Dos Poetas– Dos Ciudades y un Imaginario Maldito: Coro y Cumaná (1900-1935)

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Círculos de Colores.

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Dos Poetas – Dos Ciudades y un Imaginario Maldito: Coro y Cumaná (1900-1935)

Two Poets – Two Cities and a Damn Imaginary: Coro and Cumaná (1900-1935)

 Beatriz Hernández Santana

(Arquitecto (UCV), Magister Scientiarum en Desarrollo Tecnológico de la Construcción (UCV), Doctora en Arquitectura (UCV). Profesora Asociado de la FAU. Miembro Activo del SiLI en la Línea de Territorio. Ex Coordinadora Docente del IDEC. Ex Coordinadora del Programa de Postgrado en Desarrollo Tecnológico de la Construcción. Directora del Instituto de Desarrollo Experimental de la Construcción (IDEC) adscrito a la Facultad de Arquitectura y Urbanismo (UCV). SPI Nivel I. PEI Nivel B. Autora de varios Artículos en Publicaciones científicas, libros y capítulos de libros. Ha recibido la Orden José María Vargas de la UCV. Área de investigación. Tecnología y Cultura, Techos Livianos en el trópico. Correo: bhernandezsantana@gmail.com)

Dirección Electrónica: bhernand@cantv.net, bhernand@idec.arq.ucv.ve

(Si quiere leer otras publicaciones de la Dra. Beatriz Hernández Santana, ver:

http://ciscuve.org/?cat=4207

www.ciscuve.org/web/digitalizaciones/articulos/HSB-Techo-Vivien-Cultural.pdf

www.ciscuve.org/web/digitalizaciones/articulos/Revista%20Espacios.pdf

www.ciscuve.org/web/digitalizaciones/libros/Hernandez-Santana-Beatriz-Dos%20Poetas-Dos-Ciudades-y-un-Imaginario-Maldito.pdf

www.ciscuve.org/web/digitalizaciones/capitulos-de-libro/IDEC-Veinticinco-años-Postgrados.pdf

www.ciscuve.org/web/digitalizaciones/libros/vivienda95.zip

www.ciscuve.org/web/digitalizaciones/articulos/Glasgow-1995-Hernandez-Santana-Beatriz-Technological-Improvement-low-cost-progressive-housing.pdf)

Instituto de Desarrollo Experimental de la Construcción (IDEC), Facultad de Arquitectura y Urbanismo,  Universidad Central de Venezuela. Teléfono: 6051921 (Of. Directo) 605 2048 /6052046 (fax) 7530156 (Hab.). Apartado Postal 47.169, Caracas 1041-A –Venezuela.

 Descargar el Archivo en pdf. Dos Poetas.Dos Ciudades-Hernández Santana Beatriz

Si desea consultar otros Artículos de la Autora, ver: (ciscuve.org/?cat=4207)

Si desea leer más acerca de nuestra Línea de Investigación de Territorio (Ambiente, Arquitectura, Ciudad, Comunidad, Comunidad Formal, Comunidad Informal, Imaginario Urbano, Paisaje, Poblador Popular Urbano, Región, Vivienda), ver: (ciscuve.org/?cat=1315)

 

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Resumen:

En el contexto de la Venezuela de comienzos del siglo XX, surgen dos figuras importantes de nuestras letras: Elías David Curiel y José Antonio Ramos Sucre. Considerados ambos como iniciadores de la poesía moderna en nuestro país, les toca protagonizar la expresión de cierto imaginario de dos ciudades de la provincia –  Coro y Cumaná – durante una época signada por grandes transiciones.

Venezuela entre los años 1900 y 1935 pasa de ser un país agrícola a un país petrolero, período en el que también se verá el fin de las guerras civiles. No obstante, su provincia quedará sumida en el rezago social y económico .

