Categoria: Estados de Venezuela

Álbum 131.-Parroquia El Valle, Caracas: Destrucción y Reconstrucción, 1976-1978. 67 Fotos de Enrique Alí González Ordosgoitti

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Enrique Alí González Ordosgoitti (13.12.2017).-Álbum 131.-Parroquia El Valle, Caracas: Destrucción y Reconstrucción, 1976-1978. 67 Fotos de Enrique Alí González Ordosgoitti, http://ciscuve.org/?p=18774
“Estas Fotos fueron tomadas por mi entre 1976-1978, con el propósito de documentar parte de la continuación del destrozo que se venía realizando en mi querida Parroquia El Valle, desde el proceso de “Renovación Urbana” (uno de cuyos objetivos era construir la Avenida Intercomunal de El Valle) comenzada en el Gobierno de Raúl Leoni (1963-1968), y continuada en los subsiguientes Gobiernos de Caldera (1969-1973) y Carlos Andrés Pérez (1974-1979). “

Álbum 130.-Locainas de Reyes Magos (enero 1981 y 1985), en Valle Abajo, Trujillo. Según la mirada de Álvaro García-Castro

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Enrique Alí González Ordosgoitti (12.12.2017).-Álbum 130.-Locainas de Reyes Magos (enero 1981 y 1985), en Valle Abajo, Trujillo. Según la mirada de Álvaro García-Castro, http://ciscuve.org/?p=18746
“Esta locaina tiene lugar el 6 de enero, día de Reyes Magos, en los caseríos de Valle abajo, cercanos a Bolivia, en el estado Trujillo. Fue fotografiada en dos ocasiones, 1981 y 1985.

Es una comparsa típica de locainas occidentales y andinas: Un capitán, que va disfrazado, como todos, con trajes estrafalarios de muchos colores, máscaras caseras y gorros de largas cintas.

Sólo participan hombres.

Los personajes suelen ser el Viejo y la Vieja, los danzantes, el Diablo y los músicos.

La locaina arranca muy temprano en la mañana, cada uno baja de su caserío reuniéndose todos en El Valle y se dirigen por la carretera hacia la población de Bolivia, donde llegarán por la tarde.”

Álbum 129.-Virgen de la Candelaria, Locos, El Valle, El Arado, El Playón, Mérida, febrero, 1979-1980. Según la mirada de Álvaro García-Castro

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Enrique Alí González Ordosgoitti (05.12.2017).-Álbum 129.-Virgen de la Candelaria, Locos, El Valle, El Arado, El Playón, Mérida, febrero, 1979-1980. Según la mirada de Álvaro García-Castro, http://ciscuve.org/?p=18666
“Las llamadas “Locainas” son unas fiestas típicas venezolanas, que tienen como común denominador representar, durante un día específico del año, la inversión de roles, tanto individuales, como institucionales y la imposición de reglas, aparentemente absurdas, todo lo cual, a pesar de la atmósfera de irrespeto y transgresión, tiene como objetivo resaltar el statu quo vigente, al cual se regresa al día siguiente. En El Valle, estado Mérida, se celebra el día 2 de febrero, día de la Virgen de la Candelaria, en los caseríos de la zona, como El Playón y El Arado.”

Álbum 127.-San Antonio de Padua. El Tamunangue de Sanare, Lara, 1977-1986. Según la mirada de Álvaro García-Castro

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“En este Álbum encontraremos una secuencia fotográfica de la celebración de la Danza El Tamunangue, en Honor de San Antonio de Padua, tal como se celebra en el Municipio Andrés Eloy Blanco del Estado Lara, en las poblaciones de Sanare y sus alrededores (Caspo, Caspito, Palmira y Versalles). Destacan varios Grupos de Tamunangueros, cada uno de ellos con un estilo propio que le da personalidad distintiva, como lo son el Tamunangue de “Los Hermanos Rojas”, el de Edilio Colmenares; el de Ramón Mateo Goyo; Segundo Camacho. Entre las fotografías, están algunas tomadas al Grupo de Tamunangue “Los Hermanos Rojas”, cuando estuvieron de gira por Caracas. La Fotografía F-09515, es todo un hito en la Historia del Tamunangue Nacional, pues recoge uno de los momentos del Entierro del Gran Tamunanguero León Rojas, en Sanare en 1985.”
Enrique Alí González Ordosgoitti (04.12.2017).-Álbum 127.-San Antonio de Padua. El Tamunangue de Sanare, Lara, 1977-1986. Según la mirada de Álvaro García-Castro, http://?p=18574

Álbum 126.-Santos Inocentes, Locainas, Agua Blanca, Estado Portuguesa, diciembre, 1980. Según la mirada de Álvaro García-Castro

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Enrique Alí González Ordosgoitti (04.12.2017).-Álbum 126.-Santos Inocentes, Locainas, Agua Blanca, Estado Portuguesa, diciembre, 1980. Según la mirada de Álvaro García-Castro, http://ciscuve.org/?p=18539

Santos Inocentes. Locaina de Agua Blanca

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Álvaro García-Castro (03.12.2017).-Santos Inocentes. Locaina de Agua Blanca, http://ciscuve.org/?p=18525

“Esta fiesta tiene lugar en la población de Agua Blanca, Estado Portuguesa, Venezuela, cada 28 de diciembre, día de los Santos Inocentes. Pertenece al tipo de fiestas llamadas Locainas y se dice que tiene tres siglos de antigüedad. Su estructura jerárquica, el lenguaje secreto, los uniformes, sugieren quizás una cofradía en su origen. Como muchas de estas festividades, el día de los Santos Inocentes es una especie de catarsis, con inversión de roles, trastocamiento del orden establecido y burla de las autoridades. Fue declarada Patrimonio cultural en 2016.”

