Imagen, Imaginación y Conocimiento

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EAGO-08.09.12-6

Enrique Alí González Ordosgoitti[i]

 

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Resumen

En este Artículo nos interesa señalar la relación entre Imaginación y Conocimiento, con este fin comenzamos por definir Representación, su relación con la Imagen y de esta con la Imaginación. Al llegar a la Imaginación destacamos dos tipos de la misma: la Imaginación Reproductora y la Imaginación Productiva. A esta Imaginación Productiva la consideramos clave, para entender los procesos sociales de construcción de proyectos, entendido los proyectos como anticipación de futuro.

El trabajo está dividido en tres partes:

1.-Representación e Imagen

2.-La importancia de la Imagen y la Imaginación para el conocimiento

3.-Siete propiedades sustanciales de la Imagen según Jonas

Palabras Claves: Imagen, Imaginación Reproductiva, Imaginación Productiva,

 

Índice

Introducción

1.-Representación e Imagen

2.-La importancia de la Imagen y la Imaginación para el conocimiento

3.-Siete propiedades sustanciales de la Imagen según Jonas

4.-En síntesis

Conclusiones

Bibliografía

Notas

 

 

Introducción

En este Artículo nos interesa señalar la relación entre Imaginación y Conocimiento, con este fin comenzamos por definir Representación, su relación con la Imagen y de esta con la Imaginación. Al llegar a la Imaginación destacamos dos tipos de la misma: la Imaginación Reproductora y la Imaginación Productiva. A esta Imaginación Productiva la consideramos clave, para entender los procesos sociales de construcción de proyectos, entendido los proyectos como anticipación de futuro.

 

El trabajo está dividido en tres partes:

1.-Representación e Imagen

2.-La importancia de la Imagen y la Imaginación para el conocimiento

3.-Siete propiedades sustanciales de la Imagen según Jonas

 

En la primera parte, nos dedicamos a la construcción teórica de nuestro objeto de estudio y a la organización conceptual a utilizar en el desarrollo del trabajo, especialmente los conceptos de Representación e Imagen.

 

En la segunda parte establecemos las principales relaciones existentes entre la Imagen y la Imaginación y entre ambas y la generación de conocimiento, tomando como hilo conductor la historia de esos conceptos en la filosofía occidental.

En la tercera parte, profundizamos acerca de las siete propiedades sustanciales de la Imagen, según el filósofo Jonas.

Todo ese prolegómeno constituye este Artículo, el cual intenta contribuir en la búsqueda de respuestas, en un mundo que ahora hace gala del principio de incertidumbre, como la verdadera columna del cosmos donde estamos insertos.

En momentos en que los grandes paradigmas de explicación de lo real, vigentes durante la mayor parte del siglo XX, se consideran insuficientes y las teorías sociales de largo alcance muestran sus huesudas limitaciones, es justo deber de la filosofía intentar comenzar desde el principio la reflexión, buscando el significado profundo de las cosas, de las ideas y de los conceptos, al modo como Geertz le otorga a la etnografía la función de describir densamente lo social.

Luce adecuada la idea de discutir acerca del papel de la Imaginación en la configuración de los discursos de explicación de lo social como presente, como pasado y como futuro, pues la imaginación es factor clave; para la construcción de los discursos de explicación de la sociedad en todo tiempo. Para este Artículo nos limitaremos a señalar la relación entre Imaginación y Conocimiento.

 

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1.-Representación e Imagen

Por requisitos del quehacer científico, primero exploremos definiciones y luego historiemos. Encontramos de entrada algunos conceptos diferentes, pero relacionados con nuestra búsqueda:

-representación,

-imagen,

-imaginario,

-memoria

-e imaginación,

-los cuales hay que precisar en sus contornos de manera tal, que no se presente su fácil transposición pues lejos de aclarar, oscurecería el análisis.

