Imaginación y Espacio: el Espacio Imaginal (Una lectura de Norberg-Shulz)

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EAGO-08.09.12-6

Enrique Alí González Ordosgoitti[i]

 

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Resumen

En este trabajo hacemos un ejercicio desde una Sociología y Filosofía del Espacio, que consiste en proponer algunos puntos sobre el Mapa del Espacio Imaginal. Buscamos relievar el papel de la Imaginación como realidad espacial mental, en la construcción teórica de nuestro objeto de estudio, uniendo los conceptos de representación/imaginación con las concepciones del Espacio Existencial, especialmente vinculándolos a la Estructura Abstracta del Espacio Residencial, para finalizar con el concepto de qué es una Región del Espacio Imaginal.

En ese sentido:

-abordaremos teóricamente la relación entre representación e imaginación

-el concepto de Estructura Abstracta del Espacio Residencial;

-de sus cinco componentes:

-el Centro,

-el Lugar,

-la Dirección Vertical,

-la Dirección Horizontal: el Camino

-y la Región

-para finalmente definir el Espacio Imaginal

Palabras Claves: Imaginación Productiva. Representaciones Colectivas. Imaginario Colectivo. Espacio Imaginal. Imaginario Colectivo. Campo de la Región Imaginada. Tiempo. Historia. Filosofía de la Historia. Teoría Social. Venezuela. Historia. Indígena. Enseñanza de la Historia. Manuales. Historiografía.

                               

Índice

Introducción

1.-De la Representación/Imaginación

2.-De la  Estructura Abstracta del Espacio Residencial

2.1.-El Centro

2.2.-El Lugar

2.3.-Dirección Vertical

2.4.-La Dirección Horizontal: el Camino

2.5.-Región

3.-El Espacio Imaginal

Conclusiones

Bibliografía

Notas

 

 

Introducción

En este trabajo hacemos un ejercicio desde una Sociología y Filosofía del Espacio, que consiste en proponer algunos puntos sobre el Mapa del Espacio Imaginal. Buscamos relievar el papel de la Imaginación como realidad espacial mental, en la construcción teórica de nuestro objeto de estudio, uniendo los conceptos de representación/imaginación con las concepciones del Espacio Existencial, especialmente vinculándolos a la Estructura Abstracta del Espacio Residencial, para finalizar con el concepto de qué es una Región del Espacio Imaginal.

 

En ese sentido:

-abordaremos teóricamente la relación entre representación e imaginación

-el concepto de Estructura Abstracta del Espacio Residencial;

-de sus cinco componentes:

-el Centro,

-el Lugar,

-la Dirección Vertical,

-la Dirección Horizontal: el Camino

-y la Región

-para finalmente definir el Espacio Imaginal

Cada vez más luce evidente, la necesidad de que los sectores dirigentes diseñadores de futuro, analicen críticamente las nociones, conceptos e imágenes que tienen del porvenir.

 

El haber confiado durante tanto tiempo en los paradigmas dominantes, en la seguridad que los mismos transmitían a través de sus teorías sociales de largo alcance, los llevó a inhibirse de cuestionar las bases sobre las cuales se asentaban los mismos, naturalizándolos, desligándolos de los procesos históricos reales de donde habían surgido, asumiendo en consecuencia respuestas permanentes ante una realidad siempre cambiante, dando origen a un descuido en el pensamiento, no entrenado para cuestionar las partes últimas que conforman dichas proposiciones generales, partes que son las imágenes y representaciones que los hombres se hacen de la realidad y que sus sectores dirigentes codifican y formalizan en teorías, proyectos y planes utilizando la imaginación creadora.

 

Cuando se pasa de una época, en la cual se supone que los principales cimientos de comprensión social ya han sido creados y por ende, la función que le corresponde al cuerpo social es sólo conocerlos, difundirlos, defenderlos y si acaso hacerle pequeñas adecuaciones -al modo de traducciones más comprensibles- para los ciudadanos en determinado momento histórico, a otra época –como la actual- de transición hacia no se sabe dónde, pero más técnicamente hablando de desajustes y reajustes de los modos de comprender lo real, incluyendo nuevamente definir tanto qué es lo real, como qué es lo real que queremos.

 

Cuando se está en pleno período de desconcierto, nada más sabio que volver a las raíces, a una visión radical de los asuntos y lo más radical estriba en la necesidad de repensar lo qué hemos pensado, el cómo lo hemos pensado y para qué lo hemos pensado.

 

En este sentido es necesario advertir, que si hay algo común entre ese qué, ese cómo y ese para qué, son las maneras como se ha representado la realidad que alimenta esas tres preguntas y si hablamos de representación, necesariamente estamos hablando de Imágenes y si nos preguntamos por el origen de las Imágenes, nos remitimos a la Imaginación[iii] y si nos interrogamos ¿dónde está la Imaginación?, respondemos que está ubicada en el Espacio Imaginal de la Sociedad.

 

Sobre algunos de esos asuntos trata este Artículo. Comenzaremos por establecer la relación representación/imaginación; luego las características de la  Estructura Abstracta del Espacio Residencial y seguidamente la noción de Espacio Imaginal.

 

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1.-De la Representación/Imaginación

Las representaciones son fundamentales para conformar la visión que los hombres tienen de la realidad, hace años le asignábamos a las mismas la condición de sustancia primera de la cultura, cuando definíamos a esta como:

“(…) las diferentes maneras como el hombre y/o los hombres se representan a sí mismos y a la comunidad, las condiciones objetivas y subjetivas de su existencia en un momento histórico determinado” (González Ordosgoitti, 1982: 19).