Curiel y Ramos Sucre, crean una obra poética caracterizada por ignorar el contexto que les toca vivir, que paradójicamente, se convierten en una sorda expresión de las restricciones y desesperanzas de estos lugares. Dentro de ella se ha encontrado rastros que permiten tejer un pedazo del imaginario de las ciudades de Coro y de Cumaná, en el período mencionado.

Palabras Claves: Poesía venezolana, Imaginario, Arquitectura, Historia, (siglo XX).

 

ABSTRACT:

Two relevant figures of our literature appear in Venezuela in the early XX century: Elias David Curiel y José Antonio Ramos-Sucre. Both of them are actually considered as pioneers of the modern poetry in our country . They were protagonists of a sort of imaginary expression of two country site cities, Coro and Cumaná, during a time characterized by important transitions. At that time, people were living the end of  internal wars and  the main support of  economy of the country  changing from the  agriculture  to the  oil production. In the meantime, its provinces were sunken in a social and economic impairment.  Curiel and Ramos-Sucre`s poetic expression seems to ignore their surrounding environment, but paradoxically, its become a numbness expression the restrictions and hopelessness of that world.  In their work, it is possible to find signs that allow to wave a piece of the imaginary Coro and Cumaná of that time.

Key words Venezuelan poetry, Imaginary, Architecture, History, (Century XX). 

 

 

1.     Dos ciudades: Coro y Cumaná (1900-1935)

Hablar de dos ciudades con tanta historia para nuestro país y a su vez de dos poetas contemporáneos, que serán las figuras centrales de este trabajo, es tarea difícil, sobre todo si se quiere cumplir a cabalidad con el período al que se hará referencia (1900-1935), período durante el cual se produce cambios vertiginosos entre el país rural y el país petrolero, o entre las largas dictaduras y la apertura democrática. De lo que se trata entonces es tejer a través de la poesía y vida de los poetas Elías David Curiel Abenatar (1871-1924) y José Antonio Ramos Sucre (1890-1930), un pequeño espacio sobre el imaginario de una época en las ciudades natales de los poetas; Coro y Cumaná.

Geográficamente estas dos ciudades que se caracterizan por estar ubicadas en regiones costeras de Venezuela, ofrecían la entrada a innumerables emigrantes que generalmente, por diversas circunstancias, venían buscando estabilidad en tierra firme.

Remontando el origen de estos dos lugares, su ubicación, la ordenación y crecimiento obedecen muy probablemente como lo refiere Brewer, a un “Código de Urbanismo perteneciente a las Ordenanzas de Descubrimiento y Población de Felipe II de 1573 que es único en la historia universal, con todo un régimen para la creación y desarrollo de las ciudades (…) Allí se indica como se deben elegir los sitios, preferiblemente cerca de la costa de mar (…) El pueblo debe comenzar con el diseño de la plaza, y de la plaza a cordel y regla debían salir la calles, en ángulo recto. Incluso se establecía que el pueblo debía estar en la ribera oriental del río de manera que el sol, al salir, pegase primero en el pueblo y luego en el agua, para evitar que el sol encandilara a la población. Además si se trataba de sitios altos, las calles debían ser anchas para que el sol penetrara; y si se trataba de sitios bajos, al contrario debían ser estrechas para aprovechar las sombras frescas”[1].

Así mismo, “El crecimiento de los asentamientos urbanos a lo largo del eje costeño no ocurrió por casualidad. Las circunstancias históricas fueron un factor decisivo. Las ciudades más importantes se concentraron todas en la región centro-norte para facilitar el transporte de exportaciones agrícolas (Travieso, 1973). Este sistema de urbanización se convirtió más tarde en sede de rápida industrialización e inversiones de capital. Después de 1930, las crecientes riquezas del petróleo convergieron en esas mismas ciudades, solidificando una jerarquía urbana que sirvió como atracción de más y más población. Simultáneamente, zonas intermedias en las que la inmigración y emigración era balanceada, también  emergieron (López 1968).”[2]

En el caso de la ciudad de Coro (su nombre significa “viento” en lenguaje Arawako), fundada en 1527 por Juan de Ampíes (o su hijo?), se considera la ciudad más antigua de Sudamérica y primera capital de la Provincia de Venezuela, designada por el Papa cuna de la primera Catedral y primera sede episcopal en tierra firme. Y fue en la Vela de Coro donde Francisco de Miranda en el año 1806 enarbola por primera vez la bandera de Venezuela que sería oficializada por el Congreso de 1811.