 

Comencemos con la idea de representación y sus múltiples acepciones en la psicología y en la epistemología, tal como nos la presenta Ferrater Mora:

“Dentro de la psicología (tradicional) puede distinguirse entre las siguientes acepciones de ‘representación’: 1.-La representación como aprehensión de un objeto efectivamente presente. Es usual equiparar entonces la representación con la percepción, o alguna de sus formas. 2.-La representación como reprodución en la conciencia de percepciones pasadas. Se trata entonces de las llamadas ‘representaciones de la memoria’ o recuerdos. 3.-La representación como anticipación de acontecimientos futuros a base de una combinación de percepciones pasadas, reproductiva o productiva. Es usual equiparar entonces la representación con la imaginación. 4.-La representación como la unión en la conciencia de varias percepciones no actuales (pero tampoco pasadas ni anticipatorias). En este caso se habla asimismo de imaginación o hasta de alucinación. Los cuatro sentidos indicados se refieren a lo que se ha llamado ‘cualidad de la representación’. Pueden considerarse, además, los siguientes dos tipos: 1a.-Representaciones basadas en el predominio de un sentido, hablándose de representaciones ópticas, acústicas, etc. 2.a.-Representaciones basadas en la forma, hablándose de representaciones eidéticas, conceptuales, afectivas, volitivas, etc. Dentro de la epistemología, la representación puede entenderse en dos sentidos básicos: 1.b.-Representación como contenido mental. La representación es entendida entonces como un acto y las más de las veces se le da un sentido ‘subjetivo’ y ‘privado’. 2.b.-Representación como aquello que se representa en el acto de representar, es decir, como el objeto intencional de semejante acto”. (Ferrater Mora, 1994: 3076).

 

Las representaciones vamos a considerarlas sinónimos de la imagen, por lo cual ésta tendrá sus mismas cualidades:

-la percepción directa,

-la memoria,

-la representación del futuro (como una de las acepciones de la imaginación, la cual finalmente la excluiremos con el fin de diferenciar la representación de la imaginación, aunque compartan el origen)

-y la alucinación,

-las cuales podrán ser agrupadas para su estudio de acuerdo al sentido que las produce y a las formas en que se manifiesta (eidéticas, conceptuales, afectivas, volitivas) y siempre serán consideradas -para este escrito- como contenidos mentales.

Del término Imagen vamos a obtener el concepto de Imaginación.

 

Entendemos la Imaginación como: el arte de combinar imágenes para producir nuevos conocimientos.

 

Para precisar significados, acudamos nuevamente a Ferrater Mora:

“No pocos autores modernos han reconocido que la imaginación es una facultad (o en general, actividad mental) distinta de la representación y de la memoria, aunque de alguna manera ligada a las dos: a la primera, porque la imaginación suele combinar elementos que han sido previamente representaciones sensibles; a la segunda, porque sin recordar tales representaciones, o las combinaciones establecidas entre ellas, no podría imaginarse nada…La imaginación es, en rigor, una representación (en el sentido etimológico de este vocablo, es decir una nueva representación de imágenes). Esta representación es necesaria con el fin de facilitar diversos modos de ordenación de las ‘presentaciones’; sin las re-presentaciones que hace posible la imaginacón no sería posible el conocimiento.” (Ferrater Mora, 1994: 1766).

 

En la cita anterior observamos la importancia crucial, que para la posibilidad de conocer tiene la imaginación, al respecto el autor sigue abundando:

“Varios filósofos modernos han considerado la imaginación como una ‘facultad’ o una actividad ‘mental’. Por un lado, la imaginación se distingue de la representación, por lo menos de la representación sensible ‘directa’. Por otro lado, se distingue de la memoria, que ‘vuelve a traer’ representaciones, pero estrictamente hablando, no las imagina. Sin embargo, la imaginación está relacionada con la representación y con la memoria: combina representaciones que de otro modo permanecerían aisladas, y se funda en la memoria que hace posible combinar representaciones.”

(Ferrater Mora, 1994: 1766).

 

La Imaginación se expresará de dos maneras: reproductiva:

“Si consideramos la premisa de la deducción trascendental de las categorías, advertimos que la diversidad de lo dado se unifica mediante tres síntesis: la de la aprehensión en la intuición; la de la reproducción en la imaginación, y la del reconocimiento en el concepto. La síntesis de la reproducción en la imaginación -ligada a la de la aprehensión en la intuición- hace posible que las apariencias vuelvan a presentarse siguiendo modelos reconocibles…Ahora bien, ambas formas de imaginación parecen ser todavía de carácter reproductivo; se limitan a representar en el mismo orden ciertas aprehensiones.” (Ferrater Mora, 1994: 1767)

 

Y hablaremos de Imaginación productiva, cuando realice una síntesis apriori entre los conceptos y los fenómenos:

“Por eso la imaginación como ‘facultad de una síntesis a priori’ se llama ‘imaginación productiva’ y no sólo reproductiva. Lo mismo, y a mayor abundamiento, cabe decir cuando la imaginación hace posible el esquema trascendental; por medio de la imaginación productiva se puede tender un puente entre las categorías y los fenómenos. La imaginación es aquí una facultad de producir reglas por medio de las cuales pueden subsumirse las intuiciones en los conceptos, haciendo las primeras homogéneas a los segundos.”