 

Esta cualidad representacional de la cultura nos remite de inmediato al papel del significado:

“La representación aduce… a los problemas inherentes al conocimiento, por un lado, y también, a los problemas inherentes a la relación entre las palabras y los objetos significados, es decir, en la representación, el conocimiento y el significado que los hombres otorgan al producto de ese conocimiento resulta esencial”.

(Guitián, 2000: 207).

 

La representación está en el punto de partida del conocimiento y del significado social que se le otorga al mismo, generando la cualidad del sentido, incidiendo de manera fundamental en la generación de otros hechos sociales:

“A partir de los saberes se estructuran prácticas sociales y se producen hechos sociales que pueden o no contener una condición de tangibilidad… El conjunto de significaciones colectivas que otorga sentido a los hechos sociales constituyen los comandos de orientación de las prácticas sociales…”. (Guitián, 2000: 208)

 

Nos interesaba colocar de relieve la relación representación/ saber/ significado/ sentido y su papel en la práctica social, tanto de manera tangible como intangible. Ahora retomaremos los conceptos y relaciones básicas que pretendemos utilizar, derivados de la vinculación entre Representación e Imaginación (Representación-Saber-Significado-Sentido-Práctica Social y Representación-Imagen-Imaginación (reproductiva y productiva)-Imaginario Colectivo-Banco de Imágenes Posibles-Horizonte Mental de la Época) y acordaremos el uso que haremos de ellos.

 

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2.-De la  Estructura Abstracta del Espacio Residencial

Consideraremos el espacio a la manera de Heidegger (ver González Ordosgoitti, 1999: 81-125), como cualidad esencial de lo real, como estar-siendo, pues todo lo que es, está, aunque lo contrario: todo lo que está es, no sea completamente aceptado por algunas corrientes filosóficas.

 

Heidegger llevó la subjetividad del espacio a su máxima posibilidad, cuando la consideró expresión del Ser, por lo que será un espacio existencial, por eso hablaremos de un Espacio Existencial Pensado.

 

Pero ese Espacio Existencial Pensado sería insuficiente para comprender toda la gama de lo real, de ahí que postulemos la existencia de un Espacio Habitable (González Ordosgoitti, 1999: 92), resultado de la relación entre Ecobase y Realización Social, el cual deriva hacia un Espacio Existencial Concreto o Vivido, diferente al Espacio Existencial Pensado definido por Heidegger, sólo en cuanto aquel es historizado, mientras el de Heidegger pertenece a la universalidad humana, pero mantienen similitud en cuanto a que ambos siguen siendo la realización del Ser en el mundo de la existencia, aunque el Espacio Existencial Vivido será la realización del Ser Social en el mundo de la existencia social.

 

La realización del Ser sólo puede ser pensada, ya que es ajena al exigir de los sentidos. Por eso planteamos la transformación del Espacio Habitable en Espacio Existencial Vivido, al incorporarse la cualidad definitoria de existencialidad vivida, concreta, la cual sería la realización del Ser Social en el mundo de las realidades históricas.

 

Este Espacio Existencial Vivido es:

“(…) un sistema relativamente estable de esquemas perceptivos o ‘imágenes’ del ambiente circundante. Siendo una generalización abstraída de las similaridades de muchos fenómenos, ese espacio existencial tiene ‘carácter objetivo’…Piaget usualmente caracteriza el proceso con la palabra ‘conservación’. La experiencia más básica es que las cosas son ‘permanentes’, aunque pueden desaparecer y reaparecer de nuevo. La meta es ‘la construcción de objetos permanentes bajo las imágenes móviles de inmediata percepción’…Piaget concluye así: ‘El universo está constituido por un conjunto de objetos permanentes conectados por relaciones causales independientes del sujeto y situadas en el espacio y el tiempo. Tal universo, en lugar de depender de la actividad personal, se halla, por el contrario, impuesto sobre la misma en la extensión comprendida por el organismo como parte de un todo”.

(Norberg-Shulz, 1975: 19-20).

 

La expresión espacial del Ser Social, el Espacio Existencial Vivido, colma su esencia en la residencialidad Heideggeriana, originando así al Espacio Residencial:

“Los espacios reciben su esencia de los lugares y no del ‘espacio’. Sobre esta base (Heidegger) desarrolla su teoría de ´residencia’ y dice: ‘La relación del hombre con los lugares y, a través de ellos, con los espacios, consiste en la residencia’. Sólo cuando somos capaces de residir podemos construir’. ‘La residencia es la propiedad esencial de la existencia”. (Norberg-Shulz, 1975: 18).

 

Vendría a constituirse así el Espacio Residencial en la realización plena de la existencia humana. Este Espacio Residencial desde el punto de vista de la relación con su Naturaleza presentará (Norberg-Shulz, 1975):

-una Estructura Abstracta (Centros; Lugares; Direcciones; Caminos y Áreas o Regiones)

-y una Estructura Concreta (Niveles: Mano, Cuerpo, Casa, Urbano, Rural, Geográfico, Político e Histórico).

