las principales características de la cultura residencial caraqueña: la lucha por la memoria. Ante la embestida física (oficial y privada) que destruye calles, esquinas, todos los espacios tradicionales (El Valle, Antímano, probablemente El Hatillo), borra nombres antiguos a cambio de sólo números; los habitantes, a título individual o colectivo, reclamarán la permanencia de sus calles y viviendas, refaccionándolas, pero no demoliéndolas, reivindicarán (así sea sólo en el uso cotidiano de su lengua), los nombres históricos de los espacios urbanos, tal como les fueron enseñados por tradición.

 

6.2.1.b.-Al estar los poderes fácticos guiados casi exclusivamente por la maximización de las ganancias, impulsan y apoyan modelos urbanísticos que van a privilegiar la construcción que mejor asegure resultados metálicos, en detrimento de la calidad de vida especialmente en áreas que inciden directamente en la creación de cultura comunitaria, como son los espacios dedicados al ocio y al entretenimiento. Es aplicable a Caracas esta frase de Eibl-Eibesfeldt: “Los urbanistas tienden a la segregación, y efectivamente queremos estar separados del ‘desconocido’. Más los urbanistas parecen olvidar que también necesitamos la oportunidad de establecer relaciones con nuestros vecinos”. (1978)

 

     Esta casi imposibilidad de comunicarse con otros, más allá del círculo familiar, para así poder constituir grupos individualizados más amplios, es lo que configura la segunda característica de la cultura residencial caraqueña: la incomunicación comunitaria.

 

   No es casual la inexistencia de lugares de comunicación inmediatamente cercanos a nuestras casas (salvo excepciones, ubicadas mayoritariamente en las zonas de raigambre tradicional), la desaparición o negligencia en el mantenimiento de pequeñas plazas públicas en el interior de barrios y urbanizaciones, al igual que de mini-parques.

 

     Se han intentado acciones paliativas como el cierre de algunas calles al tráfico automotor (El Silencio), pero aún así, el flujo contínuo de peatones pasando sin descanso impide, o al menos dificulta, las posibilidades de conversar tranquilamente.

 

     Lo realizado por El Metro de Caracas, aunque es una contribución positiva al embellecimiento de la ciudad y una mayor racionalidad del uso del espacio, no contribuye a la interacción comunicativa (tal como la venimos concibiendo), ya que la escala gigantesca de las obras, se presta más a la monumentalidad que al apropiamiento humano y personal de esos  espacios.

 

     Una de las consecuencias funestas de esa incomunicación comunitaria, es el gran derroche de esfuerzo y energía que hay que utilizar para poder  romperla, aunque sea espacial y temporalmente limitada.

 

     Cualquier acción de difusión cultural en esos espacios requiere de tal aparataje técnico y propagandístico, que sólo están en capacidad de realizarla los poderes fácticos públicos y privados. De tal forma que a los sectores vecinales, sólo les queda la alternativa de resignarse pasivamente a su papel de receptores de mensajes o a coparticipar con los poderes fácticos, por supuesto en calidad de socios menores.

 

     De no aceptar enteramente esas alternativas deben volverse a la acción cultural en su “terreno”, ubicado en una escala micro-local o a lo más local (un barrio, una urbanización), limitando en mucho la difusión del mensaje.

 

6.2.1.c.-Un tercer aspecto, en que la agresión urbanística deja su impronta sobre la cultura residencial caraqueña, es el relacionado con la atmósfera visual prevaleciente en la ciudad. El habitante de nuestra capital, al apenas asomar la vista fuera de su casa se encuentra observando un cúmulo de imágenes que, en su mayoría, han sido producidas por el Estado o entes privados poderosos, transmitiendo mensajes ajenos a los intereses de las comunidades residenciales en donde están erigidos.

 

    Esta manifestación del campo de la cultura masiva, coloniza y expolia los espacios visuales de los ciudadanos, limitando las posibilidades de acceder a una visión de la naturaleza, a mensajes autónomos e, incluso, a ampliaciones de información sobre aspectos más ricos de las artes visuales contemporáneas.

 

      Este copamiento de lo visual comunitario constituye una tercera característica de la cultura residencial caraqueña: las gríngolas visuales.

 

6.2.2.-Un segundo contorno de la Cultura Residencial de Caracas, es el  de los grupos humanos habitantes en ella, considerados desde el punto de vista de sus etnos, es decir, de sus contexturas culturales.

 

     Distinguimos seis (6) macro-etnias en Caracas: criollas, indígenas, euro-venezolanas, afro-venezolanas (negras), asiático-venezolanas y nacional-americanas.

 

     La macro-etnia criolla esta conformada a su vez, por varios agrupamientos culturales que obedecen, fundamentalmente, a consideraciones sobre el origen regional: tachirenses, mirandinos, monaguenses, guayaneses, guariqueños (cuando se alude al estado o entidad) y andinos, centrales, orientales, llaneros (cuando se toma en cuenta la característica geográfica).

 

          Igualmente coexisten en la ciudad grupos de las diferentes etnias indígenas venezolanas, que han seguido la ruta de emigración campo-ciudad, que antaño habían iniciado los campesinos.

 

     Las comunidades euro-venezolanas, tienen una gran implantación en la ciudad de Caracas, ciudad a la que llegaron desde comienzos de este siglo como consecuencia de crisis económicas, políticas y militares de Europa.

 

     Comunidades afro-venezolanas (según algunos) o criolla-negra (según otros autores), provenientes de los bolsones poblacionales negros ubicados en la costa nor-central del país, quienes se han agrupado fundamentalmente en las áreas marginales, desde donde desarrollaron y desarrollan importantes acciones de presencia cultural.

 

     Macro-etnias asiático-venezolanas, provenientes de países con graves crisis económicas, políticas y militares, cuya inmigración se efectúa a nuestro país a partir de 1936.

 

     Finalmente, están las diversas comunidades nacional-americanas (colombianas, dominicanas, ecuatorianas, etc.), quienes han migrado a nuestro país fundamentalmente a partir de 1975, atraídas por el boom del aumento de los precios del petróleo.

 

     Tal diversidad étnica tendrá una primera consecuencia sobre la cultura residencial caraqueña: la cuantiosa pluralidad de contenidos, formas y maneras de ser y de hacer.

 

     Esa diversidad étnica encontrará y desarrollará los mecanismos propicios para afianzar e incrementar su identidad y su cohesión como grupo socio-cultural, separado del resto de los habitantes de la ciudad. Creará sus propios circuitos de producción, difusión y consumo cultural, con recursos precarios o abundantes, según el status socioeconómico a que estén adscritos dichos grupos.

 

     Estos circuitos funcionarán autónomamente, tanto de los poderes fácticos oficiales y privados como también de los otros grupos étnicos residenciales. Generándose una atomización y dispersión de las energías culturales residenciales, acentuándose las debilidades organizativas, técnicas y financieras de la misma. Incluso, constituyéndose esa atomización, en un dique de contención para un libre intercambio cultural. El cual sería enriquecedor por la fuerte acción de mestizaje a que podría dar lugar.

 

6.2.3.-El tercer contorno que siluetea a la Cultura Residencial Caraqueña,  es el tiempo incorporado en los hechos culturales. Hablaremos de un tiempo tradicional, cuando la estructura del hecho cultural se haya originado en la Venezuela rural o pre-petrolera y de un tiempo contemporáneo, cuando el origen de la estructura repose en los cambios sucedidos a partir de la explotación petrolera a gran escala, hecho acaecido ya entrado el siglo XX.

 

     Tendremos entonces una Cultura Residencial Tradicional y una Cultura Residencial Contemporánea, ambas existentes en la actualidad. No como realidades fuertemente antagónicas donde la presencia de una imposibilita la otra, sino como realidades que coexisten, en algunos casos armónicamente (permanencia de celebraciones religiosas) y en otros francamente enfrentados (costumbres sexuales, vestimenta).

 

     Lo tradicional arquitectónico, resistiendo y destacando como un lunar en la piel de la ciudad, alisada por los urbanistas.

 

     Lo contemporáneo, nacido en los ajetreos de las migraciones campo-ciudad y en los contingentes de inmigrantes llegados a mejorar (a veces ilusoriamente), su calidad de vida.

 

     De más fácil implantación lo contemporáneo, que recibe el visto bueno (al menos en mayor grado que lo tradicional) de los campos masivo y  académicos (cultura oficial).

 

     Cultura Residencial Contemporánea, que realiza ingentes esfuerzos por no ser una simple vasalla de lo masivo y lo académico, pero que no sólo se resiste a ser fagocitada (con diversa suerte), sino que recrea los mensajes que le envían, generando a veces sus propias alternativas.