(Ferrater Mora, 1994: 1767)

 

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2.-La importancia de la Imagen y la Imaginación para el conocimiento

De esta forma, hemos precisado algunos de los concepos fundamentales que utilizaremos para nuestros análisis, tales como Representación-Imagen e Imaginación. Pero debido a que este último es el soporte fundamental de los otros dos, hemos creido necesario introducir un aparte, que nos hable de la reivindicación del concepto de Imaginación por parte de la filosofía hoy en día, como abundamiento sobre su importancia. Para tal fin recurriremos a un escrito del Profesor Carlos Paván (2000), intitulado: “Apuntes para una defensa del concepto de imaginación”.

 

Paván comienza realizando un primer acotamiento del concepto imaginación:

“En un primer intento definitorio, podríamos decir que el término imaginación significa un tipo de actividad mental, la cual permite producir, reproducir, combinar y hasta crear imágenes independientemente de la percepción en acto”. (Paván, 2000: 12)

 

Paván presenta cuatro cualidades de la imaginación:

-producción,

-reproducción,

-combinación

-y creación,

-que de entrada dejan ver la potencialidad implícita en el concepto y sus múltiples repercusiones sobre la construcción de mundo[iii].

 

Esta última cualidad de la Imaginación; la creación, da origen a un tipo de imaginación, denominada por Jiménez (2000) Imaginación Abierta:

“Hablamos, por tanto, de la imaginación abierta, que puede franquear la imagen, es decir, que no se cierra a ella ni se agota en ella, sino que se recrea  en otras imágenes, y por eso está liberada de cada una de ellas”. (Jiménez, 2001: 189)

 

La cualidad de creación sostiene la pertinencia del concepto de Imaginación Abierta, el cual será de amplísima utilidad, al momento de estudiar la relación proyecto de sociedad e imaginación, que es uno de los objetivos que perseguimos con este artículo.

 

Volviendo a Paván (2000), veamos cómo nos introduce en la historia filosofica del concepto, comenzando por Platón:

“(En Platón)…su concepto de imaginación revela una ambigüedad constitutiva cuya raíz es preciso buscarla en el lenguaje. En efecto, por un lado, imaginar  significa “lo que aparece”, lo cual se refiere a la formación de imágenes en las que la imaginación se relaciona con la sensación; por el otro, imaginar  significa “lo que parece” al sujeto suponiendo el asentamiento del mismo a un juicio, con lo cual la imaginación se acerca a la opinión. El significado de imaginación, por ende, oscila entre la sensación y el pensamiento…Ahora bien esta capacidad de reflejar puede ser determinada por la sensibilidad –y entonces, tendremos una concepción de la imaginación entendida desde el punto de vista cognitivo- y también por los dioses quienes se manifiestan en los sueños- y entonces, tendremos una noción metafísica de la imaginación. De acuerdo a esta idea, Platón formula, pues, un concepto de imaginación que trasciende lo sensible adquiriendo un carácter metafísico”. (Paván, 2000: 12-13)

 

En esta concepción de la Imaginación por parte de Platón, aparecen dos formas de entender su relación con lo sensible:

-tanto el de ser derivada directa –lo que aparece-

-como a la vez el de ser algo más –lo que parece- que trasciende la experiencia sensible y entra en terrenos del pensamiento con la creación de opinión.

 

Este pluri significado del término Imaginación, lo acompañará en el desarrollo del pensamiento occidental hasta nuestros días. Pluralidad de significados que originará igualmente, pluralidad de valoraciones en cuanto a la relación imaginación-conocimiento-verdad.

 

Estas dos formas de relacionarse la imaginación con lo sensible según Platón, llevará a Aristóteles a un paso más allá, hasta plantearla como otro tipo de conocimiento, aunque estrechamente vínculado con lo sensible:

“(…) según Aristóteles, “la imaginación es (…) algo distinto tanto de la sensación como del pensamiento”…”Queda, pues, evidenciado que la imaginación no es ni una opinión acompañada de una sensación, ni el conjunto de opinión y sensación”. En definitiva, pues, “la imaginación (…) ni se identifica con ninguno de los tipos de conocimiento señalados ni es tampoco algo resultante de su combinación”…Pues bien, reconocida semejante peculiaridad de la phantasía, Aristóteles no vacila en vincular estrechamente sensación e imaginación, definiendo esta última como “un movimiento producido por la sensación en acto”…” (Paván, 2000: 13-14)