 

Y desde su relación con la Sociedad, se nos mostrará:

-constituyendo la Espacialidad de las Estructuras Formales

(Espacio Residencial Económico, Espacio Residencial Político y Espacio Residencial Cultural)

-y de las Estructuras Informales

(Espacio Residencial de la Amistad, Espacio Residencial de lo Etario, Espacio Residencial Étnico, Espacio Residencial de Género, Espacio Residencial de la Lengua, Espacio Residencial del Parentesco y Espacio Residencial de la Vecindad).

 

Cada una de estas Estructuras: de su naturaleza (Abstracta y Concreta) y de su relación con la Sociedad (Formales e Informales), serán traspasadas oblícuamente por las relaciones:

-abierto-cerrado,

-ilimitado-limitado,

-de lo público y lo privado,

-ocasionando diferencias fundamentales en el interior de las mismas.

 

La conversión del Espacio Existencial Vivido en Espacio Residencial, no es suficiente para comprender la espacialidad de la existencia, es necesario analizar sus componentes:

“Pero no basta indicar que el espacio forma parte necesaria de la estructura de la existencia, sino que debemos ‘describir’ esa estructura particular con detalle. El problema comprende dos aspectos: uno ‘abstracto’ y otro ‘concreto’. El aspecto abstracto consta de los esquemas más generales de una índole topológica o geométrica y ha sido detalladamente estudiado por Piaget…La topología no trata de distancias, ángulos y áreas permanentes, sino que está basada sobre relaciones tales como proximidad, separación, sucesión, clausura (interior-exterior) y continuidad. Los esquemas topológicos están al principio ligados a las cosas mismas. El orden más elemental obtenido está basado en la relación de proximidad, pero la ‘colección’ así establecida pronto se desarrolla en conjuntos más estructurados caracterizados por su continuidad y cerramiento…Si deseamos interpretar esos resultados básicos de sicología de la percepción, en términos más generales, podemos decir que los esquemas elementales de organización consisten en el establecimiento de ‘centros’ o lugares (proximidad), ‘direcciones’ o caminos (continuidad) y ´áreas’ o regiones (cerramientos o cercados). Para orientarse, el hombre, sobre todo, necesita captar esas relaciones mientras que los esquemas geométricos se desarrollan mucho más tarde para cumplir propósitos más particulares. En realidad, el hombre primitivo se arreglaba muy bien en la mayoría de los casos sin necesidad de nociones geométricas… El aspecto concreto se refiere más bien a la captación de ‘elementos circundantes’: paisaje rural, ambiente urbano, edificios y elementos físicos y ha sido discutido por Frey, Scharz, Bachelard, Bollnow y Lynch. Una teoría del espacio existencial (vivido) debe comprender ambos aspectos”. (Norberg-Shulz, 1975: 20).

 

El Espacio Residencial según su naturaleza se presenta conteniendo dos estructuras:

-una abstracta, referida a los esquemas topológicos

-y una concreta relacionada con los “elementos circundantes”.

En la primera:

-se encuentran el centro,

-el lugar,

-las direcciones,

los caminos

-y las áreas o regiones.

 

Y en la concreta:

-los niveles de Mano,

-Cuerpo,

-Casa,

-Urbano,

-Rural (lo vivido)

y Geográfico,

-Político

-e Histórico (lo pensado).

 

En este aparte nos interesa sólo la delimitación de la Estructura Abstracta: Centros, Lugares, Direcciones, Caminos y Áreas o Regiones, pues será sobre la misma que haremos el ejercicio acerca de la Región Tiempo-Pasado e Historia en el Espacio Imaginal Venezolano.

 

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2.1.-El Centro

Un primer elemento de la naturaleza abstracta del Espacio Residencial (ver González Ordosgoitti, 1999: 95-100) que encontramos es el Centro:

“En lo que se refiere a la percepción espontánea, el espacio del hombre está ‘subjetivamente centrado’. Sin embargo, el desarrollo de esquemas no sólo significa que la noción de centro está establecida como un medio de organización general, sino que ciertos centros están situados eternamente como puntos de referencia en el ambiente circundante. Esa necesidad se deja sentir con tanta fuerza que el hombre, desde tiempos remotos, ha creído que el mundo entero estaba centrado. En muchas leyendas el ‘centro del mundo’ se concretaba como un árbol o un pilar que simbolizaba un axis mundi vertical. Las montañas eran también consideradas como puntos en que el cielo y la tierra se unían. Los antiguos griegos situaban el ‘ombligo’ del mundo (omphalos) en Delfos, en tanto que los romanos consideraban su capitolio como caput mundi.  Para el Islam, la Kaaba todavía es el centro del mundo.”.

(Norberg-Shulz, 1975: 21).

 

Esta noción de Centro como Axis Mundi, jugará un papel importante en otras actividades sociales no espaciales, como por ejemplo las relaciones inter-étnicas y el etnocentrismo.

 

Otra cualidad posible del Centro es su conversión en meta ideal:

“Eliade indica que en muchísimas creencias es difícil llegar al centro. Es una meta ideal que sólo se puede alcanzar después de un ‘duro viaje’. ‘Alcanzar el centro es consumar una consagración, una iniciación. A la existencia profana e ilusoria de ayer sucede una nueva existencia, real, duradera y poderosa’. Pero Eliade también indica que ‘toda vida, incluso la menos complicada, puede ser considerada como un recorrido por un laberinto. Los sufrimientos y pruebas soportados por Ulises fueron fabulosos, pero el retorno de un hombre cualquiera a su casa tiene el valor del regreso de Ulises a Ítaca’”. (Norberg-Shulz, 1975: 21).