 

     Cultura Residencial Tradicional, vapuleada y execrada de los principales medios de difusión masiva y de los circuitos de realización de los saberes formalizados. Decretada su muerte extemporáneamente por la inteligencia progresista. Internalizada por los sectores residenciales como signo de atraso, de rémora, se es practicada a escondidas, en los espacios privados de sus propios grupos familiares y étnicos, o aventurándose a lugares más abiertos, pero a escala local o micro-local. Ya que los intentos académicos o masivos de atender lo tradicional, no pasan de ser grotescos remedos de los originales.

 

     Cultura Residencial Contemporánea, enfrentada a un proceso de vasallaje por parte del Campo Cultural Masivo. Cultura Residencial Tradicional, resistiendo a su exterminio decretado por los campos culturales masivos y académicos.

 

     Lo tradicional y lo contemporáneo en la Cultura Residencial Caraqueña,  convivencia tolerada pero no desarrollada en todas sus posibilidades creativas, salvo por algunas vanguardias culturales que intentan construir los puentes necesarios.

 

     Contradicciones derivadas de los distintos tiempos incorporados en los hechos culturales, que afectan significativamente a los miembros de todos los grupos étnicos de la ciudad, pero su mayor impacto recaerá en los ciudadanos auto-aislados de toda vida comunitaria, microscópicamente asomados por la ventana de sus apartamentos.

 

6.3.-Nudos Críticos en la Cultura Residencial Caraqueña.

     A manera de inventario provisional de los principales problemas presentes en la Cultura Residencial Caraqueña, que obstaculizan su permanencia y desarrollo, tenemos los siguientes:

 

-la lucha por la memoria.

 

-la incomunicación comunitaria.

 

-las gríngolas visuales.

 

-atomización y dispersión de las energías culturales.

 

-existencia de un dique de contención para un libre intercambio cultural.

 

-intento de avasallar a las Culturas Residenciales Contemporáneas, por parte del campo cultural masivo.

 

-proceso de exterminio de las Culturas Residenciales Tradicionales, por parte de los campos culturales masivos y académicos.

 

-insuficiente desarrollo de las posibilidades creativas de las Culturas Residenciales, debido tanto a la disminuida posición en que están ubicadas por parte de los campos culturales masivos y académicos, como también, a la casi inexistente relación entre sus componentes tradicionales y contemporáneos.

 

6.4.-El desatar de los nudos. El papel de los Vecinos.

6.4.1.-La lucha por la memoria.

-enfrentar los planes urbanistas que contemplen la destrucción de espacios de significación cultural histórica o más reciente (Coso del Nuevo Circo, Triángulo histórico de La Pastora, Cine La Alameda).

 

-insistir en que la nomenclatura de las calles, esquinas, plazas y otros, sea decidido por las comunidades residenciales en donde estén ubicadas (recordar lucha por la Placita Caracas en Las Palmas). Rebautizar los sitios en que no haya sido tomada en cuenta la opinión de los vecinos.

 

-producir memoria escrita y audiovisual sobre el entorno residencial (urbanizado y natural), de manera que las comunidades adquieran conciencia acerca del valor afectivo e histórico del mismo. Difundirlo por los medios masivos de información y tratar de insertar su enseñanza en el aparato educativo local, regional y nacional.

 

6.4.2.-La incomunicación comunitaria.

-luchar por la creación de nuevos espacios dedicados al ocio creativo y al entretenimiento, en escalas micro-locales y locales, y por la mejora y conservación de los ya existentes (por ejemplo: la restauración del Paseo “Los Próceres”).

 

-luchar por la reactivación de antiguas salas de Cine hoy abandonadas o alteradas en su uso por ser consideradas no rentables, o por no haber sido absorbidas por los grandes circuitos de distribución del cine comercial, casos: “La Alameda” (San Agustín); “Lincoln” (Santa Rosalía); “Los Jardines” (El Valle); “Cine Plaza” (La Pastora) y otros.

 

-el cierre de numerosas calles y avenidas al tránsito automotor los días domingos (no sólo la Cota Mil y la parte final de la Av. Río de Janeiro). Decretar el día domingo como “Día del Peatón Metropolitano”.

 

6.4.3.-Las gríngolas visuales.

-descolonizar los espacios visuales vecinales de todas aquellas imágenes, que para su implantación, no fue consultada la comunidad.

 

-ocupar todos los espacios visuales de la comunidad residencial y convertirlos creativamente en mensajeros de un urbanismo autogestionario (arte mural).

 

6.4.4.-Atomización y dispersión de las energías culturales.

-crear mecanismos de cooperación inter-comunitarios en la producción, difusión y consumo de las diferentes manifestaciones culturales residenciales, étnicas o no, tanto tradicionales como contemporáneas.

 

-crear mecanismos de relación permanente inter-comunidades, a fin de resistir, presionar, o actuar conjuntamente con los poderes fácticos, para la permanencia, desarrollo y creación de las fuerzas culturales residenciales.

 

-destacar la importancia del libre intercambio cultural entre las distintas comunidades, étnicas o no, existentes en Caracas. Crear espacios propicios para el mestizaje cultural, tanto como para el desarrollo de las diferencias; las irreductibles huellas digitales de cada cultura étnica. Analizar el papel que pueden realizar las distintas Embajadas de otros países acreditadas en Venezuela.

 

6.4.5.-Lo tradicional y lo contemporáneo en las Culturas Residenciales. Hacia una nueva relación.

-rechazar la idea que considera a lo tradicional (in extenso) en las culturas residenciales, como una rémora para el desarrollo de este tipo de manifestaciones.

-establecer una relación creativa, mutuamente beneficiosa, entre lo tradicional y lo contemporáneo de las Culturas Residenciales.

-ganar espacios en el interior de los campos masivos y académicos, para la difusión, docencia e investigación de las Culturas Residenciales. En el caso de la educación oficial, insistir en los centros educativos, desde las comunidades educativas locales, en la incorporación al currículum de  contenidos relacionados con las culturas residenciales de su entorno.

 

Epílogo.

     Culturalmente, los sectores residenciales caraqueños enfrentan hoy un doble desafío: por una parte, torcer la voluntad de los poderes fácticos (oficial y privado) empeñados en urbanizar de acuerdo a la única lógica de maximizar las ganancias y por otra: reflexionar, discutir y coordinar esfuerzos comunes, en pro de situar a las culturas elaboradas en el seno de las comunidades, en la vanguardia creativa que debe preparar condiciones más humanas para la entrada al siglo XXI.

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El Imperio Egipcio era una cosa de Negros. I.-Cuando el Sáhara era Verde

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Familia-Cristiana-Digital-2014-Enero-El-Imperio-Egipcio-era-una-cosa-de-Negros

 

Enrique Alí González Ordosgoitti.

(Doctor en Ciencias Sociales, Sociólogo, Folklorólogo, Filósofo, Teólogo, Locutor, Profesor Titular de la UCV, de la Facultad de Teología de la UCAB y del Instituto de Teología para Religiosos-ITER. Co-Creador y Coordinador (desde 1998) del Sistema de Líneas de Investigación Universitaria (SiLIU) sobre Sociología, Cultura, Historia, Etnia, Religión y Territorio en América Latina La Grande. Co-Creador y Coordinador General (desde 1991) de la ONG Centro de Investigaciones Socioculturales de Venezuela-CISCUVE. Para ver mis Publicaciones:  http://ciscuve.org/?cat=4203; www.ciscuve.org; ciscuve@gmail.com; @ciscuve; ciscuve-Facebook; @enagor; enagor2@gmail.com; Skype: enrique.gonzalez35)

(Publicado en Revista Familia Cristiana Digital, Año 30, Nro. 58, Enero 2014. www.familiacristiana.org.ve, http://ciscuve.org/?p=293 )

 Si desea Descargar en pdf el Artículo publicado en FCD:

49-FCD-Africa-3-El-Imperio-Egipcio-era-una-cosa-de-Negros-Gonzalez-Ordosgoitti-Enrique-Ali

Si desea descargar en pdf el Artículo publicado en Ciscuve:

49-Africa-3-El-Imperio-Egipcio-era-una-cosa-de-Negros-Gonzalez-Ordosgoitti-Enrique-Ali

En el artículo anterior[i] mostramos una visión panorámica del desarrollo del ser humano primario, el negro-africano, señalando como fue su separación de los otros homínidos, su progreso, su adaptación al medio, el surgimiento de las primeras “razas”, sus formas de vida; la relación de África con el resto del mundo y la manera como los Adanes y Evas Negros le dieron forma a las distintas maneras del ser, hacer y pensar de las sociedades humanas.