La escogencia inicial de Coro (Santa Ana de Coro), como capital obedece a muy claras razones. Primero, por tratarse de un auténtico centro, un núcleo direccional al cual convergían y del cual irradiaban nexos con su vasto entorno. Coro estaba a las puertas de la península de Paraguaná y de la Sierra, junto a las pequeñas salinas del Istmo de los Médanos, y a medio camino en la línea costera que luego signarán en sus extremos las poblaciones de Borburata y Maracaibo (http: enfalcon.com, 2002).  Probablemente la ciudad de Coro se aleja un poco del mar por la existencia del istmo de los médanos que esparcían sus arenas durante todo el año en dirección NE a SO o para la defensa de los enemigos, ya que el terreno no proporcionaba ninguna elevación que pudiera servir para la construcción de defensas eficientes.

Se sabe que su población estaba constituida por los habitantes de origen – los indios Caquetíos – junto a familias de origen español establecidas desde la colonia y los negros, que fueron traídos a esta tierra como esclavos. Así mismo, la tierra falconiana fue visitada por alemanes hacia 1528, cuando la provincia de Venezuela pasa a manos de éstos hasta 1556, año en que se les rescinden los derechos y pasa la provincia de Venezuela nuevamente a los españoles.

Posteriormente, en Coro se establecieron un grupo de Sefardíes que llegan a partir de 1693, aproximadamente, a través de las antillas Neerlandesas, muchos de ellos provenientes de Holanda y huyendo probablemente de la inquisición española.

Más tarde (entre 1830 y 1840), este grupo de judíos serían protagonistas de conflictos (por razones políticas, económicas y religiosas), que los convierten en una comunidad indeseables en la región (Bakkum, 2001:36). Finalmente, estos pobladores judíos se asimilaron progresivamente a la religión católica para facilitar la convivencia con la fuerte devoción cristiana de los habitantes de origen español, establecidos en esta ciudad.

Para entonces, tal y como se describe brevemente, Coro se convierte en un lugar que amalgama distintas raíces culturales que dejará huellas trascendentales para el resto de la Venezuela de los siglos XIX y XX.

También comenzaba el negocio petrolero en la zona, pues, para finales del siglo XIX se daba el traspaso de concesiones  que el gobierno de Venezuela había otorgado a particulares.  Estas primeras incursiones en la extracción del mineral motorizan la necesidad de abrir y mejorar las vías de comunicación en la zona. Sin embargo, no es hasta 1920 cuando este proceso   inicia   su mayor  empuje hacia  el desarrollo de vías de comunicación internas con el resto del país. La ciudad se mantenía mayormente comunicada por vía marítima tanto para el interior, como hacia el exterior del país.


Figura Nº 1. Entre 1923 o 1930 aprox.  se establecía una estación de servicio de combustible, para la ciudad de Coro. Fuente: Venezuela en Imágenes, 2000.