 

Uno de los principales Centros reales de nuestra vida es el Hogar:

“La noción de hogar como centro del propio mundo individual refluye a la infancia. Los primeros puntos de referencia están ligados al hogar y la casa, y el niño sólo se siente capaz de cruzar sus linderos muy lentamente. Desde el más remoto principio, pues, el centro representa para el hombre lo ‘conocido’, en contraste con el desconocido y algo temible mundo circundante”.

(Norberg-Shulz, 1975: 22).

 

Observaremos luego como esta noción de Centro como Hogar se extenderá más allá del ámbito familiar hasta abarcar otras escalas: la comunidad local, la región, la nación. El compromiso afectivo con las mismas devendrá en identidad. Pero en la medida en que el individuo (y la sociedad) crecen en su visión del mundo, nuevos Centros aparecen, creándose la noción de lugar:

“Durante el crecimiento, las acciones del individuo se diferencian y multiplican y nuevos centros, por lo tanto, vienen a suplementar los del ‘hogar’ de origen. Todos los centros son ‘lugares de acción’, sitios en que se llevan a cabo actividades particulares o lugares de interacción social tal como los domicilios de parientes y amigos…Las acciones, en realidad, sólo tienen significación en relación con lugares particulares y están coloreados por el carácter del lugar. Nuestro lenguaje expresa este estado de cosas cuando decimos que algo ‘tiene lugar’”. (Norberg-Shulz, 1975: 22).

 

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2.2.-El Lugar

Norberg-Shulz nos define el término Lugar y a su vez nos ofrece dos variedades del mismo: el Lugar Inmediato, visto como Espacio Propio, que genera el sentido de ser un Espacio Poseído conocido como Territorialidad; diferente al Lugar Mediato, un Espacio No-Propio que es sólo un Espacio Conocido, pero no poseído:

“Los lugares son metas o focos donde experimentamos los acontecimientos más significativos de nuestra existencia, pero también son puntos de partida desde los cuales nos orientamos y nos apoderamos del ambiente circundante. Un lugar está caracterizado por una cierta ‘dimensión’. Distinguiremos aquí entre el inmediato Eigenraum  (o espacio propio), llamado también ‘territorialidad’, y la imagen más abstracta de los lugares conocidos. El Eigenraum  ha sido estudiado por Edward T. Hall, que dice: ‘La territorialidad está definida usualmente como el comportamiento por el cual un organismo reclama característicamente una superficie y la defiende contra miembros de su propia especie…La territorialidad proporciona el bastidor en que se hacen las cosas (lugares para aprender, lugares para jugar, lugares donde esconderse…).’ Para la territorialidad es condición básica un nítido sentido de los límites que marcan la distancia que ha de mantenerse entre los individuos.”. (Norberg-Shulz, 1975: 23).

 

Los Lugares Conocidos pero no apropiados, siempre remiten a un Centro, a una morfología redonda:

“El tamaño limitado de lugares conocidos va naturalmente acompañado de una forma centralizada. Una forma centralizada significa en primer término ‘concentración’. Un lugar, por lo tanto, es básicamente ‘redondo’. Sobre este particular es interesante recordar lo dicho por Karl Jaspers: ‘En sí misma, toda existencia, aparece redonda’.” (Norberg-Shulz, 1975: 23).

 

Esta forma redonda, nos remite a la importancia de las rondas (en los juegos infantiles), a los círculos de cadenas humanas (la Masonería) y a la figura del Anillo:

“La forma redonda consta de dos elementos, un centro y un anillo que lo rodea. En The Church Incarnate, Rudolf Schartz ha descrito el carácter existencial de esos elementos: ‘El anillo une al hombre con el hombre a través de una cadena infinita de manos. El individuo es absorbido por una forma superior y de ese modo resulta más fuerte. Cuando los hombres están de acuerdo, forman un anillo como si obedecieran a una ley secreta. El anillo no tiene principio ni fin, comienza y acaba en todas partes. Incurvado hacia el interior de sí mismo, es la más sincera y potente de todas las figuras, la más unánime. Dándose las manos, los hombres se unen formando el anillo pero quedan completamente absorbidos; sus ojos están libres. A través de los ojos la vida sale al exterior y regresa situada de realidad. Los ojos se reúnen en el centro como un foco común. Con lo cual la camaradería alcanza una forma más estricta. Cada cual se halla abierto hacia el interior, pero completamente abierto únicamente lo está hacia el punto central. En este punto los hombres están unidos; pero no de tal manera que individualmente queden aislados; antes bien, el hombre se da cuenta de que el camino hacia el interior, hacia los corazones de los otros, pasa a través del centro común de las intenciones. Entre el centro y el anillo se forma una estrella a través de la cual los hombres se transmiten su existencia alrededor del mundo” (Norberg-Shulz, 1975: 23-24).