 

En este artículo queremos referirnos no ya a la época paleolítica (hace millones de años), ni siquiera a la mesolítica[ii], sino a épocas más cercanas en el tiempo, como la de diez mil años antes de Cristo (a.C. de aquí en adelante) hasta aproximadamente tres mil años a.C., un lapso de 7.000 años. Lapso en el cual la humanidad africana vivirá cambios que marcarán el desarrollo de sus sociedades hasta el día de hoy, pues a partir de tres mil años a.C., es decir entre finales del IV milenio y principios del III milenio a.C., se desarrollará el Imperio Egipcio, el cual constituye el hito fundamental, no sólo para poder entender el devenir histórico posterior de África, sino también para poder comprender el desarrollo de la humanidad, ya que será la Civilización Egipcia, una de las primeras estructuras civilizacionales del mundo[iii].

 

Tradicionalmente, en la historiografía de corte europeo y americana, no se hace mención de la vinculación del Imperio Egipcio con el África Negra, incluso en mucha de esa literatura se habla de ese imperio cuando ya ha sido sometido –en sus postrimerías- por Europa, en primer lugar por Alejandro Magno, quien lo convierte en un reino helenístico con Alejandría como capital, hasta su posterior colonización por la Roma de Marco Antonio y de César. Incluso la imagen que nos ha brindado la cinematografía de Hollywood es la de una reina egipcia como Cleopatra (interpretada magistralmente por Elizabeth Taylor) seduciendo al general romano Marco Antonio (Richard Burton). O también en la película de los “Diez Mandamientos”, protagonizadas por un Moisés encarnado por Charlton Helston y un Faraón protagonizado por Yul Brinner. En todas esas circunstancias, los egipcios son presentados como miembros de la “raza” blanca, obviándose por completo referencias a la composición poblacional negra del Imperio Egipcio.

 

Esa visión tradicional de un Egipto constituido sólo por gente blanca es la visión actualmente dominante, por lo que para presentar una óptica totalmente distinta como la que queremos hacer aquí, debemos ir despacio, de manera tal que el fenómeno de la civilización egipcia pueda ser comprendido con mayor profundidad. Por eso hemos considerado necesario remontarnos a los milenios inmediatamente anteriores a la configuración del Imperio, para poder destacar la presencia en esos orígenes de los africanos negros y como sin su concurso hubiese sido imposible la civilización egipcia.

 

En este orden de ideas queremos destacar los milenios cuando el Sáhara no era un desierto, sino por el contrario, un enorme espacio de bosques, lagos y ríos; luego cuando comenzó el proceso de desertización hasta convertirse en el desierto que hoy conocemos[iv]. Posteriormente (lo veremos en el próximo artículo) nos concentraremos en lo que sucedía alrededor del Rio Nilo, pues con mucha razón, ya lo decía el Historiador Heródoto: “Egipto es un regalo del Nilo”. En los movimientos poblacionales llevados a cabo por los nilóticos, destacaremos el surgimiento de dos grandes nucleamientos: uno al Norte y otro al Sur, los cuales posteriormente se unirán para formar el Imperio Egipcio.

 

Cuando el Sáhara era verde: el Paleolítico.

          La civilización egipcia se desarrollará alrededor del Rio Nilo y en el margen oriental del Sáhara, por lo que cualquier cosa que transcurra en esas dos geografías terminará por afectar la historia egipcia. Vamos a referirnos a continuación a lo que fue paulatinamente ocurriendo en el Sáhara desde que este era un área boscosa, verde y de grandes lagos, hasta que finalmente en el primer milenio antes de Cristo quedó convertido en el desierto que conocemos hoy.

 

Comencemos por señalar que el Sáhara tiene prácticamente el mismo tamaño que Brasil [v], por lo que estamos hablando de una enorme área geográfica, la cual aunque hoy presenta las siguientes características:

“Lo que constituye su unidad actual es una notable indigencia de la higrometría, una de las más bajas del mundo. Las principales características de ese desierto serán, además de la extrema escasez del agua, las importantes diferencias entre las temperaturas diurnas y nocturnas y la abundancia de la arena que, eternamente movilizada por el viento, produce un desgaste intensivo en un modelado senescente.” (Hugot, 1982: 615)

 

En tiempos anteriores a la desertización, sus características eran muy distintas:

“El Sáhara, entonces país de grandes lagos, conocía una hidrografía importante y precipitaciones suficientes para asegurar una vegetación que revela un clima de tendencia casi fresca. Naturalmente, la gran fauna “etíope”[vi] estaba presente por todas partes.” (Hugot, 1982: 623)

 

Y fue ese proceso de desertización concluido en el primer milenio a.C., lo que fue llevando a que las numerosas etnias que la poblaban[vii]  se fuesen replegando hacia las márgenes húmedas del desierto, en primer lugar a las orillas del Nilo, lo que luego dejará rastros en los primeros habitantes del Imperio Egipcio.

 

¿Cuáles serán las grandes culturas que habitarán el Sáhara antes de su desertización? En el Sáhara se cumplirán también algunos de los principales desenvolvimientos de la llamada prehistoria de África, que en anteriores artículos hemos reseñado para los orígenes del hombre en África Oriental y en África del Sur. Observaremos en el pasado más remoto la denominada Cultura material de los Cantos Rodados[viii], vinculada a la aparición del Homo Habilis, seguida posteriormente por la Cultura Material de los Bifaces y de las Hachuelas, en el denominado tanto en África como en Europa, Paleolítico Inferior[ix].

 

Nos detendremos un poco en la culminación del Paleolítico Inferior, pues será la puerta de entrada del Neolítico[x], por lo que detallaremos algunas características de la Cultura de los Bifaces y Hachuelas. En primer lugar destaquemos la importancia de la construcción de Bifaces:

“En el Sáhara, las primeras bifaces son anunciadas por los últimos fragmentos manipulados. Rápidamente se asiste a una transformación radical de la técnica y de la talla; y ese dominio nuevo en el arte difícil de preparar la piedra no es extraño al aligeramiento y perfección de las formas. Semejantes progresos, tanto en Europa como en el Sáhara, sólo han sido posibles por el descubrimiento de las propiedades del percutor flexible, de hueso o madera, que sustituye al martillo de piedra sin gran precisión, como consecuencia de la brutalidad de su impacto.” (Hugot, 1982: 624-625)

 

Y en segundo lugar el desarrollo de la Industria de utilización de los Fragmentos[xi], pues es debido al desarrollo de esta que se aprovechan mejor todos los residuos que quedan de la debastación de la piedra bruta y se avanza hacia la miniaturización de las herramientas, complejizando y diversificando de esa manera la tecnología disponible.

 

Cuando el Sáhara era verde: el Neolítico y la diversidad de Negros.

          En la medida que nos acercamos en el tiempo, asistimos a los profundos cambios que comienzan a afectar la ecología del Sáhara y las consecuencias que los mismos tenían sobre los grupos humanos que vivían ahí. La cercanía en el tiempo permite que los aportes de la arqueología sean mayores, ya que ha sido posible encontrar rastros fósiles en mayor cuantía. De tales hallazgos es posible concluir de una manera más acertada, cuáles han sido tanto los grupos humanos como las respectivas culturas que han creado hitos en el horizonte sahariano.

 

Sobre los grupos humanos originales veamos lo siguiente:

“Ignoramos lo principal de la génesis de las etnias neolíticas. Parece que han progresado a través del Sáhara iniciando su partida de bases diferentes. Según M-C. Chamla, hay una constante en el poblamiento neolítico sahariano: es el mestizaje, en sus dos polos, de los negros, por un lado, y, por otro, el de los blancos de origen meso-oriental, agrupados ordinariamente bajo el título de “mediterráneos”.” (Hugot, 1982: 628)

 

Vemos como aquí se habla de que la característica fundamental de la población del Sáhara Neolítico es el mestizaje entre Negros y Blancos “Mediterráneos”, pero es de acotar que estos Blancos “Mediterráneos”, son a su vez producto de mestizaje entre etnias Negras y etnias Blancas, ocurridas en pleno Paleolítico, por lo que el mestizaje Sahariano se da entre Negros y Blancos/Negros, por lo que puede concluirse que la población resultante es una población Negra en gradientes. Es importante entonces concluir en este respecto, que cuando el Sáhara se desertize y los grupos humanos huyan hacia las márgenes, incluyendo el Rio Nilo, la población migrante será –para todo efecto- Negra, en grados diferentes.

 

Cuando el Sáhara era verde: las cinco Tradiciones Neolíticas.