Para el caso de Cumaná, la ciudad se establece con características muy similares a las citadas anteriormente por Brewer, contigua al río Manzanares y condiciones similares a la ciudad de Coro. Cumaná es una ciudad frente a la costa, en la que también se establecieron muchos emigrantes en busca de tierra firme. “La costa oriental, punto adyacente al derrotero de los descubridores, fue, desde comienzos del siglo XVI, albergue de piratas, esclavistas y toda suerte de visitantes, poseedores de distintas lenguas, ideologías y costumbres (…) con el pasar de tiempo, esto impuso el conocimiento de las lenguas extranjeras más usuales, hecho reforzado por la inclinación de la educación hacia los estudios latinos y de gramática castellana”.[3]  Algunos autores coinciden  en opinar que esta circunstancia propició más tarde, el que aquellas familias establecidas en esta ciudad cultivaran las letras y el conocimiento, no sólo en nuestro idioma, sino en el idioma de origen de muchas obras (García, 1990:67).

A comienzos del siglo XX Cumaná se reponía lentamente de las heridas causadas por la guerra civil. Para entonces la ciudad contaba doce mil habitantes de escasos recursos. Sin embargo, las clases sociales existentes se diferenciaban por una “Elite cultural”  que recibían de la educación y los conocimientos transmitidos de generación en generación.

En la ciudad de Cumaná, los grupos familiares se preocupaban por obtener buen material de lectura en castellano, griego, latín, francés, inglés y hasta hebreo (García, 1990:67). Se decía que las familias tenían buenas bibliotecas en sus casas y a su vez se preocupaban por realizar traducciones de obras en idioma extranjero para que estuvieran al alcance de la educación que se impartía en los colegios del lugar. Tal vez por eso, entre otras razones, Cumaná recibía los apelativos de “La Nueva Andalucía”, “La nueva Jerusalén”, o “Idolatrada Jerusalén”, como la llamaría el poeta José Antonio Ramos Sucre.

En Cumaná se utiliza la imprenta desde comienzos del siglo XIX: “Trinidad tuvo imprenta desde fines del siglo XVIII, de hecho la primera del país porque aún la isla formaba parte del territorio venezolano. A través de Trinidad llegó además la imprenta caraqueña en 1808 y (…) la de Cumaná hacia 1811.”[4] De igual forma las noticias y prensa extranjera ingresaban al país a través de esta ciudad.

De igual forma la imprenta en Coro comienza en las primeras décadas del siglo XIX, este hecho ayuda a la comprensión sobre la preponderancia que tenía la divulgación de la escritura en la provincia a través de las publicaciones regulares, teniendo en cuenta que las cifras de analfabetismo era de 75% para comienzos del siglo XX .

Sólo como una muestra de la importancia que tenía las publicaciones periódicas de la época (prensa y revistas), se extrajo del trabajo de la historiadora Y. Segnini, el número de habitantes y publicaciones que había para entonces en estas dos ciudades (Segnini, 1987:67):

 

Cuadro Nº 1. Población y Hemerografía entre 1909 y 1935

Estado

Habitante

(1920)

 Habitantes

(1926)

Publicaciones periódicas (1909-1913)

Publicaciones periódicas (1914-1918)

Publicaciones periódicas (1919-1925)

Publicaciones periódicas (1926-1935)

 

Dtto. Federal

140.132

195.460

121

70

107

111

Edo. Falcón

128.255

178.642

31

19

29

15

Edo. Sucre

150.211

216.476

27

6

19

9

Fuente: Cuadro modificado con datos extraídos de Segnini, Yolanda (1987). Luces del Gomecismo. Ediciones Alfadil. Caracas. Pp. 64 y 66.

 

En el  cuadro Nº 1 se  verifica que mientras la población crece en un 30%, el número de publicaciones periódicas lo hace en 130 %, que al ritmo de crecimiento interanual es tres veces superior (Segnini, 1987:67).

Por otra parte, para el siglo XIX las obras de infraestructura y ornato urbano se encontraban concentradas en su mayoría en la capital y de alguna manera comenzaban a trascender hasta las ciudades más cercanas a Caracas, como era el caso de Valencia. Las ciudades más alejadas de la capital, registraban un mayor atraso cuando se trataba de los recursos que disponía el gobierno central para obras sanitarias, urbanas, eléctricas, etc (Ríos y Carballo, 2000:149).