Álbum 124.-Indígenas Waraos de Delta Amacuro, 1999-2001. Según la mirada de Álvaro García-Castro

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Enrique Alí González Ordosgoitti (01.12.2017).-Álbum 124.-Indígenas Waraos de Delta Amacuro, 1999-2001. Según la mirada de Álvaro García-Castro, http://ciscuve.org/?p=18461

El fuerte de San Juan de Nirgua: una fortificación desconocida

“Una de las fortificaciones menos conocidas del período Hispánico venezolano es el Fuerte de San Juan de Nirgua, en las agrestes montañas del estado Yaracuy. Incluso el desconocimiento de su nombre real, ha hecho que se le conozca y cite erróneamente en todo tipo de publicaciones como “Castillo de San Vicente”, por el del vecindario cercano de ese nombre. Los autores de este trabajo quieren aclarar aquí los pormenores de su origen y aportar una descripción que contribuya a llenar el vacío inmerecido en la historia de Venezuela, de una de las fortificaciones más importantes en el proceso de ocupación del territorio y confrontación con la población indígena.” Álvaro García-Castro y Eugenio de Bellard Pietri (30.11.2017).-El fuerte de San Juan de Nirgua: una fortificación desconocida, http://ciscuve.org/?p=18450

La Zaragoza de Sanare. Acerca del posible origen del nombre y de la fiesta

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Álvaro García-Castro (26.11.2017).-La Zaragoza de Sanare. Acerca del posible origen del nombre y de la fiesta, http://ciscuve.org/?p=18443
“La Zaragoza es una fiesta popular tradicional venezolana que se celebra todos los años en la localidad de Sanare, Estado Lara, el día 28 de diciembre, día de los Santos Inocentes. Es evidentemente, una manifestación sincrética de las tres culturas formadoras de nuestra nacionalidad, con un elevado contenido mágico-religioso, tanto indígena como hispano. Hemos realizado aquí un esfuerzo por rastrear el origen hispano de la fiesta y de su nombre, con resultados bastante alentadores, pese a lo difuso de la información y la dificultad de acceso a la misma; nada extraño, por lo demás, en este tipo de investigación.”

Mendicidad indígena: Los Warao Urbanos

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Alvaro-Garcia-Castro (22.11.2017).-Mendicidad indígena: Los Warao Urbanos, htpp://ciscuve.org/?p=18402

En los últimos años, a causa de diversos factores, que son tanto externos como internos, locales, nacionales e internacionales, se ha hecho cada vez más frecuente el fenómeno del éxodo temporal de los miembros de esta etnia hacia diversos centros urbanos nacionales, especialmente hacia Caracas. Siendo ésta una investigación todavía en proceso, analizaremos aquí por el momento, el fenómeno propuesto sólo desde el punto de vista de su dimensión estructural, como un fait accompli, como una interrelación entre dos grupos étnicos. En esta interacción y, para los efectos de este trabajo, con fines metodológicos, la cultura urbana moderna de Venezuela será considerada como una etnia en sí, los denominados criollos[4], con el fin de establecer una zona intermedia que definiría ambos actores, tanto hacia adentro de los respectivos grupos, como hacia afuera de ellos.”

Mendicidad indígena: Los Warao Urbanos

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Álvaro García Castro[1]

Itinerario de este Artículo[2]

Si desea descargar este Artículo en pdf:

Mendicidad-Indigena-Warao-Alvaro-Garcia-Castro

 

Si desea descargar este Artículo en pdf, tal como fue publicado en el Boletín Antropológico Nº 48.  Enero-Abril, 2000, ISSN: 1325-2610.  Centro de Investigaciones Etnológicas, Museo Arqueológico, Universidad de Los Andes (ULA), Mérida, Venezuela:

 BAULA-Mendicidad-Indigena-Warao-Alvaro-Garcia-Castro

 

-Si desea conocer otros Artículos, Álbumes de Fotos, Audios y Videos de Álvaro García Castro: http://ciscuve.org/?cat=6531

 

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Resumen

El fenómeno del éxodo de grupos de indígenas Warao del delta del Orinoco (Estado Delta Amacuro, Venezuela) hacia los centros urbanos, especialmente hacia Caracas, es analizado aquí desde un punto de vista estructural como una interrelación étnica negociada en la cual los aspectos de su cultura se adaptan temporalmente al medio urbano, involucrándose a su vez lo menos posible con él, a fin de obtener recursos monetarios adicionales antes de regresar al Delta.

Palabras Clave:  éxodo, grupos indígenas, centros urbanos.

 

Abstract

The phenomenon of the exodus of Warao inhabitants of the Orinoco delta (Delta Amacuro state, Venezuela ) towards the urban centers, especially to Caracas, is analyzed here from a structural viewpoint as an ethnic interrelationship that negociates a minimum of compromise on the part of the “criollo” population towards the indians, while the Warao reformulate certain aspects of their traditional culture to adapt temporarily to the urban habitat without being wholly involved with it in order  to obtain an aditional income, before going back to the Delta.

Key Words: exodus, indigenous groups, urban centers

 

 

 

Índice

Resumen

Abstract

Introducción

El éxodo Warao

Formas de la articulación interétnica

¿Reforzamiento cultural?

Conclusión

Bibliografía

 

 

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Introducción

Los Warao habitan desde hace siglos, y tal vez milenios, en la región del Delta del Orinoco en el Estado Delta Amacuro y regiones adyacentes de los Estados Bolívar y Sucre, en Venezuela. Son una cultura de pescadores y recolectores sin cerámica, desde hace unos 70 años convertidos en horticultores, cuyas comunidades palafíticas y sus actividades de subsistencia se ubican tradicionalmente en las zonas de riberas fluviomarítimas y humedales (pantanos, manglares, bosque inundable deltaico).  El Censo Nacional de 1992[3] arrojó la cifra de 23.949 indígenas Warao, que se calculan hoy en una cantidad cercana a los 30.000.

 

En los últimos años, a causa de diversos factores, que son tanto externos como internos, locales, nacionales e internacionales, se ha hecho cada vez más frecuente el fenómeno del éxodo temporal de los miembros de esta etnia hacia diversos centros urbanos nacionales, especialmente hacia Caracas. Siendo ésta una investigación todavía en proceso, analizaremos aquí por el momento, el fenómeno propuesto sólo desde el punto de vista de su dimensión estructural, como un fait accompli, como una interrelación entre dos grupos étnicos. En esta interacción y, para los efectos de este trabajo, con fines metodológicos, la cultura urbana moderna de Venezuela será considerada como una etnia en sí, los denominados criollos[4], con el fin de establecer una zona intermedia que definiría ambos actores, tanto hacia adentro de los respectivos grupos, como hacia afuera de ellos. Es decir, que la definición étnica para ambos grupos se revelará con mayor nitidez precisamente en la zona de conflicto e intercambio entre ambas. El concepto de etnia que manejaré será el propuesto por Fredrik Barth, quien considera los grupos étnicos como una forma de organización social, autoreconocida por sus integrantes y a su vez, reconocida como tal por miembros de otros grupos, ajenos a él. Como señales indicadoras de los contenidos culturales étnicos tendríamos:

1.-Aquéllos expresamente manifestados en formas externas y acciones 2.-Valores y normas de conducta que califican la actuación de los miembros del grupo, cuya permanencia depende de la conservación de sus límites (boundaries).(Barth 1976: 11, 15 y 16).