 

Finaliza el autor destacando el carácter fundacional del lugar en el espacio existencial:

“Las nociones de proximidad, centralización y encierro se juntan hasta formar un concepto existencial más concreto, el concepto de ‘lugar’, y los lugares son los elementos básicos del espacio existencial”. (Norberg-Shulz, 1975: 24)

 

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2.3.-Dirección Vertical

De la relación entre los  lugares surgen las direcciones, pues el ir de uno a otro lleva implícita una toma de decisión en función de una dirección, bien sea vertical u horizontal:

“Ya he indicado que el concepto de lugar implica un interior y un exterior y que el espacio existencial usualmente comprende muchos lugares. Por consiguiente, un lugar está ‘situado’ dentro de un contexto más amplio y no puede ser comprendido aisladamente…Cualquier lugar, en efecto, contiene ‘direcciones’. El único lugar que puede ser imaginado sin direcciones es una esfera flotando libremente en un espacio euclidiano. Esta forma, sin embargo, sólo ofrece interés como caso límite, si consideramos la existencia del hombre sobre la tierra. La semiesfera ya expresa la diferencia básica entre la horizontal y la vertical como direcciones en el espacio existencial”. (Norberg-Shulz, 1975: 24)

 

La Dirección Vertical permite una gama de lecturas: como expresión de lo sagrado (ascensión y caída), o axis mundi  o el hogar que -por su construcción- vence a la naturaleza. Para lo sagrado:

“La dirección vertical expresa una ascensión o una caída y desde tiempos remotos ha sido dotada de un significado particular. Erich Kastner dice: ‘La subida a una montaña refleja una redención. Esto es debido a la fuerza de la palabra ‘sobre’ y al poder de la palabra ‘arriba’. Incluso los que han dejado de creer en el cielo y el infierno no pueden cambiar las palabras ‘encima’ y ‘debajo’. La vertical, por consiguiente, ha sido siempre considerada la dimensión sagrada del espacio. Representa un camino, una ruta hacia una realidad que puede ser ‘más alta’ o ‘más baja’ que la vida cotidiana, una realidad que vence la gravedad, esto es, la existencia terrenal, o que sucumbe a ella” (Norberg-Shulz, 1975: 24-25).

 

La Dirección Vertical como:

“(…) axis mundi  es pues más que el centro del mundo y representa una conexión entre los tres reinos cósmicos y solamente en ese eje central puede producirse la solución de continuidad de un reino a otro.” (Norberg-Shulz, 1975: 25)

 

Aunado a su carácter sagrado y de axis mundi:

“La dirección vertical, sin embargo, también tiene un significado más concreto. En conexión con el hogar expresa el verdadero proceso de la construcción, es decir la capacidad del hombre para ‘vencer a la naturaleza’.” (Norberg-Shulz, 1975: 25)

 

 

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2.4.-La Dirección Horizontal: el Camino

Las Direcciones expresan la relación del Centro con el exterior, tanto vertical como horizontalmente, esta última nos sitúa en un Camino:

“Si la verticalidad tiene algo que sobrepasa el mundo real, las direcciones horizontales son iguales y forman un plano de extensión infinita. Por consiguiente, el modelo más sencillo del espacio existencial del hombre es un plano atravesado por un eje vertical. Pero sobre el plano se eligen y crean caminos que dan a su espacio existencial una estructura más particular” (Norberg-Shulz, 1975: 25).

 

El Camino viene unido al Viaje y al tiempo. El viaje muestra la finalidad última del camino, el tiempo nos remite a lo hecho, a lo haciendo y a lo por hacer. Así como la Dirección Vertical introduce el Arriba y el Abajo, la Dirección Horizontal crea el Atrás y el Adelante:

“El tomar posesión el hombre de lo que tiene en derredor significa siempre un apartamiento del lugar donde reside y un viaje a lo largo de un camino que lo conduce en una dirección determinada por su propósito y su imagen del ambiente que le rodea. Así pues, ‘adelante’ significa la dirección de actividad del hombre, en tanto que ‘atrás’ denota la distancia ya recorrida. El hombre ‘avanza’ hacia adelante o ‘retrocede’ hacia atrás. Algunas veces el camino le conduce a una meta conocida, pero, con frecuencia, sólo indica una dirección intencionada que se disuelve gradualmente en una distancia desconocida.” (Norberg-Shulz, 1975: 25).

 

Pero si bien el Camino une el Centro (interior) con otros lugares (exterior), finalmente sirve también para el regreso:

“Los caminos del hombre, sin embargo, también retornan al hogar y, por consiguiente, la ruta o camino siempre contiene una tensión entre lo conocido y lo desconocido”. (Norberg-Shulz, 1975: 25).

 

Los hombres crean caminos que amplían la noción de Centro más allá del hogar, abarcando otros elementos de la existencialidad del espacio. Surgen así los Caminos Interiores y los Caminos Exteriores:

“El doble movimiento de partida y retorno divide el espacio en dos zonas o regiones concéntricas: una interior y otra exterior; la interior, que es la más estrecha, es aquella en que está la casa, la patria, la metrópoli y desde allí se avanza hacia la otra zona, la exterior que es la vasta y de la cual se regresa”. (Norberg-Shulz, 1975: 25).

 

Pero no sólo los hombres crean caminos, la naturaleza también los hace, valga la importancia de la estructura topográfica y de los Puntos Cardinales:

“Las direcciones del espacio existencial, sin embargo, no vienen solamente determinadas por acciones del hombre. La naturaleza, desde luego, contiene direcciones que indican diferencias cualitativas. Así por ejemplo, los puntos cardinales han tenido desde tiempos muy remotos capital importancia entre los factores que determinan la estructura del mundo. La palabra ‘orientación’ deriva de ‘oriente’, la dirección del sol naciente. En las iglesias o templos cristianos se colocaba siempre el altar orientado al este”.

(Norberg-Shulz, 1975: 26).