En el caso de Coro y Cumaná, se solventaban algunos problemas por la comunicación que se establecía a través de un dinámico intercambio comercial con Curazao, Trinidad y de allí con Europa y Norteamérica.

Probablemente es por ello que encontramos en la ciudad de Coro, los vestigios de una arquitectura Curazoleña traída por lo emigrantes Sefardíes y que se mezclaba con toda aquella arquitectura establecida en la Colonia. En Cumaná, aún cuando existía este mismo dinamismo comercial y sus diversas influencias, sus repercusiones en la arquitectura no se conservaron tanto como en Coro, debido a los frecuentes terremotos a los que fue y sigue siendo sometida esta ciudad.

Ahora bien, el factor político del país a inicios del siglo XX produjo también un freno al normal desarrollo de la infraestructura que debía darse en las ciudades del interior del país. El momento histórico es cruento para toda Venezuela, y estas dos ciudades no escaparon a los enfrentamientos entre la revolución restauradora de Cipriano Castro y la Revolución Libertadora del General Matos. Se trata de la última guerra civil librada en nuestro país en 1902 y que trajo como consecuencia un mayor empobrecimiento y aislamiento de sus ciudades. La crisis duró hasta 1903, cuando el 20 de julio de ese mismo año, Gómez derrota a los caudillos de la Libertadora, en Ciudad Bolívar.

Paralelamente a esta etapa histórica, se produce una crisis internacional del café, que afectó notablemente a Venezuela.  La provincia se encuentra así para entonces devastada por la guerra civil y la falta de ingresos económicos. En este sentido Coro y Cumaná fueron ciudades en las que sus habitantes sufrieron un severo el empobrecimiento, agravado por una extrema sequía que se registró en el país a comienzos de siglo XX. Así Carlos Diez del Ciervo, poeta y prosador nacido en Coro en 1878 y muerto en 1951, describe en “Los amores de Pablo” un paisaje coriano que refleja esta situación:

“(…..) El jornalero que vivía de su trabajo diario, se encontró sin un pedazo de pan en el hogar; en todas partes multitud de músculos vigorosos, aptos para cualquier faena, se atrofiaban en la inercia. La garra felina del hambre imprimió por doquiera su huella. En los ranchos miserables se veían mujeres pálidas, de mirada vidriosa, rodeadas de una corte de pilluelos flacos, casi desnudos, semienvueltos en harapos, que con los ojos abiertos, desencajados, imploraban la limosna de una miga de pan. Y en la puerta de la choza, con el cachimbo apagado, el marido cruzado de brazos, hundía la desesperación de sus pupilas en la impasibilidad del dombo azul (….)”[5]

Otro de los paisajes de esta realidad lo ofrece  la novela “Eufrosina, escrita por el periodista Guillermo A. Coronado (*),  publicada en 1938, denunciando la fuga y el abandono de la tierra falconiana por el campesino, ante el espejismo del nuevo maná:

(….) Ese Domingo había inusitada animación en el pueblo. Era la época del auge de las minas de petróleo. Un camión de pasajeros, seguido por una pandilla de muchachos y de sus gritos, paseaba la calle del pueblo, confundiendo el gutural sonido de su corneta con la voz atiplada del chofer que, de vez en vez, gritaba:”¡Voy Cabimas, Cabimas voy”! y la bandada de rapaces, como sugestionados por la mágica palabra: “Cabimas”, repetía a coro: “¡Voy Cabimas, Cabimas voy!”.”[6]

 

Este paisaje parece repetirse en toda la provincia hasta al menos 1945, pues  la Venezuela petrolera de comienzos del siglo XX, necesitó la visión modernizadora y más integral de sus estadistas y gobernadores quienes introducen una serie de reformas legales, como lo fueron las leyes agrarias que permitían por primera vez, el pago en dinero al campesino por jornada de trabajo (reformas logradas durante el gobierno del presidente Medina Angarita).