 

Estos límites se entenderán en el sentido de zonas sociales fronterizas entre los distintos grupos étnicos,  implicando que los miembros de cada grupo reconocen para cada uno de ellos ciertos criterios de valor y conducta que les son propios y que los distingue del otro. Está sobreentendido aquí que en esta frontera existe un código compartido por ambos actores para que se produzca un mínimo de interrelación. En efecto, estas diferencias deben reducirse necesariamente en el momento en que ambos grupos étnicos interactúan, puesto que dicha interactividad sería imposible sin un mínimo de coparticipación en la comprensión y uso de un código común que permita establecer una comunicación viable, en función de intereses mutuos. Esta Zona contigua de interactividad étnica debe establecerse, por consiguiente, en virtud de un acuerdo mutuo, tácito o expreso, para que la permanencia de dicha actividad sea posible (Estructura de interacción semejante), (Barth 1976: 18).

 

En el caso concreto que presento aquí, la presencia de numerosos indígenas Warao en las calles y avenidas de varias ciudades venezolanas, especialmente en la capital, Caracas, esta Zona de Contigüidad Étnica, o frontera de interrelación social, aparece caracterizada por la puesta en práctica por parte de ambos grupos, de un código expreso de normas reguladoras de dicho encuentro.

 

En lo que corresponde a los Warao, estas reglas que, modificando sus conductas habituales les permite insertarse en la cultura urbana, son, al parecer, un intento deliberado de:

1.-Mantener la presencia de la etnia en los ambientes urbanos

2.-Mantener la cohesión del grupo.

3.-Involucrarse lo menos posible en el entorno urbano.

4.-Interrumpir el contacto con la cultura urbana criolla cuando sea conveniente para el grupo. Para ello, los integrantes del grupo Warao modifican, al menos temporalmente, y en forma parcial y restringida, algunas normas de conducta y ciertos valores propios de la etnia con el fin de ajustarse al nuevo entorno, mientras que simultáneamente, el grupo se mantiene cohesionado gracias a esa misma restricción que autolimita su articulación a la cultura “huésped”.

 

Pero, por otra parte, dicha inserción, con el consiguiente surgimiento de una estructura de relación interétnica que surge en los centros urbanos, tiene origen, a su vez, en una relación interétnica sumamente conflictiva en el Delta Amacuro, que tiene como resultado la salida de muchos de ellos hacia los centros urbanos. El Warao, por lo tanto, está inmerso en un ciclo de relaciones interétnicas que arranca desde su propio lugar de origen y su presencia en los centros poblados en general y en la Capital de la República, en particular, no es más que una fase de ese ciclo. Para su cabal comprensión este fenómeno debería considerarse en su dimensión total, lo cual escapa a los límites impuestos al presente trabajo, donde me limitaré a exponer la que podemos llamar “Fase Caraqueña” de dicho ciclo.

 

 

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El éxodo Warao

Del trabajo de campo y las diferentes entrevistas realizadas en los centros poblados de Tucupita, Barrancas, La Horqueta y Caracas, entre 1997 y 1999 y la abundante información recogida por la prensa nacional desde la década de 1970, se desprende que a partir de 1966, se inicia un éxodo cada vez mayor de los Warao hacia los centros poblados de la periferia deltaica, a causa de:

1.-Deterioro de las condiciones naturales de subsistencia.

2.-Invasión progresiva de las tierras útiles por parte de agricultores y ganaderos criollos.

3.-Atractivo creciente de los centros poblados por las oportunidades de encontrar trabajo, recursos alimenticios y sanitarios.

4.-Presión ideológica, tanto civil como religiosa, para imponer al Warao el modelo cultural criollo moderno.

 

Este desplazamiento hacia los centros poblados criollos se produce en dos direcciones:

A.-hacia el sector laboral terciario (de servicios, como mano de obra no calificada, trabajadores dependientes o domésticos), que involucra tanto a hombres como mujeres.

B.-hacia el sector mendicante (Batatín 1994).

 

Las opciones también pueden estar condicionadas por varios elementos propios de la estructura interrelacional:

-dominio del idioma castellano,

-grado de instrucción y capacitación profesional,

-necesidades económicas individuales, etc.

 

Por lo tanto, en el proceso de desplazamiento de los indígenas Warao hacia los centros criollos, se van a producir diferentes tipos de estructuras relacionales. Resulta obvio que hayan sido los centros poblados más cercanos a su lugar de origen los que recibieran al principio el mayor número de emigrantes. Por consiguiente, la capacidad de absorción en el área laboral de los diferentes centros urbanos criollos determinaría la recepción de los desplazados según los criterios ya mencionados. Por el contrario, la opción obligada de aquellos que no hablaran o dominaran el castellano y no poseyeran calificación técnica mínima adecuada, sería el sector mendicante y de prostitución; al principio por la imposibilidad de insertarse en otro sector, pero más recientemente, simplemente porque representa la posibilidad real de obtener mayores ingresos en lapsos más cortos que si se dedicaran a otras actividades.

 

En el caso concreto de la emigración a Caracas, el estado actual de esta investigación me permite señalar que existen evidencias que apuntan en esta dirección, en la cual pareciera existir un patrón de actividad que se está haciendo recurrente. En dicha actividad, diversos grupos Warao, provenientes de zonas donde todavía se mantienen vigentes valores y técnicas relacionadas con el antiguo patrón de asentamiento relacionado con la explotación del moriche (Mauritia flexuosa), con una muy incipiente horticultura y poca capacidad (o posibilidad) de articularse de otra manera en los centros urbanos de la periferia deltaica, acuden sistemáticamente a los centros urbanos de la periferia con la finalidad de obtención de recursos económicos adicionales, los cuales, una vez conseguidos, les permitirán solventar ciertas necesidades individuales en sus lugares de origen.

 

En los últimos tiempos, estos centros urbanos de la periferia deltana, se han convertido a su vez en focos de emigración de indígenas hacia centros urbanos más lejanos, llegando hoy en día hasta Caracas, Valencia e incluso Maracaibo. Esto se debe a que se ha ido saturando desde tiempo atrás la capacidad de absorción de aquéllos, por lo cual, los grupos que recientemente están desplazándose por las presiones de la cultura criolla moderna, y que mayormente son de la región del Delta Central, deben emigrar a distancias cada vez mayores en busca de la satisfacción de sus necesidaes.