 

Me interesa seguir insistiendo en la línea, de aquellos filósofos que ven en la imaginación un tipo de conocimiento, aunque sea -en el caso de Spinoza- un conocimiento francamente inferior:

“En el marco de la filosofía moderna el autor que realiza una crítica demoledora de la imaginación es, sin lugar a dudas, Spinoza. Este filósofo, como es sabido, reduce la imaginación al género más primitivo de conocimiento. En el segundo escolio de la proposición cuarenta de la segunda parte de la Ética leemos: “En virtud de todo lo antedicho, resulta claro que percibimos muchas cosas y formamos nociones universales: primero, a partir de las cosas singulares, que nos son representadas por medio de los sentidos, de un modo mutilado,confuso y sin ordenar respecto del entendimiento (…) por eso suelo llamar a tales proposiciones “conocimiento por experiencia vagas”: segundo, a partir de signos: por ejemplo, de que al oír o leer ciertas palabras nos acordamos de las cosas, y formamos ciertas ideas semejantes a ellas, por medio de las cuales imaginamos esas cosas (…) En adelante llamaré tanto el primer modo de considerar las cosas como a este segundo, conocimiento del primer género, opinión o imaginación”…el autor escribe: “en cuanto el alma imagina los cuerpos exteriores no tienen de ellos conocimiento adecuado”. Como podemos apreciar, la condena de la imaginación como modo limitado, confuso de conocer no podría ser más explícita”.

(Paván, 2000: 16-17)

 

En Kant, asistimos a la reivindicación de la imaginación como elemento vital en la producción de conocimientos, tanto como representaciones sensibles, como en los mayores procesos de abstracción que dan origen a los conceptos:

“En Kant, la imaginación, en cuanto función mediadora de la sensibilidad y el entendimiento, adquiere un rol de decisiva importancia cognoscitiva. En efecto, la sensibilidad sintetiza espacio-temporalmente el material sensible mientras que el entendimiento unifica las representaciones de la sensibilidad en formas unitarias. Ahora bien, sin la imaginación que Kant denomina reproductora no se produciría aquella continuidad propia de la experiencia sensible. En otras palabras y ejemplificando, nunca formaríamos la representación sensible de una línea si la imaginación reproductora no unificara los distintos segmentos que vamos trazando. Tampoco tendríamos el concepto de línea si no existiese la imaginación trascendental que unifica las distintas representaciones sensibles que corresponden a varias líneas. En este sentido, la síntesis de la imaginación –la imaginación reproductora- es anterior a la síntesis categorial y es ella la que hace posible la síntesis del concepto”.

(Paván, 2000: 17)

 

Igual atención a la imaginación le dará Hegel, pero elevando aún más su importancia no sólo para el conocimiento, sino como elemento esencial que constituye el ser y el universal:

“(…) Hegel propone diferenciar la imaginación de la fantasía. El filósofo entiende por imaginación reproductiva “el exteriorizarse de las imágenes de la propia interioridad del yo el cual es ya su potencia dominadora”…en la imaginación  el espíritu se adueña completamente de sus representaciones alcanzando la plena libertad de relacionarlas a su antojo. Dice Hegel: ´La inteligencia, que es activa en esta posesión, es la imaginación reproductora, el exteriorizarse de las imágenes desde la interioridad del yo, el cual ya es la potencia que las domina´. Sin embargo, es preciso señalar que la imaginación todavía está vinculada a la accidentalidad extrínseca de la asociación”. (Paván, 2000: 18-19)

 

Hegel diferenciará entre imaginación reproductiva y la imaginación que poetiza, a la cual llamará fantasía y considerará como sustancia del ser:

“Para que la imaginación se convierta en creadora, es menester que se transforme en fantasía  que es aquella función spiritual que Hegel concibe como “imaginación que simboliza, alegoriza o poetiza”. En otras palabras,

´La fantasía es el centro en el que el universal y el ser, lo que es propio y lo dado, lo interno y lo externo se hacen completamente uno (…) sólo en la fantasía la inteligencia no permanece como el marco indeterminado y como generalidad, sino como individualidad, es decir como subjetividad concreta, en la que la relación consigo misma es determinada tanto como ser que como universalidad´.”