Esta Venezuela que comienza un nuevo tránsito económico y social, se mantenía atada a una ideología caudillista que legaba a las generaciones de jóvenes estudiantes, guerra, pobreza y una larga dictadura que difícilmente encontraba resquicios para ventilar los pensamientos de la época.

Gómez, quien mantiene durante 26 años su tiranía y la generación de jóvenes de aquel momento, no osó tomar su puesto de lucha. El tirano decía tener la certidumbre que no habría revoluciones en Venezuela mientras él viviera, voluntad que se reflejó incluso en el campo ideológico en una actitud de evasión que arrastrando a la generación de jóvenes de aquel momento, hacía perder las perspectivas y puntos de vista para vislumbrar los cambios que Venezuela detentaría posteriormente.

Entre aquellos jóvenes encontramos a los poetas Curiel y Ramos Sucre, considerados de la generación del desarraigo. “Sin un pasado que la sustente, es una generación extraviada. El único pasado digno es la independencia, pero: “La yerba crece en el campo de batalla, alimentada con la sangre de los héroes.”[7]Ven su pasado glorioso sepultado por las hierbas y su futuro poblado de grillos y grises”[8].

Para 1910 el poeta Ramos Sucre culminaba sus estudios en el Colegio Federal, en Cumaná  junto a un grupo de jóvenes brillantes como su amigo, el poeta Cruz María Salmerón.  Esta promoción logró trasladarse a Caracas en 1911 e inscribirse en la Universidad Central de Venezuela, pero al tercer año de estancia en la capital de la República, el gobierno de Juan Vicente Gómez cierra la Universidad. Algunos de estos jóvenes, se devolvieron a su tierra natal y otros como en el caso de Ramos Sucre, permanecieron en la capital realizando actividades de docencia al comienzo, para  luego culminar sus estudios universitarios en 1917 cuando obtiene el título de Doctor en Ciencias Políticas, (Díaz, 1991: 47).

En el caso del poeta Elías David Curiel, podría decirse que esta situación se refleja con más dramatismo que en el caso del poeta cumanés, pues nace y muere en la ciudad de Coro y no se aleja de este lugar salvo en una sola oportunidad, cuando viaja en una breve temporada a la ciudad de los Teques en 1920. Su poesía se coloca aún más abiertamente de espaldas a las coyunturas políticas y económicas del país, siempre con una añoranza –  La tierra de sus orígenes –  La tierra de sus ancestros:

“Desorientado en medio de la llanura

desolada, no encuentro la dirección,

pues, no hay polar estrella, ni tengo brújula,

ni en el Orto sombrío despunta el Sol.

Camino largo trecho, camino mucho,

Del imprevisto acaso siempre a merced;

Y cuando la fatiga detiene el rumbo,

siempre en el mismo sitio me hallo de pie (…)

Y no sé en  mi extravío ni adónde vaya,

ni en dónde estoy!”[9]

“Desorientación” 1920

“Música Astral”.

 

  1. Paralelismo poético de Elías David Curiel y José Antonio Ramos Sucre.

Como bien lo señalara Mariano Picón Salas, las letras en Venezuela encontraran grandes aportes durante el siglo XIX y gran parte del siglo XX. “ (…) ciertos géneros como la poesía lírica, la novela, el cuento, el ensayo, nunca asumieron – como ahora – tanta significación en la literatura venezolana (…) la nueva poesía venezolana no encuentran precedente mejor (…)”[10]

Para la construcción del paralelismo de los dos poetas se ha tomado la referencia de varios autores y críticos especializados en la materia como López, 1976; Sucre, 1999; García, 1990; Gimenez, 1995; Dominguez, 1955; Silva, 1975; Medina, 1980; León, 1945; Alario, 1997; entre otros.