 

El espacio concreto no se comporta como el espacio abstracto de la geometría euclidiana, por tal razón Kurt Lewin crea el concepto de Espacio Hodológico:

“La naturaleza también determina las direcciones del espacio existencial del hombre en un sentido más concreto. Todo paisaje o comarca contiene direcciones lo mismo que determinados espacios que ayudan al hombre a encontrar un sitio donde afirmarse. Sus posibilidades de movimiento son limitadas y los caminos o rutas no se atienen a la regla matemática que dice que la distancia más corta entre dos puntos es la línea recta. En un antiguo ensayo, Kurt Lewin estudió este problema introduciendo el término ‘espacio hodológico’ (del griego… que significa camino), que podría ser traducido por ‘espacio de movimiento posible’. Más bien que líneas rectas, el espacio hodológico contiene ‘caminos preferentes’ que representan una transacción entre varios puntos, tales como ‘distancia mínima’, ‘seguridad’, ‘mínimo esfuerzo’, ‘máxima experiencia’…Las demandas o soluciones están determinadas en relación con las condiciones topográficas. Si éstas son uniformes y ninguna actividad humana influye en la situación, el espacio hodológico se aproxima al espacio euclidiano”. (Norberg-Shulz, 1975: 27)

 

El Camino adquiere importancia existencial no sólo por las direcciones que le imprime el hombre (atrás y adelante) o la naturaleza (caminos hodológicos), sino también a través del viaje, del transitar por el camino:

“(…) hay una dirección a seguir hacia una meta, pero durante el recorrido ocurren acontecimientos y el camino también es conocido por la posesión de un carácter propio. Lo que ocurre ‘a lo largo’ del camino, pues, se agrega a la tensión creada por la meta que hay que alcanzar y el punto de partida dejado atrás. En ciertos casos el camino desempeña la función de ser un eje organizador para los elementos que lo acompañan, en tanto que la meta es relativamente menos importante”. (Norberg-Shulz, 1975:27)

 

 

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2.5.-Región

El último elemento de la Estructura Abstracta del Espacio Residencial es la Región:

“Los caminos dividen a las zonas que rodean al hombre en parcelas o áreas más o menos bien conocidas. A esas áreas cualitativamente definidas las denominaremos ‘regiones’. Las regiones conocidas se hallan rodeadas por un mundo relativamente desconocido cuyo imaginado carácter viene determinado por las direcciones generales norte, sur, este y oeste, y por lo que hemos aprendido de geografía”.

(Norberg-Shulz, 1975: 27)

 

La Región puede:

“(…) ser definida como un ‘terreno’ relativamente sin estructurar, en el que aparecen lugares y caminos como ‘figuras’ más prominentes. La región tiene función unificadora en el espacio existencial. ‘Rellena’ la imagen y la convierte en un espacio coherente. Si nos figuramos nuestro propio país o toda la tierra como un sólo conjunto, imaginamos océanos, desiertos, montañas y lagos formando un mosaico continuo…Algunas veces están delimitadas por importantes elementos naturales tales como costas marítimas, ríos y colinas que Kevin Lynch denominó bordes o aristas: ‘Bordes o aristas son los elementos lineales que no pueden ser considerados como caminos. Ordinariamente, aunque no siempre, son los límites divisorios entre dos clases de áreas o extensiones superficiales’.”

(Norberg-Shulz, 1975: 27-29).

 

Las Regiones no siempre se presentan como tipo puro, homogénea:

“Esas regiones ‘naturales’ se hallan combinadas con regiones políticas y económicas y crean entre todas un modelo más complejo”.

(Norberg-Shulz, 1975: 27-28).

 

Existen varias modalidades de regiones además de la Natural o Geográfica, entre las cuales están la Política, la Económica, la de Condiciones Sociales y la Climática:

“Algunas veces las regiones están definidas por las particulares actividades humanas llevadas a cabo en la zona tales como la agricultura, las viviendas, que crean una cierta textura. Las condiciones sociales pueden también determinar un carácter de región, como lo muestran las zonas oriental y occidental de muchas ciudades. En una escala más vasta, incluso el clima crea distintas regiones que se manifiestan como tales. La moderna climatología ha definido regiones de las que apenas nos habíamos dado cuenta pero ya han sido reconocidas por el hombre durante el curso de la historia como factores determinantes de la distribución de áreas para la agricultura y para la vivienda”. (Norberg-Shulz, 1975: 29)

 

Hemos visto que la Estructura Abstracta del Espacio Residencial (Lugar, Camino y Región) muestra la complejidad de su conformación, lo que permite la posibilidad de entenderla como un Campo:

“El espacio existencial (residencial) puede también ser descrito como una totalidad simultánea en que los niveles se influyen mutuamente para formar un campo  complejo, dinámico. Por la percepción, son experimentadas partes de ese campo, pero la imagen general existe independientemente de la situación individual. Ese campo no es continuo ni uniforme”. (Norberg-Shulz, 1975: 41)

 

El Campo del Espacio Residencial:

“En primer lugar, contiene un sistema de centros, con un centro predominante usualmente. Los centros pueden estar uno dentro de otro, como cuando pensamos en los diferentes lugares ‘conocidos’ de una ciudad, que como un todo funciona como un centro en un contexto más amplio; o cuando pensamos en los diversos lugares o focos de una casa. Esto significa que los niveles se contienen mutuamente”. (Norberg-Shulz, 1975: 42)

 

Los otros componentes de la estructura abstracta del Espacio Residencial, también funcionan como Campo tal es el caso del Camino:

“En cada nivel los centros están enlazados por caminos”.