          En el Sáhara:

“(…) el Neolítico se extenderá desde el V milenio antes de la era cristiana hasta el comienzo del I milenio. Durante ese período, el nivel de los lagos no habrá dejado de crecer. De pronto la gran fauna etíope se repliega en las márgenes, especialmente en el sur; la flora se degrada, y el hombre, a su vez, emigra con sus rebaños.” (Hugot, 1982: 633)

 

Durante ese tiempo se sucederán cinco Tradiciones Neolíticas: Sudanesa, Guineana, Capsiense, Iberomorusiense y Teneriense.

 

La Tradición Neolítica Sudanesa: los Negros que vinieron del Nilo.

          El Sáhara, una geografía del tamaño de Brasil se pobló recibiendo numerosas oleadas humanas, siendo la primera formada por Negros provenientes del Nilo del actual Sudán:

“Si se procede por orden, parece que la oleada más antigua es la que, formada a las orillas del Nilo, a la altura de Jartum y de es-Shaheinab, ha efectuado un movimiento de este a oeste a lo largo de los grandes lagos…(…) partieron del Sudán, de este a oeste fueron en varias oleadas, sin alcanzar, según parece, la costa atlántica. Eran melanodermos y con bastante frecuencia africanos auténticos.” (Hugot, 1982: 628-629 y 637)

 

Esta Tradición Sudanesa se caracterizará por un importante desarrollo cerámico, una gran diversidad industrial, posiblemente eran navegantes, fabricaban herramientas complejas y variadas, dominaban la trituración y el protocultivo.

 

El aporte cerámico, cuyas formas y adornos son negroafricanas:

“Esa brillante civilización se reconoce fácilmente gracias al particularismo y a la riqueza de los adornos aplicados a la cerámica…La cerámica merece una mención especial, tanto a causa de la riqueza de su decorado, como por la belleza de las formas realizadas. Señalemos que los fondos cónicos con un hoyito y las formas alargadas en las ánforas no existen. En cambio, se observan algunos picos para verter, asas y botones…Todo eso se completa con una sorprendente serie de jarrones de cerámica, cuyas formas y adornos son ya muy “negroafricanos”.” (Hugot, 1982: 629 y 635)

 

La diversidad industrial obedecía a la ampliación de sus nichos económicos, pues eran pescadores, cazadores y recolectores:

“Los primeros ocupantes del Sáhara son pescadores-cazadores-recolectores. Les gusta la carne de hipopótamo y las bayas de almez (celtis sp.), pero no desdeñan los peces de los lagos, ni la tortuga de agua dulce, ni la sandía[xii].” (Hugot, 1982: 629)

 

Para desarrollar la pesca seguramente se convirtieron en navegantes:

“(…) esos hombres formados en el crisol de la vida socializada han debido conocer la navegación, y no es impensable que circularan por los lagos con esas barcas de cañas como las que existen en Chad, bautizadas con el nombre de “kaddei”.” (Hugot, 1982: 637)

 

La complejidad y variedad de las herramientas en piedra y hueso llama la atención:

“El pulido de la piedra está muy extendido y el abanico de armazones es muy rico. Se caza con arco o con venablo; se utilizan el arpón y el anzuelo de hueso. Hachas, azadas, azuelas de piedra pulida son de uso frecuente entre las herramientas. Hábiles para confeccionar perlas de piedra dura (amazonita, calcedonia, hematites, cornalina, etc.), los especialistas han puesto a punto un material de perforación muy ingenioso que comprende recortes de buril, agujas, taladros utilizados al mismo tiempo que resina y arena fina.” (Hugot, 1982: 629)

 

Dominaban la técnica de la trituración:

“El material para triturar es muy importante y a menudo muy perfecto. Atestigua, sino un instrumental de molino auténtico, sí al menos el conocimiento de la trituración. El producto triturado es, sin duda, algunas veces el ocre, pero también semillas silvestres, bayas, hierbas secas, colorantes vegetales, productos farmacéuticos, etc.” (Hugot, 1982: 629)

 

Y ya conocían el protocultivo de los vegetales:

“El hecho de que ellos hayan fabricado con profusión hachuelas, azadas, trituradores, muelas, etc., no significa absolutamente que hayan poseído una forma cualquiera de prácticas agrícolas. A lo sumo, el relleno constante de las vasijas con bayas de almez y el frecuente descubrimiento de señales de semillas de cucurbitáceas en la excavación de los yacimientos pueden sugerir una hipótesis de protocultivo.” (Hugot, 1982: 629)

 

La Tradición Neolítica Capsiense: los grupos Norteafricanos “Mediterráneos”[xiii].

          Continuando con el poblamiento del Sáhara, vendrá una segunda oleada del propio norte de África, quienes desarrollarán la Tradición Capsiense inicial:

“Poco más tarde, el Neolítico de tradición capsiense, que resulta de la neolitización in situ del antiguo capsiense norteafricano, va a comenzar su movimiento hacia el sur. Llegará a Mauritania desde el nordeste y llegará a Hoggar…El Neolítico de tradición capsiense es más austero que el Neolítico de tradición sudanesa. Su cerámica está poco o nada decorada, pero, en tanto que la industria lítica de la tradición sudanesa resulta con frecuencia oportunista, la de la tradición capsiense es de una técnica rigurosa, y su facies sahariano se enriquece con una proliferación sorprendente de armazones de puntas de flecha…Los hombres que partieron de las altas montañas argelinas son más mediterráneos…” (Hugot, 1982: 631 y 637)

 

Los capsienses serán cazadores y desarrollarán una compleja industria lítica, tanto para elaborar herramientas como para adornos personales, incluyendo las pinturas corporales. Además ocuparán:

“(…) principalmente las altas mesetas argelinas donde nos han dejado esos curiosos montones de conchas, conocidas con el nombre de “caracoleros”…” (Hugot, 1982: 631)

 

La Tradición Neolítica Capsiense: los grupos Iberomorusiense Cromañoides “Blancos”.

          Otro grupo distinto al capsiense norteafricano, pero contemporáneo del mismo es el conformado por los Iberomorusiense de raza cromañoide blancos:

“Se sabe que los iberomorusienses son distintos de los capsienses…los iberomorusienses se instalaron a las orillas del Mediterráneo y en Túnez y Marruecos; no se sabe muy bien cómo esos cromañoides se instalaron en el norte de África ni cómo se han eliminado las dos etnias. Lo que sí es cierto es que las dos están “neolitizadas” sobre el terreno.” (Hugot, 1982: 631)

 

Los Iberomorusienses eran recolectores de moluscos:

“Los neolíticos de tradición iberomorusiense que vivían en la proximidad del mar no han podido evitar resultar influenciado por él. Ahora bien, si se continúa rodeando la costa atlántica marroquí en dirección al sur, se comprueba la existencia de “kjokennmöddings” formados por conchas de mejillones y ostras, y luego por arcas de Noé (Arca senilis) que son también consumidas en Senegal.” (Hugot, 1982: 631)

 

En su estadía en la costa atlántica en Marruecos y Mauritania, se caracterizaron por:

“(…) una cerámica escasamente decorada y tosca, por las piedras de fogón y por una escasísima industria lítica.” (Hugot, 1982: 631)

 

La Tradición Neolítica.

Los grupos Tenerienses de Negros: Agricultura y Urbanismo en 1.500 a.C.

          Una última tradición neolítica es la llamada Teneriense, la cual es concebida como no perteneciente al Neolítico clásico del Sáhara:

“Por sus armazones en forma de flor de loto, sus discos, sus raspadores cóncavos y gruesos, sus elementos de sierra y sus hachas de media caña, así como por su tipología y su composición estática, el Teneriense…no puede ser un Neolítico sahariano clásico, estando ese término más especialmente reservado a las facies sudanesas y capsienses que cubren la parte esencial del Sáhara.” (Hugot, 1982: 632)

 

Una facies Teneriense ubicada en Mauritania ha demostrado la presencia de la agricultura y el urbanismo desde 1.500 a.C.:

“(…) quedan por decir dos palabras de una bellísima facies neolítica recogida en el sudeste de Mauritania, exactamente a lo largo del Dhar Tichitt. Importantes trabajos realizados en esa región muestran que la industria bastante tardía está unida a un excepcional conjunto de aldeas de piedras en seco, o sea, sin argamasa, donde el urbanismo y el arte de las fortificaciones son del más alto interés. En fin, se acaba de conseguir la prueba de que desde -1.500 las comunidades locales consumían mijo, lo que por una vez da sentido preciso al enorme material de molienda que existe en las ruinas de las aldeas. Tanto por su cerámica como por otros rasgos particulares, la civilización de Dhar Tichitt era africana; sin duda, llegó del este y más particularmente del próximo Tilemsi…” (Hugot, 1982: 632-633)

 

Otra facies del Teneriense en Air ha sido visto como relacionado con el Neolítico egipcio, hasta tal punto que se puede suponer que fue colonizada por nilóticos:

“Más al este, en el Air, en Adrar Bous, un yacimiento resalta claramente sobre las demás facies conocidas del Neolítico sahariano, cualquiera que sea su origen: el que fue bautizado como Teneriense. Obtenido de un jaspe verde vivo y desarrollándose en un utillaje magnífico, ese Neolítico es rico en formas que evocan el neolítico egipcio. Discos planos, armazones en forma de flor de loto, raspadores de muescas llamados “medias lunas”, azadas de corte pulido por el uso pueden ser evidentemente convergencias, pero en ese grado sería realmente extraño que resultasen fortuitas. Añadamos a eso que algunos tipos de muelas fijas asociadas a ese brillante complejo son las mismas que se encuentran ante los bajorrelieves egipcios y estaremos prestos a creer que Adrar Bous ha sido colonizado por hombres que habían mantenido estrechos contactos con el Nilo…” (Hugot, 1982: 637-638)

 

Resumiendo.