(Paván, 2000: 18-19)

 

En la filosofía moderna se continuará reivindicando el papel de la imaginación, no sólo en la produción de conocimiento, sino incluso planteando su realidad ontológica propia, asunto que nos será de suma utilidad cuando en otros trabajos sostengamos la realidad del Mundo Imaginal.

 

En la búsqueda de la definición ontológica de la imagen y por ende de la imaginación, H.G. Gadamer nos planteará la diferencia:

-entre la cosa,

-la copia de la cosa

-y la imagen de la cosa:

“Quizás uno de los análisis más recientes de la noción de imagen que más merece ser tomado en cuenta es el de Gadamer en su obra maestra Verdad y método. Allí, el análisis empieza oponiendo el concepto de imagen a la noción de copia. Escribe este autor: ´lo esencial de la copia es que no tenga otra finalidad que parecerse a la imagen original´. En este sentido, la copia tiene importancia sólo en cuanto se refiere a otro de sí por lo cual su realidad –su espesor óntico- es mínimo ya que su finalidad es remitirnos al original”. (Paván, 2000: 19)

 

Con respecto a la cosa, la copia de la cosa tiene una realidad óntica que tiende a desaparecer, pues su única finalidad es recordar la existencia de la cosa.

 

Pero sucede algo distinto con la imagen, como representación de la cosa ante el espejo:

“(…) la imagen del espejo no es una copia porque no tiene aquella mínima estabilidad óntica que le permite subsistir temporalmente… Mientras la copia es en cuanto se auto anula porque su telos  consiste en remitir a otro, ´una imagen –nos dice Gadamer- no se determina en modo alguno en su auto anulación, porque no es un medio para un fin´. En efecto, en la imagen lo que importa es la manera cómo en ella se representa lo representado´…Lo cual significa que, por un lado, la relación entre imagen y copia ´no es ya una relación unilateral´ y por el otro, que  ´cada representación viene a ser un proceso óntico que contribuye a constituir el rango óntico de lo representado. La representación supone para ello un incremento de ser´. Mientras la copia es en la medida que se auto anula, la imagen, es decir, el producto de la imaginación, crea una nueva dimensión de lo óntico, esto es, a través de ella el original adquiere una cualidad óntica de la que en sí carece”. (Paván, 2000: 20-21)

 

Pero con Gadamer se establece claramente la diferencia, entre la imagen como representación de lo sensible y la imagen como producto de la imaginación, siendo esta última la que obtiene el incremento de ser:

“El reflejo de un espejo es una imagen porque su cercanía con la realidad de lo representado es máxima. Pero no es imagen en cuanto producto de la imaginación ya que en ella, en la imagen especular, no se produce una representación sino un puro reflejo inmediato en su naturaleza óptica. La imaginación, pues, es la facultad que, al representar a su objeto, lo recrea, descubriendo en él una nueva dimensión, en la que se produce el incremento de ser  del que nos habla Gadamer”. (Paván, 2000: 21)

 

El filósofo Jonas profundizará en el espesor óntico de las imágenes producto de la imaginación:

“(…) ´lo que pretende la imagen no es repetir ni simular el objeto, sino representarlo. (…) La reproducción de la apariencia requiere una selección y permite una extrema economía en la omisión y simplificación, pero también la exageración, deformación y estilización´. Lo cual significa que ´el principio efectivo aquí (en la imaginación), en el lado del sujeto, es la separación intencional de materia y forma. En ella encontramos un hecho específicamente humano y la razón por la cual no esperamos de los animales ni la producción ni la comprensión de imágenes´. Mientras para el animal sólo cuenta la ´cosa presente´, en la imaginación se produce una trascendencia de la cosa en la que se patentiza la verdadera esencia de lo humano. Escribe Jonas<. ´La imaginación separa el eidos  recordado del acontecimiento del encuentro individual con el objeto, de modo que libera a éste de los azares de espacio y tiempo. La libertad así obtenida –de reflexionar sobre las cosas en la imaginación- es una libertad al mismo tiempo de distancia y de dominio´. Trascendencia, abstracción y libertad, en suma, mediación  son las características esenciales de aquel incremento de ser  que es según Gadamer y Jonas, la imaginación”. (Paván, 2000: 21-22)

 

La entidad óntica de la imaginación queda suficientemente sustentada, por la cualidad de que dispone de producir un incremento de ser.

 

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3.-Siete propiedades sustanciales de la Imagen según Jonas

Para cerrar este aparte, queremos hacerlo sobre las propiedades sustanciales de la Imagen tal como es planteada por Jonas.