 

 

F-09458-1999 Febrero La Horqueta Caño Cocuina copy

Formas de la articulación interétnica

En contra de lo que pudiera pensarse a primera vista, y por supuesto, dentro de las limitadas alternativas de que disponen, los Warao juegan un papel mucho menos pasivo en cuanto al mecanismo elegido por ellos para adaptarse a esa situación, puesto que la estructura de interacción resultante implica la ejecución de una serie de acciones deliberadas y conscientes que se llevan a cabo colectivamente deliberadas y conscientes, con el objetivo de insertarse y participar dentro de la cultura criolla urbana (aunque sea de manera transitoria) para obtener ciertos beneficios inmediatos de índole económica y además con un mínimo de compromiso con respecto a ambas culturas. En lo que respecta a la estructura relacional interétnica que surge en contacto con la cultura urbana caraqueña, nos encontramos con la presencia de un doble código:

1.-Por una parte, un mecanismo de aceptación que permite la inserción del grupo Warao dentro de un sector muy específico de la cultura urbana capitalina: el sector marginal indigente, en el cual se ubican conscientes de sus limitaciones pero también conscientes de sus derechos, que las mismas instituciones se encargan de defender (libre circulación por el territorio nacional, principalmente). En esta forma de articularse, se crea un contacto en el cual ambas etnias establecen los límites de su interrelación, participando de un código común mínimo que permita su viabilidad. Así, el Warao acude al centro criollo en busca de solución a su problema económico o sanitario y a su vez, el centro urbano lo tolera por un sentimiento implícito de responsabilidad hacia el indígena, cuya condición es resultado del abandono institucional y del atropello individual.

2.-Por otro lado se experimenta al mismo tiempo un rechazo del grupo étnico por parte de algunos representantes del sector oficial, fundamentado en una doble consideración:

A.-una consideración negativa, que alude a su condición circunstancial de indigentes voluntarios, sospechosos de integrar una organización manejada por sujetos inescrupulosos (Torrealba 1997)

B.-otra positiva, que aludiendo a su condición de indígenas desprovistos de recursos, víctimas de una situación injusta, exige su protección y regreso a su lugar de origen a causa del “cuadro” que presentan en las calles de la capital (Tabuas 1994, Guerrero 1994, Martínez 1998).

 

En este caso, la estructura relacional está articulada en función del rechazo, lo cual se aplica igualmente a ambas etnias, pues si bien la cultura urbana criolla limita y condiciona la presencia del indígena en su seno, el Warao, a su vez recurre a esa cultura como último recurso, procurando involucrarse lo menos posible, en un lapso de tiempo igualmente lo más breve posible.

 

Esta interrelación lleva implícita, por lo tanto, una tensión o contradicción dialéctica en la cual ambos grupos “negocian” su participación en función de ciertos intereses mutuos. Barth señala que cuando dos o más grupos compiten dentro de un mismo sector, uno de ellos termina por desplazar al otro (Barth 1976: 24).

 

Esta aseveración se confirma en el caso estudiado, en ambas direcciones: En primer lugar, el proceso formativo de esta estructura relacional interétnica está dado por la presión cada vez mayor del sector criollo, es decir, el sector dominante, el cual ha obligado al sector indígena Warao a desplazarse física y culturalmente en la única dirección posible: los centros urbanos criollos.

 

En segundo lugar, el caso particular de su inserción dentro del ambiente urbano caraqueño, se observa que la presencia de los Warao representa un factor competitivo importante para los profesionales criollos de la mendicidad en las zonas aledañas; la condición de indígenas, por lo que mencionabamos anteriormente, parece motivar mucho más al transeúnte capitalino, quien ejerce su preferencia hacia los Warao, incluso dando mayor cantidad de dinero que de costumbre.

 

Esta estrategia y sus consecuencias a este nivel de competencia dentro de un subsector social urbano, se confirma por los datos obtenidos en Puerto ordaz, donde este fenómeno ha traído como consecuencia, el desplazamiento de otros grupos (guyaneses y otros indocumentados) de las áreas de mendicidad y extracción de metales reciclables del basurero de la ciudad, originando incluso conflictos entre aquéllos y los Warao y entre ambos y las autoridades municipales.

 

Por otro lado, está la estrategia particular de adaptación a este medio urbano de los grupos Warao (bandas), que emplean para pedir a las mujeres (en su papel de recolectoras) y los niños, repartidos en un área extensa, en puntos claves de lugares y avenidas del centro de la ciudad, mientras que los hombres se quedan en los lugares de concentración, cuidando los enseres, otros niños que no salen a pedir, encargándose de compras y preparando la comida del grupo (rol atípico en la cultura Warao), añade al anterior un elemento de eficiencia logística que se traduce en una mayor cantidad de dinero per cápita en menor tiempo que el que emplearía un mendigo criollo[5].

 

Eso sin contar que el objetivo de todo este proceso es la acumulación de un capital que no se consume en Caracas, sino que les va a permitir solventar ciertas dificultades económicas en sus comunidades de origen. A esto se añade el hecho de la presencia de organizaciones de respaldo como la Comisión Educativa Para Ayuda al Indígena (CEPAI), la Comisión Indigenista del Congreso Nacional y voceros de otras insituciones que, eventualmente, pueden actuar u opinar en respaldo de los indígenas. La respuesta oficial ha sido hasta ahora la “repatriación” forzosa de los indígenas para el Delta Amacuro, en un proceso que parece no tener fin, puesto que al cabo de algún tiempo, éstos regresan a las ciudades a reanudar sus actividades “recolectoras” (Davies 1994a y 1994b, Martínez 1998, Pérez 1999, Guerrero, 1999).

 

 

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¿Reforzamiento cultural?

El mecanismo de interrelación étnica descrito anteriormente, en el cual el grupo Warao se inserta en el contexto criollo urbano, aunque a primera vista pudiera parecer extemporáneo, totalmente ajeno a su condición y valores culturales, no es, en mi opinión, más que la aplicación de las técnicas tradicionales de recolección, que llevan a cabo, fundamentalmente mujeres y niños en su hábitat original, transportadas a un ambiente radicalmente distinto al de las marismas deltaicas, dentro de un contexto, naturalmente, de un proceso de cambio que los está desplazando de su hábitat tradicional, para ocupar nuevos espacios. Visto desde este punto de vista, la recolección de limosnas de los transeúntes representarían análogamente la obtención de excedentes recogidos en un ambiente urbano, a semejanza de lo que sería la recolección de frutos y pequeños animales en su hábitat natural. Esta suposición se ve confirmada, tanto por testimonios de los mismos indígenas, como por el detalle de que los Warao, a diferencia de otras etnias, no acuden generalmente a los centros urbanos, a comerciar artesanías, puesto que tradicionalmente su cultura no es la de comerciantes, sino la de recolectores y pescadores.

 

Igualmente, como señalan repetidamente a lo largo de los años los informes y artículos de prensa, los indicios que apuntan en dirección a una organización delictiva que los trae y explota, en beneficio de unos pocos individuos, parece ser simplemente la aplicación de otro de los mecanismos de subsistencia económica de la cultura Warao, en el cual los miembros más jóvenes y activos de la comunidad salen al campo o a los caños en busca del sustento del grupo familiar; este producto es entregado a los ancianos, quienes se encargan de repartirlos según ciertas normas específicas determinadas por la edad y el parentesco de los demás miembros de la unidad doméstica (Heinen 1982:422, 1986 1988). Esta última “fase” de la recolección de limosnas ha querido ser vista como la manipulación de “maffias”, aun cuando la búsqueda de tales organizaciones por parte de las autoridades ha resultado infructuosa (Davies 1994a y 1994b, Martínez 1998, López 1998).