          El poblamiento paleolítico y neolítico del Sáhara será fundamentalmente de sociedades negras, en primer lugar; de negros mestizados con blancos (la “raza” mediterránea), en segundo lugar y finalmente de blancos cromañoides (Iberomorusiense). Desarrollarán grandes tradiciones culturales y societales de las cuales algunas siguen existiendo en la actualidad. Hemos visto como algunas de estas tradiciones (la Sudanesa y la Teneriense) son evidentemente negroafricanas, incluso esta última se considera una extensión de Egipto. Cuando el Sáhara avance en su desertización, alrededor del primer milenio a.C., muchas de esas sociedades se replegarán hacia las orillas del desierto. Incluyendo de modo destacado el Nilo. Ahí continuarán con su desarrollo societal y contribuirán a formar el núcleo inicial de la civilización egipcia. Sólo hemos querido dejar constancia de ese proceso y de la mayoritaria impronta negro africana de tales sociedades.

 

 


[i] .- Acerca de la temática sobre la Cultura Africana y Afroamericana-Negra, en esta Revista hemos publicado lo siguiente:

-“Los Afrodescendientes en Venezuela”, Revista Familia Cristiana Digital,  Año 28,  Nro. 11,  Enero 2010. (www.familiacristiana.org.ve) (http://ciscuve.org/?p=128 )

 

-“Indígenas Negros”, Revista Familia Cristiana Digital, Año 28, Nro. 12, Marzo 2010. (www.familiacristiana.org.ve) (http://ciscuve.org/?p=131 )

 

-“Gentilicios Africanos-Negros en Venezuela, según Miguel Acosta Saignes”, Revista Familia Cristiana Digital, Año 29, Nro. 13, Abril 2010. (www.familiacristiana.org.ve) (http://ciscuve.org/?p=134 )

 

-“Los Bantúes: del Sáhara hasta América Latina La Grande”, Revista Familia Cristiana Digital, Año 29, Nro. 14, Mayo 2010. (www.familiacristiana.org.ve) (http://ciscuve.org/?p=138 )

 

-“La Otra Humanidad: Cuando Black is Beautiful”, Revista Familia Cristiana Digital, Año 29, Nro. 18, Septiembre 2010. (www.familiacristiana.org.ve) (http://ciscuve.org/?p=141 )

 

“Adán y Eva eran Negros”. Revista Familia Cristiana Digital, Año 30, Nro. 53, Agosto 2013. (www.familiacristiana.org.ve) (http://ciscuve.org/?p=285 )

 

“Durante el primer Millón de Años: Los Negros Gobernaron la Tierra”. Revista Familia Cristiana Digital, Año 30, Nro. 56, Noviembre 2013. (www.familiacristiana.org.ve) (http://ciscuve.org/?p=289 )

 

“El Imperio Egipcio era una cosa de Negros. Cuando el Sáhara era Verde”. Revista Familia Cristiana Digital, Año 30, Nro. 9, Febrero 2014. (www.familiacristiana.org.ve) (http://ciscuve.org/?p=293 )

 

[ii].-Que según algunos autores ya dicho término no tiene ningún significado.

 

[iii].-Sino es la primera, pues aún se mantiene la polémica acerca de cuál núcleo civilizacional fue el primero, el de Egipto o el desarrollado en la región entre el Tigres y el Éufrates en el actual Irak, donde se desenvolvería la civilización mesopotámica.

 

[iv].-“La estratigrafía revela que, hace unos 1.000 años antes de nuestra era, la desertificación era ya un hecho consumado.” (Hugot, 1982: 619)

 

[v].-El Sáhara tiene 8.600.000 Km2, mientras Brasil 8.511.965 Km2.

[vi].-Con el término fauna “etíope” el autor se refiere a la llamada fauna típica de África: leones, hipopótamos, cocodrilos, antílopes, gacelas, etc.

 

[vii].-“Actualmente desierto, el Sáhara estuvo ampliamente poblado en otros tiempos y en varias ocasiones. La marcha de las primeras etnias que lo ocupaban es imputable a la instalación de un clima cada vez más seco y cálido que produjo la rarefacción de las precipitaciones y el agotamiento de las fuentes y de los ríos. La desaparición consecutiva del manto vegetal y de la fauna que le procuraban su subsistencia ha arrojado al hombre hacia las regiones  periféricas, más clementes.” (Hugot, 1982: 615)

 

[viii].-“En Djebel Idjerane, a 120 km. al este de In Salah (Sáhara argelino), la terraza antigua ha proporcionado “cantos manipulados”. Se sabe que tales cantos son las primeras herramientas que presentan señales observables debidas al trabajo del hombre. En la mayor parte de los casos son simples cantos de río en una parte de los cuales se han quitado algunos fragmentos para hacer un corte tosco y sinuoso. Se ha lanzado la idea de que esos objetos serían específicos de la industria del Homo habilis…Lo que puede afirmarse es que la civilización de los cantos manipulados ha conocido una vasta dispersión a través de ese Sáhara entonces húmedo y muy diferente del que conocemos.” (Hugot, 1982: 621)

 

[ix].-Paleolítico es una palabra compuesta de Paleo=Viejo, antiguo y Lítico= Piedra. Por lo que significa la Edad de Piedra Vieja. El término Inferior, se refiere a que ya es la época final del Paleolítico.

 

[x].-El Paleolítico Inferior será continuado por la Época del Neolítico, es decir la Nueva Edad de Piedra o Edad de Piedra Nueva.

 

[xi].-“Sin embargo, aunque la bifaz es lo esencial, este fósil, de algún modo directivo del Paleolítico inferior, está lejos de ser el único objeto manufacturado por el Homo erectus, Hay muchas razones para creer que desde el inicio de la técnica los fragmentos han sido utilizados también, y no sólo ellos, sino una buena parte de los restos múltiples que provienen del corte o desbastadura de los núcleos…El fragmento no es, pues, un descubrimiento, sino una transformación. Esa transformación se señalará también por una miniaturización de las bifaces que van a tender hacia el armazón.” (Hugot, 1982: 625)

 

[xii].-El gusto por la sandía/patilla, seguirá existiendo hoy entre los descendientes de africanos negros a lo largo de toda América Latina.

 

[xiii].-Recordemos que al hablar de “raza mediterránea”, nos estamos refiriendo a un grupo humano mestizado entre blancos y negros, no a una “raza blanca pura”.

 

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El Imperio Egipcio era una cosa de Negros. I.-Cuando el Sáhara era Verde

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Familia-Cristiana-Digital-2014-Enero-El-Imperio-Egipcio-era-una-cosa-de-Negros

 

Enrique Alí González Ordosgoitti.