 

A este respecto él señala siete propiedades sustanciales de la Imagen, siendo la primera el parecido:

“En primer lugar, ´tenemos la propiedad del parecido. Una imagen es una cosa que presenta un parecido con otra inmediata, o reconocible siempre que se desee´. Eso significa que la imagen no debe ser una mera copia”. (Paván, 2000: 22)

 

La segunda propiedad, es la de que el parecido no sea casual sino intencional:

“En segundo lugar, el parecido es preciso que sea el resultado de una actitud intencional. Si, por jemplo, una cosa natural tiene cierto parecido con otra, ninguna de las dos es una imagen porque falta precisamente aquella elección intencional de la característica que se selecciona para establecer el parecido que es un atributo esencial de la imagen. En otras palabras, una propiedad esencial de la imagen respecto del objeto representado es la unidireccionalidad, cualidad esta que no se da en el caso del parecido natural”. (Paván, 2000: 22)

 

La tercera propiedad se refiere a que; la imagen no expresa una semejanza total con la cosa de la cual es imagen, pues sino sería una copia, la imagen con entera libertad, sólo toma algunos elementos de la cosa que desea representar:

“En tercer lugar, en la imagen la relación de semejanza nunca es total en el sentido de la completa duplicación. Como señala Jonas, él parecido no es completo. La duplicación de todas las propiedades del original daría lugar a un duplicado de la cosa, esto es, a un nuevo ejemplo de la misma especie de la cosa. Cuando copio un martillo en todos sus aspectos, obtengo otro martillo y no una imagen del martillo. Lo incompleto del parecido debe ser perceptible de manera que se pueda considerar como un mero parecido´. La intencionalidad que caracteriza a la imagen se manifiesta, pues, en la misma seleción de lo que se destaca en la representación. La imagen, por consiguiente, no debe confundirse con la mera imitación. De allí que se haga patente un nuevo y decisivo aspecto de la imagen que es el de la libertad del sujeto  que realiza la representación o, como destaca Jonas, ´La incompletitud admite grados de libertad´. Lo cual significa que, para diferenciar la imagen de la simple copia, es preciso introducir una nueva propiedad que estriba en la libertad sustancial del sujeto que es la que permite la selección de los rasgos que van a conformar a la imagen”. (Paván, 2000: 22)

 

La cuarta propiedad se desprende de la que tiene la imagen, de escoger con libertad aquellos rasgos de la cosa que le interesan para elaborar su representación, la posibilidad de escogencia de cual representación elaborar, es a su vez la posibilidad de darle sentido, de convertir la imagen en símbolo:

“En esa incompletitud, reflejo de la libertad selectiva del sujeto, aflora la naturaleza representativa de la imagen, es decir, se patentiza el sentido  que es la cualidad determinante de la naturaleza simbólica de la imagen. Ese carácter simbólico de la imagen es la (cuarta) propiedad definitoria de tal noción que destaca Jonas quien, mediante el tránsito del concepto negativo de incompletitud al positivo de libertad selectiva, pone en evidencia el factor simbólico como elemento constitutivo de la imaginación. A este respecto, es menester recordar una importante observación de nuestro autor: ´no hay apenas límites para el arco de imaginación que puede barrer la facultad de comprensión simbólica´, lo cual significa que en la imagen comienza el camino que nos conducirá a las dimensiones propiamente abstractas del pensar”. (Paván, 2000: 23-24)

 

La quinta propiedad, es la primacía de la representación visual por encima de otro tipo de representaciones, la cual se desprende de la capacidad de la imagen de convertirse en símbolo:

“Desde este ángulo del tema de la imaginación se hace evidente la clara superioridad de la representación visual…El rol preponderante que caracteriza a la representación visual en las actividades representativas humanas depende del elevadísimo nivel de libertad que dicha forma de representación posibilita. ´El sentido de la vista –observa Jonas- concede la mayor libertad de representación, no sólo gracias a la riqueza de los datos entre los cuales cabe elegir, sino también a causa del número de variables que sus identidades permite. Según sea la posición relativa y la perspectiva, una misma cosa puede ofrecer a la vista muchas facetas igualmente reconocibles: sus aspectos´.” (Paván, 2000: 24)

 

La propiedad de la imagen de ser independiente del objeto, también la hace independiente del sujeto, lo que constituye la sexta característica:

“A esta independencia de la imagen respecto del objeto corresponde otra forma de desconexión de la misma imagen no sólo del objeto sino también del sujeto mismo. En efecto, la imagen ´puede representar lo peligroso, sin ponernos en peligro; lo nocivo, sin producir el menor daño; el objeto del deseo, sin saciar a este último´. De lo cual se desprende que la imagen se libera de toda causalidad objetiva trasladándose a un nivel existencial estático”.