 

Nosotros creemos que no se estaría modificando el objetivo de la acción emprendida, sino la forma de realizar dicha acción, con lo cual estaríamos, paradójicamente, en presencia de:

1.-Un reforzamiento de algunos elementos básicos de la cultura Warao (la recolección femenina)

2.-Una modificación de otros aspectos tradicionales (roles tradicionales masculinos)

3.-La articulación efectiva con el otro grupo en sus propios términos.

 

La creación de la frontera o límite de interacción cumpliría la doble función de permitir la relación de ambas etnias, en una zona de compromiso mutuo, al mismo tiempo que refuerza ambas identidades y se mantiene la diferencia criollo/indígena. Los testimonios expresados por los mismos Warao no dejan lugar a duda de que estamos ante una estategia de supervivencia, en la cual hay un movimiento continuo de emigración temporal, por cortos lapsos, de ciertos grupos que se insertan limitadamente en los medios urbanos con una estructura relacional que descansa directamente en sus propias formas y normas culturales, es decir, en sus propios términos. Por lo tanto, la aplicación de esta estructura de recolección/distribución de recursos en el medio urbano criollo capitalino, estaría insertada dentro de un proceso de cambio cultural, en el cual los Warao estarían simultáneamente reformulando, modificando y manteniendo ciertos elementos de su cultura, aplicados en un medio diferente y alterados en su aspecto formal, pero no funcional.

 

 

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Conclusión

Las fronteras étnicas que surgen en la interrelación cultura Warao/cultura criolla urbana parecen ser lo suficientemente rígidas como para mantener separadas las respectivas identidades étnicas, al mismo tiempo que se facilita dicha interacción. La consecuencia de ello es la conservación de ciertas características culturales que ambas etnias consideran como propias, si bien, al menos mientras dura esa interrelación, es necesario una modificación formal por ambas partes con el fin de lograr la conformación de un código básico mutuamente compartido que haga viable dicho contacto. A pesar de estar frente a un proceso de cambio cultural, de lo que se trata aquí es de la puesta en practica de un mecanismo de adaptación a ciertas condiciones particulares dadas, típicas del entorno urbano moderno. Pero ese proceso de adaptación y las modificaciones que supone para los integrantes de ambas etnias, se realizan en función de las características propias de cada grupo étnico, en una situación de dominante-subordinado. Esto permite a ambos “seleccionar” el tipo e intensidad de las cesiones, préstamos y restriciones necesarias para hacer posible su articulación, pero en virtud de las alternativas posibles que el grupo dominante (Criollo) deja para el grupo subordinado (Warao). El resultado es la inserción de éste en el estrato más bajo de aquél.

 

 

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Bibliografía

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-Barth, Fredrik. 1976. Los grupos étnicos y sus fronteras. México, Fondo de Cultura Económica.

 

-Batatín, Carlos. 1994. “Diez mujeres y quince niños Guarao llegaron a Caracas a pedir limosna” en El Universal. 18 de julio, 2-26.

 

-Bonfill Batalla, Guillermo. 1984. México Profundo. México, Grijalbo.

 

-Davies, Vanessa. 1994a. “8 de cada 10 indígenas venezolanos están fuera de su territorio” en: El Nacional. 21 de agosto.

 

-Davies, Vanessa. 1994b. ”Los Warao confinados al Delta” en: El Nacional. 31 de agosto.

 

-Guerrero, Sandra. 1994. “Más de 100 Waraos esperan su traslado a Delta Amacuro” en El Nacional. 25 de agosto: D-7.

 

-Heinen, H. Dieter. 1982. “Estructura social y mecanismos de desintegración en la sociedad Warao” en Acta Científica Venezolana. 33: 419-423. 1986.

 

-Heinen, H. Dieter. 1988. “Proyectos de desarrollo en Guayana y el problema de la tierra indígena” en Boletín Antropológico. Universidad de los Andes. Nº 10, enero-julio, pp. 110-124. 1988. Marshland people of the Orinoco Delta. Munster, Lit. Verlag.

 

-López, Liza. 1998. “Waraos: de Indígenas a Indigentes” en El Universal El Universal El Universal El Universal El Universal. Caracas, 22 de abril, 4-1.

 

-Martorelli, Judith. 1984. “Los indígenas se mudarán a Caracas” en El Globo El Globo El Globo El Globo El Globo. 29 de agosto.

 

-Martínez, Manuel. 1998. “Nuevamente los indígenas deltanos protagonistas de la miseria en Caracas” en Notidiario. Reportaje. Tucupita. 16 de diciembre.

 

-OCEI. 1992. Oficina Central de Estadística e Informática (OCEI) Resultados preliminares del Censo Indígena. Caracas.

 

-Pascual, Pilar. 1994. El éxodo indígena a Caracas y sus falsos protectores en El Universal, 6 de septiembre:114.

 

-Pérez, Mina. 1999. Indígenas de Delta Amacuro regresaron a las calles de Caracas. El Nacional, 27 de noviembre: C-2.

 

-Tabuay, Mireya. 1994. Concejo de Caracas investiga la presencia de indígenas en Caracas. El Nacional. 24 de aogosto C-3.

 

-Torrealba, Aura. 1997. Fiscal General y Gobernador de Delta Amacuro buscan soluciones al éxodo de los Guaraos en El Globo, 09 de agosto: p. 13

 

-Yoyotte, Yira. 1994. Huyendo de condiciones infrahumanas los indígenas acuden a las ciudades en Ultimas Noticias. 26 de agosto.

 

 

Notas

[1] .-Álvaro García Castro:

Curriculum vitae

Nombre: Alvaro A. García-Castro

Lugar y fecha de nacimiento: Caracas (Venezuela) 13/06/1949

Nacionalidad: Venezolana y Española

Estado civil: Casado

Licenciado en Historia. (Universidad Central de Venezuela)- Ph.D. en Antropología (Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) -Fotógrafo-Investigador- Escritor.