(Doctor en Ciencias Sociales, Sociólogo, Folklorólogo, Filósofo, Teólogo, Locutor, Profesor Titular de la UCV, de la Facultad de Teología de la UCAB y del Instituto de Teología para Religiosos-ITER. Co-Creador y Coordinador (desde 1998) del Sistema de Líneas de Investigación Universitaria (SiLIU) sobre Sociología, Cultura, Historia, Etnia, Religión y Territorio en América Latina La Grande. Co-Creador y Coordinador General (desde 1991) de la ONG Centro de Investigaciones Socioculturales de Venezuela-CISCUVE. Para ver mis Publicaciones:  http://ciscuve.org/?cat=4203; www.ciscuve.org; ciscuve@gmail.com; @ciscuve; ciscuve-Facebook; @enagor; enagor2@gmail.com; Skype: enrique.gonzalez35)

(Publicado en Revista Familia Cristiana Digital, Año 30, Nro. 58, Enero 2014. www.familiacristiana.org.ve, http://ciscuve.org/?p=293 )

 Si desea Descargar en pdf el Artículo publicado en FCD:

49-FCD-Africa-3-El-Imperio-Egipcio-era-una-cosa-de-Negros-Gonzalez-Ordosgoitti-Enrique-Ali

Si desea descargar en pdf el Artículo publicado en Ciscuve:

49-Africa-3-El-Imperio-Egipcio-era-una-cosa-de-Negros-Gonzalez-Ordosgoitti-Enrique-Ali

En el artículo anterior[i] mostramos una visión panorámica del desarrollo del ser humano primario, el negro-africano, señalando como fue su separación de los otros homínidos, su progreso, su adaptación al medio, el surgimiento de las primeras “razas”, sus formas de vida; la relación de África con el resto del mundo y la manera como los Adanes y Evas Negros le dieron forma a las distintas maneras del ser, hacer y pensar de las sociedades humanas.

 

En este artículo queremos referirnos no ya a la época paleolítica (hace millones de años), ni siquiera a la mesolítica[ii], sino a épocas más cercanas en el tiempo, como la de diez mil años antes de Cristo (a.C. de aquí en adelante) hasta aproximadamente tres mil años a.C., un lapso de 7.000 años. Lapso en el cual la humanidad africana vivirá cambios que marcarán el desarrollo de sus sociedades hasta el día de hoy, pues a partir de tres mil años a.C., es decir entre finales del IV milenio y principios del III milenio a.C., se desarrollará el Imperio Egipcio, el cual constituye el hito fundamental, no sólo para poder entender el devenir histórico posterior de África, sino también para poder comprender el desarrollo de la humanidad, ya que será la Civilización Egipcia, una de las primeras estructuras civilizacionales del mundo[iii].

 

Tradicionalmente, en la historiografía de corte europeo y americana, no se hace mención de la vinculación del Imperio Egipcio con el África Negra, incluso en mucha de esa literatura se habla de ese imperio cuando ya ha sido sometido –en sus postrimerías- por Europa, en primer lugar por Alejandro Magno, quien lo convierte en un reino helenístico con Alejandría como capital, hasta su posterior colonización por la Roma de Marco Antonio y de César. Incluso la imagen que nos ha brindado la cinematografía de Hollywood es la de una reina egipcia como Cleopatra (interpretada magistralmente por Elizabeth Taylor) seduciendo al general romano Marco Antonio (Richard Burton). O también en la película de los “Diez Mandamientos”, protagonizadas por un Moisés encarnado por Charlton Helston y un Faraón protagonizado por Yul Brinner. En todas esas circunstancias, los egipcios son presentados como miembros de la “raza” blanca, obviándose por completo referencias a la composición poblacional negra del Imperio Egipcio.

 

Esa visión tradicional de un Egipto constituido sólo por gente blanca es la visión actualmente dominante, por lo que para presentar una óptica totalmente distinta como la que queremos hacer aquí, debemos ir despacio, de manera tal que el fenómeno de la civilización egipcia pueda ser comprendido con mayor profundidad. Por eso hemos considerado necesario remontarnos a los milenios inmediatamente anteriores a la configuración del Imperio, para poder destacar la presencia en esos orígenes de los africanos negros y como sin su concurso hubiese sido imposible la civilización egipcia.

 

En este orden de ideas queremos destacar los milenios cuando el Sáhara no era un desierto, sino por el contrario, un enorme espacio de bosques, lagos y ríos; luego cuando comenzó el proceso de desertización hasta convertirse en el desierto que hoy conocemos[iv]. Posteriormente (lo veremos en el próximo artículo) nos concentraremos en lo que sucedía alrededor del Rio Nilo, pues con mucha razón, ya lo decía el Historiador Heródoto: “Egipto es un regalo del Nilo”. En los movimientos poblacionales llevados a cabo por los nilóticos, destacaremos el surgimiento de dos grandes nucleamientos: uno al Norte y otro al Sur, los cuales posteriormente se unirán para formar el Imperio Egipcio.

 

Cuando el Sáhara era verde: el Paleolítico.

          La civilización egipcia se desarrollará alrededor del Rio Nilo y en el margen oriental del Sáhara, por lo que cualquier cosa que transcurra en esas dos geografías terminará por afectar la historia egipcia. Vamos a referirnos a continuación a lo que fue paulatinamente ocurriendo en el Sáhara desde que este era un área boscosa, verde y de grandes lagos, hasta que finalmente en el primer milenio antes de Cristo quedó convertido en el desierto que conocemos hoy.

 

Comencemos por señalar que el Sáhara tiene prácticamente el mismo tamaño que Brasil [v], por lo que estamos hablando de una enorme área geográfica, la cual aunque hoy presenta las siguientes características:

“Lo que constituye su unidad actual es una notable indigencia de la higrometría, una de las más bajas del mundo. Las principales características de ese desierto serán, además de la extrema escasez del agua, las importantes diferencias entre las temperaturas diurnas y nocturnas y la abundancia de la arena que, eternamente movilizada por el viento, produce un desgaste intensivo en un modelado senescente.” (Hugot, 1982: 615)

 

En tiempos anteriores a la desertización, sus características eran muy distintas:

“El Sáhara, entonces país de grandes lagos, conocía una hidrografía importante y precipitaciones suficientes para asegurar una vegetación que revela un clima de tendencia casi fresca. Naturalmente, la gran fauna “etíope”[vi] estaba presente por todas partes.” (Hugot, 1982: 623)

 

Y fue ese proceso de desertización concluido en el primer milenio a.C., lo que fue llevando a que las numerosas etnias que la poblaban[vii]  se fuesen replegando hacia las márgenes húmedas del desierto, en primer lugar a las orillas del Nilo, lo que luego dejará rastros en los primeros habitantes del Imperio Egipcio.

 

¿Cuáles serán las grandes culturas que habitarán el Sáhara antes de su desertización? En el Sáhara se cumplirán también algunos de los principales desenvolvimientos de la llamada prehistoria de África, que en anteriores artículos hemos reseñado para los orígenes del hombre en África Oriental y en África del Sur. Observaremos en el pasado más remoto la denominada Cultura material de los Cantos Rodados[viii], vinculada a la aparición del Homo Habilis, seguida posteriormente por la Cultura Material de los Bifaces y de las Hachuelas, en el denominado tanto en África como en Europa, Paleolítico Inferior[ix].

 

Nos detendremos un poco en la culminación del Paleolítico Inferior, pues será la puerta de entrada del Neolítico[x], por lo que detallaremos algunas características de la Cultura de los Bifaces y Hachuelas. En primer lugar destaquemos la importancia de la construcción de Bifaces:

“En el Sáhara, las primeras bifaces son anunciadas por los últimos fragmentos manipulados. Rápidamente se asiste a una transformación radical de la técnica y de la talla; y ese dominio nuevo en el arte difícil de preparar la piedra no es extraño al aligeramiento y perfección de las formas. Semejantes progresos, tanto en Europa como en el Sáhara, sólo han sido posibles por el descubrimiento de las propiedades del percutor flexible, de hueso o madera, que sustituye al martillo de piedra sin gran precisión, como consecuencia de la brutalidad de su impacto.” (Hugot, 1982: 624-625)

 

Y en segundo lugar el desarrollo de la Industria de utilización de los Fragmentos[xi], pues es debido al desarrollo de esta que se aprovechan mejor todos los residuos que quedan de la debastación de la piedra bruta y se avanza hacia la miniaturización de las herramientas, complejizando y diversificando de esa manera la tecnología disponible.

 

Cuando el Sáhara era verde: el Neolítico y la diversidad de Negros.

          En la medida que nos acercamos en el tiempo, asistimos a los profundos cambios que comienzan a afectar la ecología del Sáhara y las consecuencias que los mismos tenían sobre los grupos humanos que vivían ahí. La cercanía en el tiempo permite que los aportes de la arqueología sean mayores, ya que ha sido posible encontrar rastros fósiles en mayor cuantía. De tales hallazgos es posible concluir de una manera más acertada, cuáles han sido tanto los grupos humanos como las respectivas culturas que han creado hitos en el horizonte sahariano.