(Paván, 2000: 24)

 

Las propiedades anteriores de la imagen permiten concluir; en el gran espesor óntico de la misma, que por estar liberada tanto de la cosa como del sujeto, crea una nueva realidad existencial, asunto que queremos fundamentar pues nos será de mucha utilidad; cuando en otros Artículos ensayemos el darle nombre a este “nivel existencial estático”.

 

Veamos entonces la séptima característica de la imagen:

“La esencialidad propia de la imagen, proyectándose en lo simbólico, se desvincula definitivamente de su dimensión cósica u óntica y se instala en un marco existencial totalmente nuevo y absolutamente humano. A este respecto, he aquí las palabras de Jonas: ´la impronta del pie es una señal del pie que la dejó, y en su calidad de efecto relata la historia de cómo fue causada: en cambio, una imagen es una señal no de los movimientos del pintor, sino del objeto representado y del propósito perseguido por el pintor al hacer una imagen del objeto. En la imagen se ha roto el nexo causal. Está en su mano representar cualquier situación causal, incluida la de pintar imágenes. La independencia causal de la imagen respecto del objeto nos revela que en la actividad representativa se produce una estructura ternaria en la que la misma imagen se desvincula no sólo del objeto sino también de su substrato material de manera que, como ya nos decía Jonas en 1992, la imaginación nos revela el eidos, la dimensión formal del ser”. (Paván, 2000: 24-25)

 

Recapitulando, tendríamos que las siete propiedades de la imagen son las siguientes:

1.-el parecido;

2.-que el parecido no sea casual sino intencional;

3.-la imagen con entera libertad, sólo toma algunos elementos de la cosa que desea representar;

4.-la posibilidad de escogencia de cual representación elaborar, es a su vez la posibilidad de darle sentido, de convertir la imagen en símbolo;

5.-la primacía de la representación visual por encima de otro tipo de representaciones, la cual se desprende, de la capacidad de la imagen de convertirse en símbolo;

6.-la propiedad de la imagen de ser independiente del objeto, también la hace independiente del sujeto y

7.-el gran espesor óntico de la misma, que por estar liberada tanto de la cosa como del sujeto, crea una nueva realidad existencial.

 

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4.-En síntesis

Habiendo definido los conceptos básicos que pretendemos utilizar: Representación-Imágen e Imaginación, es conveniente acordar cual es el uso que haremos de ellos.

 

1.-Nos interesa colocar de relieve la importancia de la Imaginación para la producción de conocimiento.

 

2.-Y dentro de la diversidad con que se manifiesta esa misma Imaginación, nos interesa destacar el papel de la Imaginación Creadora (a la que Ortega y Gasset asignaba un papel fundamental)[iv] en la elaboración de proyectos concretos (políticos, económicos, sociales, étnicos, culturales, históricos), para la articulación de la sociedad. Sostenemos que la Imaginación Creadora, es la base donde se asientan -en gran parte- los Proyectos sociales, debido a que en última instancia, la Imaginación Creadora actúa reelaborando -fundamentalmente- las Imágenes-Representaciones existentes.

 

 

Conclusiones

1.-La Imaginación Creadora es la principal fuerza intelectual para crear representaciones de la realidad y es el principal dinamizador del Imaginario Colectivo de las Sociedades, que pervive en el Espacio Imaginal.

 

2.-En este Espacio Imaginal, suelen construirse Regiones Imaginadas de una fuerte coherencia intelectual y afectiva, que sedimentan las principales explicaciones que las diferentes sociedades dan de sí mismas.

 

3.-En otros trabajos hemos hecho énfasis; en las Regiones Imaginadas del Tiempo Pasado-Historia en Venezuela.

 

 

Bibliografía

Abbagnano Nicola (1987).-Diccionario de Filosofía. México. FCE.

 

Cerezo Pedro (1993).-La razón histórica en Ortega y Gasset  en: Reyes Mate (Editor).-Filosofía de la Historia. España. Editorial Trotta, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Enciclopedia Iberoamericana de Filosofía, nº 5, páginas: 167-191.