Correo electrónico: algarcas2@gmail.com

Páginas web: http://ivic.academia.edu/AlvaroGarciaCastro

y:

https://wordpress.com/posts/photographsalvarogarciacastro.wordpress.com

 

Resumen:

Fotógrafo. Fundador del grupo de fotografía “MIENTRAS TANTO”. Caracas, Venezuela. Licenciado en Historia. (Universidad Central de Venezuela). Doctorado (Ph.D.) en Antropología (Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas). Investigador y miembro del equipo editor en el Departamento de Historia (Diccionario de Historia de Venezuela) de la Fundación Polar, institución cultural privada sin ánimo de lucro (Venezuela, 1984-1996), y como investigador y escritor de temas históricos y antropológicos en la Fundación Cisneros, institución internacional cultural sin fines de lucro (Venezuela-España, 1999-2007). Profesor de español y cultura hispánica para extranjeros y encargado de casa de acogida en una ONG (BURGOS ACOGE) y ha hecho cursos de mediación intercultural para trabajar con colectivos de inmigrantes (España). Ha publicado varios libros y artículos de temas históricos y antropológicos sobre inmigración, el Orinoco y la cultura Warao. Idiomas: Inglés hablado y escrito (First Certificate y Proficiency, cursados y aprobados en Cambridge, Inglaterra). Francés básico. Miembro del Instituto de Investigaciones Antropológicas de Castilla y León (IIACyL). Manejo de Word y Photoshop. Jubilado. Actualmente reside en Tenerife, España.

 

Actividad profesional:

Fotógrafo freelance (1974-76).

Fotógrafo III. (1976-1978). Unidad de Medios Audiovisuales (UMAV). Universidad Simón Bolívar. Caracas, Venezuela.

Técnico de Investigación y Fotógrafo (1977-1979). Area Audiovisual. Instituto Nacional de Folklore. Consejo Nacional de la Cultura (CONAC). Caracas, Venezuela.

Fotógrafo III. Departamento Audiovisual. Instituto Venezolano de Dermatología (Hospital Vargas). Universidad Central de Venezuela (UCV). Caracas, Venezuela.

 

Investigador. (1984-1996)

FUNDACIÓN POLAR. Institución Cultural privada sin ánimo de lucro.

Miembro del equipo editor y articulista del Diccionario de Historia de Venezuela, en sus dos ediciones impresas (1987 y 1997) y en el diseño de la versión en CD y en red (2000). Bajo la dirección de los Dres. Manuel Pérez Vila y Manuel Rodríguez Campos.

 

Doctorado en Antropología. (1997-2002) –Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) Departamento de Antropología.

Participación en los tres proyectos de investigación del Laboratorio de Etnología IIII bajo la dirección del Dr. H. Dieter Heinen:

  1. A) Etnografía Indígena y Narraciones Warao
  2. B) Diagnóstico del Delta Occidental: Estudio de una Sociedad en Proceso de Cambio e Intervención.
  3. C) Aspectos de Cambio Socio-cultural en Poblaciones Indígenas de los Estados Delta Amacuro, Bolívar y Amazonas.

(Ver página web del IVIC: http://www.ivic.ve/antropologia/?mod=estudiantes.php)

 

Investigador y escritor (Enero 2000-Diciembre 2007).

 

VALE TV. Escritor de guiones para los microprogramas. (2000-2002).

 

FUNDACIÓN CISNEROS. Institución cultural privada sin ánimo de lucro. Miembro del equipo editor y articulista para diversos proyectos y publicaciones. Bajo la dirección de la Lic. Kelsy Koch. Caracas, Venezuela-Palencia, España. (1999-2007).

 

ORGANIZACIÓN BURGOS ACOGE. Institución sin ánimo de lucro de apoyo a inmigrantes y refugiados. Profesor de español para extranjeros. Encargado de vivienda de acogida (2007-2013). Burgos, España.

 

Condecoraciones y premios:

ORDEN ANDRÉS BELLO. Mención Corbata. Mérito en Educación. Caracas, Venezuela. 1987.

Premio Consejo Nacional de la Cultura (CONAC) de Fotografía. Caracas, Venezuela. 1985.

Premio de Fotografía Documental de la Biblioteca Nacional. Caracas, Venezuela. 1979, 1981,1982 y 1984.

Distinción´”Manuel Francisco Rubí”. Consejo Municipal Paz Castillo. Santa Lucía, Edo. Miranda. Venezuela. 1995.

Distinción “Cardenal Cisneros”. Fundación Cardenal Cisneros, Palencia, España. 2005.

Reconocimiento. Ayuntamiento de la Villa de Cisneros. Palencia, España. 2010.

Reconocimiento: Fundación Cardenal Cisneros, Palencia, España. 2017.

 

Artículos publicados:

Alvaro García-Castro. 1986. “La Zaragoza de Sanare”. En: Artesanía y Folklore de Venezuela. Caracas: Año X. N° 56. Septiembre/noviembre.

————————– 1994. “Documentos. Informe de hallazgo del Acta de Fundación del pueblo de Santa Lucía, en el estado Miranda”. En: Boletín de la Academia nacional de la Historia. Caracas: Academia Nacional de la Historia. Tomo LXXVIII- Nº 306. Abril-junio de 1994.

—————————–1995. “La Fotografía como Fuente Histórica”. En: Tierra Firme (Revista arbitrada de Historia y Ciencias Sociales). Caracas: Nº 51 Tercer trimestre. -Julio-septiembre de 1995.

—————————–1997. Capitanía General. En: Diccionario de Historia de Venezuela (DHV). Caracas: Fundación Polar. T. 1. (635-642).

——————————1998a. “Wirinoko: el lugar donde se rema”. En: Revista Bigott. N° 45. Abril-junio. Caracas: Fundación Bigott (74-117).

——————————1998b. Etnoeconomía Histórica de los Warao. Caracas: Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC).

——————————1999. “Abejas, Cera y Miel en las Crónicas de Venezuela”. En: Tierra Firme (Revista arbitrada de Historia y Ciencias Sociales. Caracas: Nº 66. 2º Trimestre. Abril-junio.

——————————-2000. “Mendicidad Indígena: Los Warao urbanos”. En: Boletín Antropológico. (Revista arbitrada del Centro de Investigaciones Etnológicas y el Museo Arqueológico de la Universidad de Los Andes (ULA). Mérida). Nro 48: Enero-Abril. (79-90).

——————————-2001a. “Mendicidad Warao en Caracas”.En: Revista Bigott. N° 56. Agosto-Septiembre-Octubre.

——————————-2001b. “Centros poblados, División Político-territorial e Historia Regional: Criterios para su jerarquización y clasificación en el Diccionario de Historia de Venezuela”. En: HISTORIOGRÁFICA. Año II, Nº 5. Julio-Diciembre. Mérida: Universidad de los Andes (Venezuela). (127-142).

——————————-2002. “Historia del Retablo Barroco de Santa Lucía y su autor, Manuel Francisco Rubí”. En: Boletín de la Academia Nacional de La Historia. Caracas: Academia Nacional de la Historia. Tomo LXXXV. Nº 337 (Enero-Marzo). Venezuela.