(Norberg-Shulz, 1975: 42)

 

Y de la Región:

“El grado de relación con un área, por lo tanto, viene determinado por los subelementos conocidos. Estos elementos, por otra parte, están influidos por el carácter de la región que les rodea”.

(Norberg-Shulz, 1975: 42)

 

Para nuestro trabajo hablaremos de otro tipo de Región, la que se constituye en el interior del Imaginario Colectivo de la Sociedad, en el seno del Espacio Imaginal. Nuestro ejercicio de análisis versará sobre el Campo de la Región Imaginada del Tiempo-Pasado e Historia del Imaginario Colectivo Venezolano.

 

 

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3.-El Espacio Imaginal

El concepto de Espacio Imaginal lo hemos tomado prestado de Henry Corbin, famoso investigador de las Religiones, quien acuñó el concepto de Mundus imaginalis. Este Mundus Imaginalis se convierte en un a priori de lo imaginario humano:

“Lo que Kant había llevado a cabo en la famosa Estética trascendental, a saber, elucidar las condiciones a priori… de toda intuición fenoménica, de lo que los físicos de nuestro tiempo llaman `lo observable´ -con la exclusión de lo ´representable´, expulsado por Kant al otro lado del muro infranqueable de la metafísica-, Corbin y Eliade van a hacerlo, con gran audacia, para la totalidad de las representaciones posibles de lo imaginario humano, promovido, en terminología corbiniana y al objeto de diferenciarlo de la simple ´ficción´, al ámbito de lo `imaginal´.” (Durand, 1995: 110)

 

Corbin buscará la creación de un espacio propio para la expresión de lo sagrado, espacio que pensamos debe incluir todo lo imaginario:

“En particular, para que la religiosidad se manifieste con la intensidad y la universalidad que actualmente se le reconoce y para que lo sagrado pueda epifanizarse en teofanías, tiene necesidad de un espacio y un tiempo que no son ya los del vacío y la indiferencia geométrica de Euclides –observemos que las ´representaciones´ de la física contemporánea, a partir de Einstein, no se contentan ya con este espacio perceptivo- ni los de la indiferencia y el tiempo de los relojes de la física clásica newtoniana, ni la ´continuidad´ de la duración bergsoniana; como escribió Bachelard, nuestros físicos son no euclidianos, no lapacianos, no newtonianos. Corbin establece la cartografía –por decirlo así- de un espacio, un topos, que permite al simbolismo de lo religiosus  extenderse y formularse: el mundus imaginalis…”. (Durand, 1995: 110-111)

 

Corbin sustentará su concepto de mundus imaginalis a partir de sus estudios sobre el islam chiíta y de su continua oposición al legado aristotélico:

“El mundus imaginalis, desterrado de Occidente por la adopción imprudente por parte de la Iglesia de la metafísica, la lógica y la física aristotélica, constituirá por el contrario, en el Oriente islámico, el lugar mismo de la hermenéutica de la Palabra revelada”.

(Durand, 1995: 112)

 

Desde el pensamiento chiíta lo definirá:
“El mundus imaginalis… es un ´mundo intermedio´…un ´intermundo´ entre el mundo de las puras formas inteligibles, de las inteligencias querubínicas, el jabarut, y el mundo sensible… que es el dominio de las cosas materiales y, por tanto, perecederas (molk)”.

(Durand, 1995: 112)

 

Corbin se siente heredero de toda una tradición oriental marginada, pero activa desde principios del segundo milenio, por lo que su proposición no pretende mayor novedad, salvo la de traer a Occidente la riqueza imaginativa del Oriente islámico, ayudando así a combatir las limitaciones occidentales:

“Del siglo XII…a nuestros días…hay una continuidad tenaz en la afirmación, la confirmación y la exploración de este mundus imaginalis, exactamente al contrario del desarrollo de nuestras teologías, psicologías y epistemes  ´occidentales´… Pues el mundus imaginalis, mundo intermedio, suprime las irreductibilidades de los dualismos tan tenaces en Occidente como el de espíritu y cuerpo. El imaginal es `el mundo donde se corporifica el espíritu´, así como, a la inversa, `el mundo donde se espiritualizan los cuerpos´.”

(Durand, 1995: 112)

 

Nos advierte Durand sobre la sinonimia de mundus imaginalis de Corbin y espacio interior del matemático contemporáneo R. Thom:

“Precisemos: esa intuición continua del ´Oriente´ islámico que Henry Corbin descubre para nosotros es exactamente esa noción del `espacio interior´ -es decir, en términos de simbología, del `espacio del significado´- que redescubre en nuestros días un matemático como R. Thom”. (Durand, 1995: 112)

 

La existencia de este mundus imaginalis, de este Espacio Imaginal, plantea de suyo la existencia de otros espacios:

“(…) hay dos espacios: el de las localizaciones `sobre los mapas geográficos´, en el que las distancias cuentan más que los puntos de partida o de llegada, y el paradójicamente no localizable –el `no donde´… la u-topía  en el sentido fuerte del término-, en el que cuentan más los puntos de llegada o de salida, en el que `aparecen´ instantáneamente las formas, los cuerpos sutiles, en una especie de `no-separabilidad´, una no-distancia, dirían los físicos contemporáneos que conocen también la lógica de esos procesos”. (Durand, 1995: 112-113)

 

Ese Espacio Imaginal en donde sólo existen los puntos de salida y de llegada, pero no la distancia recorrida –como sucede con el pensamiento: donde pensamos estamos, sin saber cómo hemos llegado- es tan real como el otro Espacio y por ende tiende a comportarse de igual manera, tanto en su Estructura Abstracta como en la Concreta.