 

Heymann Ezra (2000).-En torno a la imaginación en Kant. Revista Apuntes Filosóficos, UCV, (Venezuela) 17: 91-104.

 

Jiménez José Demetrio, OSA (2000).-Lo imaginario en filosofía. Religión y Cultura (España) 46 (212): 185-192, enero-marzo.

 

Lozada Mireya (2000).-Representaciones sociales: la construcción simbólica de la realidad. Revista Apuntes Filosóficos, UCV, (Venezuela) 17: 119-132.

 

Paván Carlos (2000).-Apuntes para una defensa del concepto de imaginación. Revista Apuntes Filosóficos, UCV, (Venezuela) 17: 11-31.

 

Raydán Pablo E. (2000).-Fuentes de lo imaginario. Revista Apuntes Filosóficos, UCV, (Venezuela) 17: 105-118.

 

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Notas

[i] .-Enrique Alí González Ordosgoitti

-Doctor en Ciencias Sociales, Sociólogo, Folklorólogo, Filósofo, Teólogo, Locutor, Profesor Titular de la UCV, de la Facultad de Teología de la UCAB y del Instituto de Teología para Religiosos-ITER.

-Co-Creador y Coordinador General -desde 1991- de la ONG Centro de Investigaciones Socioculturales de Venezuela-CISCUVE.

-Co-Creador y Coordinador -desde 1998- del Sistema de Líneas de Investigación Universitaria (SiLIU) sobre Sociología, Cultura, Historia, Etnia, Religión y Territorio en América Latina La Grande.

-Co-Creador y Coordinador -desde 2011- de la Página Web de CISCUVE: www.ciscuve.org

-Para contactarnos: ciscuve@gmail.com@ciscuveciscuve-Facebook; @enagor;  enagor2@gmail.com; Skype: enrique.gonzalez35

-Si desea conocer otros Artículos, Álbumes de Fotos Etnográficas, Audios y Videos de Enrique Alí González Ordosgoitti, entre en la siguiente URL: http://ciscuve.org/?cat=4203

 

[ii] .-Itinerario de este Artículo

1.-Este texto originalmente formó parte de un Capítulo de mi Trabajo de Ascenso a la Categoría de Agregado en la Escuela de Filosofía de la UCV, en el año 2001: -González Ordosgoitti Enrique Alí (2001).-“El Campo del Tiempo-Pasado e Historia en Venezuela: el Hiato Indígena. (Apuntes para una Filosofía de la Historia Imaginada)”. Caracas, Mimeo, inédito, Universidad Central de Venezuela. Facultad de Humanidades y Educación. Escuela de Filosofía. Departamento de Filosofía de la Praxis. Trabajo de Ascenso para optar al Escalafón de Agregado. Aprobado con Mención Publicación. Si desea descargarlo gratuitamente entrar a: http://ciscuve.org/?p=15732

 

2.-Formó parte del Artículo: “Imagen, Imaginario e Imaginación productiva en Occidente”, publicado en la Revista Tierra Firme (Venezuela) 16 (64): 743-754), octubre-diciembre 1998

 

3.-Para esta edición le hemos hecho algunos agregados de textos y realizado arreglos formales y de estilo para publicarlo en la Página Web del Centro de Investigaciones Socioculturales de Venezuela (CISCUVE), : http://ciscuve.org/?p=15879 

 

4.-Este Artículo” Imagen, Imaginación y Conocimiento” Será publicado en la Revista Familia Cristiana Digital, Nro. 138, Septiembre 2020, www.familiacristiana.org.ve

 

[iii] .-Sobre estas propiedades hemos escrito en otros trabajos, sobre todo para demostrar la importancia de la imaginación en la creación de los imaginarios colectivos.

 

[iv] .-“Entre las potencias humanas destaca ahora la fantasía por su capacidad autoinventiva y plasmadora: `Se olvida demasiado que el hombre es imposible sin imaginación, sin la capacidad de inventarse una figura de vida, de idear el personaje que va a ser. El hombre es novelista de sí mismo, original o plagiario (VI, 34)´. Podría ser definido, en consecuencia, como `un animal fantástico ´, (enfermo de fantasía, lo llamará Ortega), en continua anticipación y autoplasmación de sí. Figura de invención, no tiene más realidad que la que le proporciona su propio argumento. Con esta primacía de la imaginación creadora se recupera la dimensión utópica, no en el sentido abstracto y normativo –la mala utopía racionalista- que ya se había recusado, sino en el propiamente existencial.” (Cerezo, 1993: 180)

 

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