——————————-2007. “Migración de indígenas Warao para formar barrios marginales en la periferia de las ciudades de Guayana, Venezuela”. En: Represa, Fernando (Coordinador). De Quito a Burgos: Migraciones y ciudadanía. Burgos: Editorial Gran Vía, Colección Ciudadanías, Nº 2 (43-48).

——————————-2008. “Inmigración, ideología y medios de comunicación en Venezuela”. En: Represa, Fernando (Coordinador). Imaginarios del otro: realidad y percepción del fenómeno migratorio a través de los medios de comunicación. Burgos: Editorial Gran Vía, Colección Ciudadanías, Nº 1 (21-35).

——————————–2008. “Enculturación: Educación no formal en pequeñas comunidades (Venezuela)” En: Entre 2 orillas. (Revista Castellano-leonesa para la convivencia intercultural). España). Burgos: Año 1. Nº 1. Enero (30-35).

———————————2009. “Propuesta para la integración de los indígenas Warao que emigran a Guayana, Venezuela: Proyecto Umbral: El Poblado Warao de transición”. En: CINTEOTL. Revista arbitrada de Antropología de la Universidad de Hidalgo, México. Tercer trimestre. Julio-Septiembre.

 

Artículos como primer autor:

García-Castro, Alvaro y H. Dieter Heinen. 1999. “Planificando el Desastre Ecológico. El cierre del Caño Manamo en el Delta del Orinoco, Venezuela”. En: Antropológica. Caracas: Fundación La Salle. Instituto Caribe de Antropología y Sociología (ICAS). 91, (31-56).

———————————— y H. Dieter Heinen. 2000. “Las Cuatro Culturas Warao”. En: Tierra Firme (Revista arbitrada de Historia y Ciencias Sociales). Caracas: N° 71. Tercer trimestre (Julio-septiembre).

——————————–y Eugenio De Bellard-Pietri. 2012. “El fuerte de San Juan de Nirgua: Una fortificación desconocida”. En: Presente y Pasado. Revista de Historia. ISSN: 1316-1369. Año 17. Nº 33. Enero-Junio. Escuela de Historia, Universidad de Los Andes. Mérida-Venezuela. Misceláneas, pp. 179-184

 

Artículos como 2º autor:

Méndez Salcedo, Ildefonso y Alvaro García-Castro. 1997a. “Rafael Pinzón: Testimonios de un tachirense que colaboró con Pérez Jiménez”. Presente y Pasado. Revista de Historia. Escuela de Historia de la Facultad de Humanidades y Educación. Universidad de los Andes. Mérida, Venezuela. (95-111).

Heinen, Dieter H. y Alvaro García-Castro. 1997b. “Algunos Datos Acerca de la Coyuntura Actual Indígena”. Analítica. (Revista Web).

————————–y Alvaro García-Castro. 1998. “Die Land-Stadt Migration der Indianer in Venezuela und Prozesse des Kulturwandels”. Arbeitshefte (Cuadernos de Trabajo) Münster: Lateinamerika Zentrum. Alemania.

————————–y Alvaro García-Castro. 2000. “The multiethnic network of the Lower Orinoco in early Colonial times”. En: Etnohistory. Volume 47, Number 3-4. (Summer-Fall). Publicación oficial de la American Society for Ethnohistory. Duke University Press. Florida, Estados Unidos.

————————– y Alvaro García-Castro. 2003. “Adaptación de recolectores indígenas a la mendicidad urbana: el caso de los Warao del delta del Orinoco”. En: Espina Barrio, Angel B. (Ed.) Antropología en Castilla y León e Iberoamérica. V. Emigración e Integración Cultural. Salamanca, España (281-290).

Gassón, Rafael, H. Dieter Heinen y Alvaro García Castro. 2012. “Desarrollo institucional Warao: Identidad étnica y diversidad histórica. Cuestiones clave en la etnografía y la ecología histórica del Delta del Orinoco”. En: Revista LIDER. Nº 21, Año 14, Diciembre. Centro de Estudios y Desarrollo Regional (CEDER). Universidad de Los Lagos, Osorno, Chile. (113-142).

  1. Dieter Heinen y Alvaro García Castro. 2013. “Arquitectura Indígena Venezolana y Heterogeneidad Warao. Una aclaración necesaria”. En: Boletín Antropológico. Año 31, N° 85, Enero-Junio, 2013. Universidad de Los Andes, Mérida, Venezuela. (7-34).

 

Conferencias:

Alvaro García-Castro. 1988. Fotografía documental y cultura popular. En: EXPOFOT. Asociación Venezolana de Comerciantes de Fotografía y Afines (AVECOFA) y Asociación Venezolana de Fotografía (AVEF). Caracas.

—————————–1. 1989. Fotografía documental, retrato de un pueblo. En: 2. FUNDAIMAGEN, Taller de la Imagen. Caracas, Venezuela.

—————————–1990. Clasificación Historica de Centros Poblados. En: VIII Coloquio de Historia Regional y local (Congreso Internacional). 26-28 de octubre. Carúpano, Venezuela.

—————————–1991. Proyectos del Departamento de Historia de la Fundación Polar. En: II Congreso de Centros de Investigación Histórica en Venezuela. Universidad de los Andes, Universidad Central de Venezuela, Academia Nacional de la Historia. 15 al 18 de diciembre. Mérida, Venezuela.

—————————–1992. Creación del Parque Histórico-arqueológico de Buría. En: II Congreso Internacional de Historia Regional y local. Universidad Central de Venezuela/Universidad Centro-Occidental/Instituto Pedagógico de Barquisimeto. 23 al 25 de septiembre. Barquisimeto, Venezuela

——————————–1992. La Zaragoza de Sanare (Acerca del posible origen hispano del nombre y de la fiesta). Congreso Hispanidad 92. Universidad de Carabobo. 27-29 de agosto. Valencia, Venezuela.

——————————-1992. Las Ruinas de Santa Lucía. En: Fundación Polar. 15 de junio de 1994. Caracas, Venezuela.

——————————1994. La zona Histórica de Santa Lucía. III Congreso de Historia Regional y Local, Universidad Católica Andrés Bello. 18 al 22 de octubre. Caracas, Venezuela.

——————————1995. La Fotografía como Fuente Histórica. En: Primer Seminario de Historia Regional, Local y Municipal. Universidad de Carabobo, Concejo Municipal de San Joaquín. 1 al 3 de abril. San Joaquín, Venezuela

——————————1995. ¿Existe una Fotografía Documental? Taller, Escuela de Comunicación Social, Universidad Católica Andrés Bello. 30 de abril. Caracas, Venezuela.