 

Es el Espacio Imaginal el asiento del Imaginario, del Ideario y de la Memoria Colectiva de las Sociedades y cada una de esas dimensiones actúa según la lógica espacial.

 

Nos interesa detenernos en el Imaginario Colectivo de Venezuela: en los Centros, Lugares, Direcciones, Caminos y Región que se originan en las relaciones imaginarias entre Tiempo-Pasado e Historia.

 

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Conclusión

-La Imaginación Creadora es la principal fuerza intelectual para crear representaciones de la realidad y es el principal dinamizador del Imaginario Colectivo de las Sociedades, que pervive en el Espacio Imaginal. En este, suelen construirse Regiones Imaginadas de una fuerte coherencia intelectual y afectiva, que sedimentan las principales explicaciones que las diferentes sociedades dan de sí mismas.

 

 

Bibliografía

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Durand Gilbert (1995).-“El Hombre Religioso y sus Símbolos” en: Julien Reis (Coordinador).-Tratado de antropología de lo sagrado (1). Valladolid, España. Editorial Trotta, Colección Paradigmas, Biblioteca de Ciencias de las Religiones, nº6, pp. 373 (páginas 75-126).

 

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González Ordosgoitti Enrique Alí (1999).-Los Sistemas de Fiestas en Venezuela. Hacia una Sociología del uso del Tiempo Extraordinario Festivo en las Sociedades Estado-Nación Contemporáneas. Caracas. Tesis Doctoral. UCV. FACES. 1999. 3 tomos. Tutor: Dr. Víctor Córdova. Aprobada con Mención Honorífica.

 

Guitián Pedrosa Carmen Dyna (2000).-La arquitectura, patrimonio del mundo construido. Revista Tierra Firme (Venezuela) 18 (70): 205-215, abril-junio. Si desea descargar gratuitamente esta publicación: http://ciscuve.org/?p=1258

 

Heymann Ezra (2000).-En torno a la imaginación en Kant. Revista Apuntes Filosóficos, UCV, (Venezuela) 17: 91-104.

 

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Lozada Mireya (2000).-Representaciones sociales: la construcción simbólica de la realidad. Revista Apuntes Filosóficos, UCV, (Venezuela) 17: 119-132.

 

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Ries Julien, Coordinador (1995).-Tratado de antropología de lo sagrado (1). Valladolid, España. Editorial Trotta, Colección Paradigmas, Biblioteca de Ciencias de las Religiones, nº6, pp. 373.

 

[i] .-Enrique Alí González Ordosgoitti

-Doctor en Ciencias Sociales, Sociólogo, Folklorólogo, Filósofo, Teólogo, Locutor, Profesor Titular de la UCV, de la Facultad de Teología de la UCAB y del Instituto de Teología para Religiosos-ITER.

-Co-Creador y Coordinador General -desde 1991- de la ONG Centro de Investigaciones Socioculturales de Venezuela-CISCUVE.

-Co-Creador y Coordinador -desde 1998- del Sistema de Líneas de Investigación Universitaria (SiLIU) sobre Sociología, Cultura, Historia, Etnia, Religión y Territorio en América Latina La Grande.

-Co-Creador y Coordinador -desde 2011- de la Página Web de CISCUVE: www.ciscuve.org

-Para contactarnos: ciscuve@gmail.com@ciscuveciscuve-Facebook; @enagor;  enagor2@gmail.com; Skype: enrique.gonzalez35

-Si desea conocer otros Artículos, Álbumes de Fotos Etnográficas, Audios y Videos de Enrique Alí González Ordosgoitti, entre en la siguiente URL: http://ciscuve.org/?cat=4203

 

[ii] .-Itinerario de este Artículo

1.-Este texto originalmente formó parte de un Capítulo de mi Trabajo de Ascenso a la Categoría de Agregado en la Escuela de Filosofía de la UCV, en el año 2001: -González Ordosgoitti Enrique Alí (2001).-“El Campo del Tiempo-Pasado e Historia en Venezuela: el Hiato Indígena. (Apuntes para una Filosofía de la Historia Imaginada)”. Caracas, Mimeo, inédito, Universidad Central de Venezuela. Facultad de Humanidades y Educación. Escuela de Filosofía. Departamento de Filosofía de la Praxis. Trabajo de Ascenso para optar al Escalafón de Agregado. Aprobado con Mención Publicación. Si desea descargarlo gratuitamente entrar a: http://ciscuve.org/?p=15732

 

2.-Una versión muy abreviada, fue publicada con el nombre de “El espacio imaginal en Venezuela: el campo de la región imaginada de tiempo-pasado e historia”, Revista Apuntes Filosóficos, Escuela de Filosofía de la FAHE, UCV (Venezuela) 17: 165-190, 2000

 

3.-Para esta edición le hemos realizado arreglos formales y de estilo para publicarlo en la Página Web del Centro de Investigaciones Socioculturales de Venezuela (CISCUVE), el 27 de agosto de 2016: http://ciscuve.org/?p=

 

4.-Será publicado en la Revista Familia Cristiana Digital, Año 30, Nro. 132, Marzo 2020. www.familiacristiana.org.ve,

 

[iii] .-Ver otros Artículos nuestros sobre la Imaginación, en el siguiente link: http://ciscuve.org/?p=44

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