 

Sobre los grupos humanos originales veamos lo siguiente:

“Ignoramos lo principal de la génesis de las etnias neolíticas. Parece que han progresado a través del Sáhara iniciando su partida de bases diferentes. Según M-C. Chamla, hay una constante en el poblamiento neolítico sahariano: es el mestizaje, en sus dos polos, de los negros, por un lado, y, por otro, el de los blancos de origen meso-oriental, agrupados ordinariamente bajo el título de “mediterráneos”.” (Hugot, 1982: 628)

 

Vemos como aquí se habla de que la característica fundamental de la población del Sáhara Neolítico es el mestizaje entre Negros y Blancos “Mediterráneos”, pero es de acotar que estos Blancos “Mediterráneos”, son a su vez producto de mestizaje entre etnias Negras y etnias Blancas, ocurridas en pleno Paleolítico, por lo que el mestizaje Sahariano se da entre Negros y Blancos/Negros, por lo que puede concluirse que la población resultante es una población Negra en gradientes. Es importante entonces concluir en este respecto, que cuando el Sáhara se desertize y los grupos humanos huyan hacia las márgenes, incluyendo el Rio Nilo, la población migrante será –para todo efecto- Negra, en grados diferentes.

 

Cuando el Sáhara era verde: las cinco Tradiciones Neolíticas.

          En el Sáhara:

“(…) el Neolítico se extenderá desde el V milenio antes de la era cristiana hasta el comienzo del I milenio. Durante ese período, el nivel de los lagos no habrá dejado de crecer. De pronto la gran fauna etíope se repliega en las márgenes, especialmente en el sur; la flora se degrada, y el hombre, a su vez, emigra con sus rebaños.” (Hugot, 1982: 633)

 

Durante ese tiempo se sucederán cinco Tradiciones Neolíticas: Sudanesa, Guineana, Capsiense, Iberomorusiense y Teneriense.

 

La Tradición Neolítica Sudanesa: los Negros que vinieron del Nilo.

          El Sáhara, una geografía del tamaño de Brasil se pobló recibiendo numerosas oleadas humanas, siendo la primera formada por Negros provenientes del Nilo del actual Sudán:

“Si se procede por orden, parece que la oleada más antigua es la que, formada a las orillas del Nilo, a la altura de Jartum y de es-Shaheinab, ha efectuado un movimiento de este a oeste a lo largo de los grandes lagos…(…) partieron del Sudán, de este a oeste fueron en varias oleadas, sin alcanzar, según parece, la costa atlántica. Eran melanodermos y con bastante frecuencia africanos auténticos.” (Hugot, 1982: 628-629 y 637)

 

Esta Tradición Sudanesa se caracterizará por un importante desarrollo cerámico, una gran diversidad industrial, posiblemente eran navegantes, fabricaban herramientas complejas y variadas, dominaban la trituración y el protocultivo.

 

El aporte cerámico, cuyas formas y adornos son negroafricanas:

“Esa brillante civilización se reconoce fácilmente gracias al particularismo y a la riqueza de los adornos aplicados a la cerámica…La cerámica merece una mención especial, tanto a causa de la riqueza de su decorado, como por la belleza de las formas realizadas. Señalemos que los fondos cónicos con un hoyito y las formas alargadas en las ánforas no existen. En cambio, se observan algunos picos para verter, asas y botones…Todo eso se completa con una sorprendente serie de jarrones de cerámica, cuyas formas y adornos son ya muy “negroafricanos”.” (Hugot, 1982: 629 y 635)

 

La diversidad industrial obedecía a la ampliación de sus nichos económicos, pues eran pescadores, cazadores y recolectores:

“Los primeros ocupantes del Sáhara son pescadores-cazadores-recolectores. Les gusta la carne de hipopótamo y las bayas de almez (celtis sp.), pero no desdeñan los peces de los lagos, ni la tortuga de agua dulce, ni la sandía[xii].” (Hugot, 1982: 629)

 

Para desarrollar la pesca seguramente se convirtieron en navegantes:

“(…) esos hombres formados en el crisol de la vida socializada han debido conocer la navegación, y no es impensable que circularan por los lagos con esas barcas de cañas como las que existen en Chad, bautizadas con el nombre de “kaddei”.” (Hugot, 1982: 637)

 

La complejidad y variedad de las herramientas en piedra y hueso llama la atención:

“El pulido de la piedra está muy extendido y el abanico de armazones es muy rico. Se caza con arco o con venablo; se utilizan el arpón y el anzuelo de hueso. Hachas, azadas, azuelas de piedra pulida son de uso frecuente entre las herramientas. Hábiles para confeccionar perlas de piedra dura (amazonita, calcedonia, hematites, cornalina, etc.), los especialistas han puesto a punto un material de perforación muy ingenioso que comprende recortes de buril, agujas, taladros utilizados al mismo tiempo que resina y arena fina.” (Hugot, 1982: 629)

 

Dominaban la técnica de la trituración:

“El material para triturar es muy importante y a menudo muy perfecto. Atestigua, sino un instrumental de molino auténtico, sí al menos el conocimiento de la trituración. El producto triturado es, sin duda, algunas veces el ocre, pero también semillas silvestres, bayas, hierbas secas, colorantes vegetales, productos farmacéuticos, etc.” (Hugot, 1982: 629)

 

Y ya conocían el protocultivo de los vegetales:

“El hecho de que ellos hayan fabricado con profusión hachuelas, azadas, trituradores, muelas, etc., no significa absolutamente que hayan poseído una forma cualquiera de prácticas agrícolas. A lo sumo, el relleno constante de las vasijas con bayas de almez y el frecuente descubrimiento de señales de semillas de cucurbitáceas en la excavación de los yacimientos pueden sugerir una hipótesis de protocultivo.” (Hugot, 1982: 629)

 

La Tradición Neolítica Capsiense: los grupos Norteafricanos “Mediterráneos”[xiii].

          Continuando con el poblamiento del Sáhara, vendrá una segunda oleada del propio norte de África, quienes desarrollarán la Tradición Capsiense inicial:

“Poco más tarde, el Neolítico de tradición capsiense, que resulta de la neolitización in situ del antiguo capsiense norteafricano, va a comenzar su movimiento hacia el sur. Llegará a Mauritania desde el nordeste y llegará a Hoggar…El Neolítico de tradición capsiense es más austero que el Neolítico de tradición sudanesa. Su cerámica está poco o nada decorada, pero, en tanto que la industria lítica de la tradición sudanesa resulta con frecuencia oportunista, la de la tradición capsiense es de una técnica rigurosa, y su facies sahariano se enriquece con una proliferación sorprendente de armazones de puntas de flecha…Los hombres que partieron de las altas montañas argelinas son más mediterráneos…” (Hugot, 1982: 631 y 637)

 

Los capsienses serán cazadores y desarrollarán una compleja industria lítica, tanto para elaborar herramientas como para adornos personales, incluyendo las pinturas corporales. Además ocuparán:

“(…) principalmente las altas mesetas argelinas donde nos han dejado esos curiosos montones de conchas, conocidas con el nombre de “caracoleros”…” (Hugot, 1982: 631)

 

La Tradición Neolítica Capsiense: los grupos Iberomorusiense Cromañoides “Blancos”.

          Otro grupo distinto al capsiense norteafricano, pero contemporáneo del mismo es el conformado por los Iberomorusiense de raza cromañoide blancos:

“Se sabe que los iberomorusienses son distintos de los capsienses…los iberomorusienses se instalaron a las orillas del Mediterráneo y en Túnez y Marruecos; no se sabe muy bien cómo esos cromañoides se instalaron en el norte de África ni cómo se han eliminado las dos etnias. Lo que sí es cierto es que las dos están “neolitizadas” sobre el terreno.” (Hugot, 1982: 631)

 

Los Iberomorusienses eran recolectores de moluscos:

“Los neolíticos de tradición iberomorusiense que vivían en la proximidad del mar no han podido evitar resultar influenciado por él. Ahora bien, si se continúa rodeando la costa atlántica marroquí en dirección al sur, se comprueba la existencia de “kjokennmöddings” formados por conchas de mejillones y ostras, y luego por arcas de Noé (Arca senilis) que son también consumidas en Senegal.” (Hugot, 1982: 631)

 

En su estadía en la costa atlántica en Marruecos y Mauritania, se caracterizaron por:

“(…) una cerámica escasamente decorada y tosca, por las piedras de fogón y por una escasísima industria lítica.” (Hugot, 1982: 631)

 

La Tradición Neolítica.

Los grupos Tenerienses de Negros: Agricultura y Urbanismo en 1.500 a.C.