——————————1999. Título: Caño Manamo: 30 años después. Ciclo: EL DELTA DEL ORINOCO: ¿EL PRINCIPIO DEL FIN? Museo de Ciencias. 27 de mayo de 1999. Caracas, Venezuela.

——————————2000. Título: De pescadores y agricultores a obreros: El impacto socio-económico del cierre del Caño Manamo entre los Warao del Delta Occidental. L Convención anual. 50 años AsoVAC. 23 de noviembre de 2000. Universidad Simón Bolívar. Caracas.

——————————2002a. Más allá de una interpretación de las crónicas, informes y relaciones de viaje al conocimiento de Venezuela: los viajes en sí y sus autores. El caso de Auguste Morisot, pintor-explorador del siglo XIX. .III Seminario de Internacional Investigaciones Historiográficas. 10 de agosto. Universidad de Los Andes (ULA). Instituto de Estudios Historiográficos. Mérida, Venezuela.

——————————-2002b. Centros Poblados: División Político-territorial e Historia Regional: Criterios para su jerarquización y clasificación en el Diccionario de Historia de Venezuela (DHV). III Seminario de Internacional de Investigaciones Historiográficas. 14 de agosto de 2002. Universidad de Los Andes (ULA). Instituto de Estudios Historiográficos. Mérida, Venezuela.

—————————-2002c. .Del caño a la calle: Cómo los indígenas se marginalizan. Reunión/Asamblea. Red Venezolana de Organizaciones para el Desarrollo Social. 5 de junio. Fundación Polar. Caracas, Venezuela.

—————————2002d. Auguste Morisot: un pintor en el Orinoco. Ciclo de conferencias: El legado de los artistas viajeros. 2 de julio. Galería de Arte Nacional. Caracas, Venezuela.

————————-2002e. El impacto socio-económico del cierre del Caño Manamo (Edo. Delta Amacuro) entre los Warao del Delta Occidental. Simposio: Relación Sociedad-Naturaleza en Venezuela hacia el Siglo XXI: Más allá de Energía y Proteínas. 16 Septiembre. Departamento de Antropología, Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC). Caracas, Venezuela.

Alvaro García-Castro. 2005a. Persistencia del principio de reciprocidad entre los Warao urbanizados del delta Nor-occidental (Venezuela). Universidad de Salamanca, (Salamanca, España). X Congreso de Antropología Iberoamericana. 26-28 de abril.

——————————–2005b. Un asentamiento mixto Warao/criollo en el delta del Orinoco (Venezuela): El“barrio” indígena como estrategia de supervivencia. Universidad de Salamanca, (Salamanca, España). X Congreso de Antropología Iberoamericana. 26-28 de abril.

——————————–2005c. Importancia del Cardenal Cisneros para la villa de su nombre. Fundación Cardenal Cisneros. 6 de agosto. Cisneros, Palencia, España.

 

Conferencias con otros autores:

H Dieter Heinen y Alvaro Garcia-Castro. 1998. “Retos y Oportunidades de la ‘Apertura Petrolera’ en las Zonas Warao de Delta Amacuro.” Ponencia presentada en el Congreso Nacional de Antropología: “Hacia la Antropología del Siglo XXI”, Universidad de Los Andes, Mérida, Venezuela, 30 Mayo – 4 Junio.

——————————————— 2002. “Adaptación de recolectores indígenas a la mendicidad urbana: el caso de los Warao del delta del Orinoco”. VII Congreso Internacional de Antropología Iberoamericana: Emigración e Integración Cultural. 25 al 28 de febrero. Universidad de Salamanca, Salamanca, España.

Werner Wilbert y Alvaro García-Castro. 1999. El Poder de la Mujer Warao. Conferencia-cine foro. Ciclo: EL DELTA DEL ORINOCO: ¿EL PRINCIPIO DEL FIN? Museo de Ciencias. 20 de mayo de 1999. Caracas, Venezuela.

 

Libros:

Alvaro García-Castro. 1996. Cronología Histórica de Santa Lucía. Santa Lucía del Tuy: Publicación del Consejo parroquial y Alcaldía del Municipio Paz Castillo. Santa Lucía. Venezuela.

Alvaro García-Castro. 1997. Manuel Francisco Rubí, artífice del retablo barroco de Santa Lucía del Tuy. Santa Lucía: Publicaciones del Concejo Municipal y Alcaldía del Municipio Paz Castillo. Venezuela.

—————————-y Pedro Benítez. 1999. Hacienda Carabobo: una pequeña historia de Turgua y el café en la segunda mitad del siglo XIX. Caracas: Fundación Cisneros.

Alvaro García-Castro. 2002a. Investigación, compilación, notas e introducción. Diario de Auguste Morisot. 1886-1887. Caracas: Fundación Cisneros.

—————————2002b. Investigación e introducción. Auguste Morisot. Un pintor en el Orinoco. 1886-1887. (Obra gráfica). Caracas: Fundación Cisneros.

—————————2003. Manaka. En el Corazón del Orinoco. Caracas: Fundación Cisneros.

—————————-2007. La Villa de Cisneros de Campos. Burgos: Fundación Cisneros/Editorial Gran Vía.

———————————2017. ¿Nació el Cardenal Cisneros en la villa de su nombre? Nuevos documentos. Palencia: Ediciones del Ayuntamiento de Cisneros.

 

 

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[2] .-Itinerario de este Artículo:

a.-Fue publicado originalmente en: Alvaro A. García Castro (Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) (2000).-Mendicidad indígena: Los Warao Urbanos, Boletín Antropológico Nº 48.  Enero-Abril, 2000, ISSN: 1325-2610.  Centro de Investigaciones Etnológicas, Museo Arqueológico, Universidad de Los Andes (ULA). Mérida, Venezuela

b.-Hoy, 22.11.2017, lo estamos publicando en nuestra Página Web: www.ciscuve.org, con la siguiente URL: http://ciscuve.org/?p=18402

 

[3] .-OCEI 1992

 

[4] .-El término “criollo” tiene su origen en las diversas clasificaciones socio-raciales que existían durante la época colonial en Venezuela. Inicialmente, se aplicó a aquéllos hijos de españoles blancos nacidos en el territorio de la Provincia. Con el tiempo, el término ha pasado a designar a todos aquellos nacidos en el país, NO pertenecientes a ninguna etnia indígena.

 

[5] .-Tenemos versiones de mendigos profesionales quejándose del “daño” que les causan los indígenas. También sabemos de presiones que la organización ilegal (sindicato) que explota esta actividad en Caracas ha ejercido, incluso mediante acciones policiales, para que los indígenas abandonen las zonas de “trabajo” de aquéllos.

 

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