          Una última tradición neolítica es la llamada Teneriense, la cual es concebida como no perteneciente al Neolítico clásico del Sáhara:

“Por sus armazones en forma de flor de loto, sus discos, sus raspadores cóncavos y gruesos, sus elementos de sierra y sus hachas de media caña, así como por su tipología y su composición estática, el Teneriense…no puede ser un Neolítico sahariano clásico, estando ese término más especialmente reservado a las facies sudanesas y capsienses que cubren la parte esencial del Sáhara.” (Hugot, 1982: 632)

 

Una facies Teneriense ubicada en Mauritania ha demostrado la presencia de la agricultura y el urbanismo desde 1.500 a.C.:

“(…) quedan por decir dos palabras de una bellísima facies neolítica recogida en el sudeste de Mauritania, exactamente a lo largo del Dhar Tichitt. Importantes trabajos realizados en esa región muestran que la industria bastante tardía está unida a un excepcional conjunto de aldeas de piedras en seco, o sea, sin argamasa, donde el urbanismo y el arte de las fortificaciones son del más alto interés. En fin, se acaba de conseguir la prueba de que desde -1.500 las comunidades locales consumían mijo, lo que por una vez da sentido preciso al enorme material de molienda que existe en las ruinas de las aldeas. Tanto por su cerámica como por otros rasgos particulares, la civilización de Dhar Tichitt era africana; sin duda, llegó del este y más particularmente del próximo Tilemsi…” (Hugot, 1982: 632-633)

 

Otra facies del Teneriense en Air ha sido visto como relacionado con el Neolítico egipcio, hasta tal punto que se puede suponer que fue colonizada por nilóticos:

“Más al este, en el Air, en Adrar Bous, un yacimiento resalta claramente sobre las demás facies conocidas del Neolítico sahariano, cualquiera que sea su origen: el que fue bautizado como Teneriense. Obtenido de un jaspe verde vivo y desarrollándose en un utillaje magnífico, ese Neolítico es rico en formas que evocan el neolítico egipcio. Discos planos, armazones en forma de flor de loto, raspadores de muescas llamados “medias lunas”, azadas de corte pulido por el uso pueden ser evidentemente convergencias, pero en ese grado sería realmente extraño que resultasen fortuitas. Añadamos a eso que algunos tipos de muelas fijas asociadas a ese brillante complejo son las mismas que se encuentran ante los bajorrelieves egipcios y estaremos prestos a creer que Adrar Bous ha sido colonizado por hombres que habían mantenido estrechos contactos con el Nilo…” (Hugot, 1982: 637-638)

 

Resumiendo.

          El poblamiento paleolítico y neolítico del Sáhara será fundamentalmente de sociedades negras, en primer lugar; de negros mestizados con blancos (la “raza” mediterránea), en segundo lugar y finalmente de blancos cromañoides (Iberomorusiense). Desarrollarán grandes tradiciones culturales y societales de las cuales algunas siguen existiendo en la actualidad. Hemos visto como algunas de estas tradiciones (la Sudanesa y la Teneriense) son evidentemente negroafricanas, incluso esta última se considera una extensión de Egipto. Cuando el Sáhara avance en su desertización, alrededor del primer milenio a.C., muchas de esas sociedades se replegarán hacia las orillas del desierto. Incluyendo de modo destacado el Nilo. Ahí continuarán con su desarrollo societal y contribuirán a formar el núcleo inicial de la civilización egipcia. Sólo hemos querido dejar constancia de ese proceso y de la mayoritaria impronta negro africana de tales sociedades.

 

 


[i] .- Acerca de la temática sobre la Cultura Africana y Afroamericana-Negra, en esta Revista hemos publicado lo siguiente:

-“Los Afrodescendientes en Venezuela”, Revista Familia Cristiana Digital,  Año 28,  Nro. 11,  Enero 2010. (www.familiacristiana.org.ve) (http://ciscuve.org/?p=128 )

 

-“Indígenas Negros”, Revista Familia Cristiana Digital, Año 28, Nro. 12, Marzo 2010. (www.familiacristiana.org.ve) (http://ciscuve.org/?p=131 )

 

-“Gentilicios Africanos-Negros en Venezuela, según Miguel Acosta Saignes”, Revista Familia Cristiana Digital, Año 29, Nro. 13, Abril 2010. (www.familiacristiana.org.ve) (http://ciscuve.org/?p=134 )

 

-“Los Bantúes: del Sáhara hasta América Latina La Grande”, Revista Familia Cristiana Digital, Año 29, Nro. 14, Mayo 2010. (www.familiacristiana.org.ve) (http://ciscuve.org/?p=138 )

 

-“La Otra Humanidad: Cuando Black is Beautiful”, Revista Familia Cristiana Digital, Año 29, Nro. 18, Septiembre 2010. (www.familiacristiana.org.ve) (http://ciscuve.org/?p=141 )

 

“Adán y Eva eran Negros”. Revista Familia Cristiana Digital, Año 30, Nro. 53, Agosto 2013. (www.familiacristiana.org.ve) (http://ciscuve.org/?p=285 )

 

“Durante el primer Millón de Años: Los Negros Gobernaron la Tierra”. Revista Familia Cristiana Digital, Año 30, Nro. 56, Noviembre 2013. (www.familiacristiana.org.ve) (http://ciscuve.org/?p=289 )

 

“El Imperio Egipcio era una cosa de Negros. Cuando el Sáhara era Verde”. Revista Familia Cristiana Digital, Año 30, Nro. 9, Febrero 2014. (www.familiacristiana.org.ve) (http://ciscuve.org/?p=293 )

 

[ii].-Que según algunos autores ya dicho término no tiene ningún significado.

 

[iii].-Sino es la primera, pues aún se mantiene la polémica acerca de cuál núcleo civilizacional fue el primero, el de Egipto o el desarrollado en la región entre el Tigres y el Éufrates en el actual Irak, donde se desenvolvería la civilización mesopotámica.

 

[iv].-“La estratigrafía revela que, hace unos 1.000 años antes de nuestra era, la desertificación era ya un hecho consumado.” (Hugot, 1982: 619)

 

[v].-El Sáhara tiene 8.600.000 Km2, mientras Brasil 8.511.965 Km2.

[vi].-Con el término fauna “etíope” el autor se refiere a la llamada fauna típica de África: leones, hipopótamos, cocodrilos, antílopes, gacelas, etc.

 

[vii].-“Actualmente desierto, el Sáhara estuvo ampliamente poblado en otros tiempos y en varias ocasiones. La marcha de las primeras etnias que lo ocupaban es imputable a la instalación de un clima cada vez más seco y cálido que produjo la rarefacción de las precipitaciones y el agotamiento de las fuentes y de los ríos. La desaparición consecutiva del manto vegetal y de la fauna que le procuraban su subsistencia ha arrojado al hombre hacia las regiones  periféricas, más clementes.” (Hugot, 1982: 615)

 

[viii].-“En Djebel Idjerane, a 120 km. al este de In Salah (Sáhara argelino), la terraza antigua ha proporcionado “cantos manipulados”. Se sabe que tales cantos son las primeras herramientas que presentan señales observables debidas al trabajo del hombre. En la mayor parte de los casos son simples cantos de río en una parte de los cuales se han quitado algunos fragmentos para hacer un corte tosco y sinuoso. Se ha lanzado la idea de que esos objetos serían específicos de la industria del Homo habilis…Lo que puede afirmarse es que la civilización de los cantos manipulados ha conocido una vasta dispersión a través de ese Sáhara entonces húmedo y muy diferente del que conocemos.” (Hugot, 1982: 621)

 

[ix].-Paleolítico es una palabra compuesta de Paleo=Viejo, antiguo y Lítico= Piedra. Por lo que significa la Edad de Piedra Vieja. El término Inferior, se refiere a que ya es la época final del Paleolítico.

 

[x].-El Paleolítico Inferior será continuado por la Época del Neolítico, es decir la Nueva Edad de Piedra o Edad de Piedra Nueva.

 

[xi].-“Sin embargo, aunque la bifaz es lo esencial, este fósil, de algún modo directivo del Paleolítico inferior, está lejos de ser el único objeto manufacturado por el Homo erectus, Hay muchas razones para creer que desde el inicio de la técnica los fragmentos han sido utilizados también, y no sólo ellos, sino una buena parte de los restos múltiples que provienen del corte o desbastadura de los núcleos…El fragmento no es, pues, un descubrimiento, sino una transformación. Esa transformación se señalará también por una miniaturización de las bifaces que van a tender hacia el armazón.” (Hugot, 1982: 625)

 

[xii].-El gusto por la sandía/patilla, seguirá existiendo hoy entre los descendientes de africanos negros a lo largo de toda América Latina.

 

[xiii].-Recordemos que al hablar de “raza mediterránea”, nos estamos refiriendo a un grupo humano mestizado entre blancos y negros, no a una “raza blanca pura”.

 

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