En términos generales la obra de Elías David Curiel, es calificada como trascendental para la poesía venezolana, escrita en tres libros: Poemas en Flor, Música Astral y Apéndice Lírico – editados póstumamente (1961). Con su particular poesía lírica, es considerado junto a Ramos Sucre como los iniciadores de la poesía moderna en Venezuela (Sanoja, 1998:s/p).

Se consideraba escandaloso escribir en prosa; aún así, sin la rigurosa cadencia y ritmo logra producir una obra lírica de gran significado. Como lo refiere Ludovico Silva, sus poemas “en prosa” no tienen antecedentes en nuestra lengua. El poeta expresa un sutil pudor estético, que tiende a ocultar la profundidad de ese mundo, y lo torna dramático. Sus poemas se recogen en cuatro libros que fueron publicados cronológicamente: La Torre de Timón (1925), El Cielo de Esmalte (1929), Las Formas  del Fuego (1930) y Los Aires del Presagio (1960), (Silva, 1975:169).

 

Poeta : Elias David Curiel Abenatar

           Poeta: José Antonio Ramos Sucre

Nace:   Coro  09 de Agosto de         1871Muere: Coro   24 de Septiembre de 1924

Nace:   Cumaná 09 de Junio de 1890

Muere: Ginebra  13 de Junio de 1930

 

La Obra:

Los estudiosos de la obra del poeta Elías David Curiel, han dicho “la poesía de Curiel es de las más profundas y a veces extrañas de las hasta ahora conocidas en el país (…) luce a ratos desconcertante, esencialmente intelectual, ingeniosamente procesada, ayuna de emoción, por oposición a una poesía espontánea, pero de elevada creatividad y sorprendentemente culta, en la que se muestra la rica formación bíblica que en el autor labraran sus padres, David Curiel y Exilda Abenatar”.[11]

“(…) El alma del retórico es la yedra,

pulpo de pulpa de manzana y rosa,

parásita en los muros de la Exedra.

El alma del artista es una cosa

etérea: el ritmo cósmico en fecundo

ritmo de tálamos de mariposa…

….Y sólo vate a quien el deus acorre,

domina a plena luz todo el Santuario

                          desde su negra y estrellada torre (…).”[12]

“Música Astral”.

 

Vida atormentada, cruel, monótona: se juzgaba asediado por lo desconocido y lo desconocido parecía materializarse en su torno. Vasta leer su extraordinario poema “Al Traves de mi vida”, para aproximarse a aquel estado anímico. Allí se confunde lo real y lo imaginario. Es la autobiografía del poeta (Domínguez, 1955:167).

En el caso del poeta de José Antonio Ramos Sucre la opinión de Victor Bravo “(…..) No toda obra de arte establece relaciones evidentes con la presencia de estructuras extra-artísticas. Freud por ejemplo, cuando habla de la creación imaginaria como una compensación de una frustración real mediante una satisfacción imaginaria sublimada, concibe a la creación como uno de los elementos de la adaptación del individuo a ésta. Por otro lado Goldmann, ya desde un punto de vista marxista, habla de la obra como una toma de conciencia colectiva a través de una conciencia individual: la de su creador. Creemos que Ramos Sucre los dos acercamientos son válidos. La obra de Ramos Sucre refleja la estructura social de donde surge”[13].

“(…) El cielo habría llovido sus meteoros fulminantes sobre la ciudad incrédula,

si no estuviera presente la doncella de mirada atónita y rostro exangüe, ejemplo

de una fraternidad religiosa y de su ley estricta. Volaba sobre la tierra

nefanda y su voz prevenía el ademán del homicida. (…)”[14]

“La Cuestación”

“El Cielo de Esmalte”

Sin embargo, difíciles para sus estudiosos y críticos Ramos Sucre quedó relegado al olvido por muchas décadas por la incomprensión de su obra. El caso de Curiel es aún más complejo: sus estudiosos coinciden en reconocerle la originalidad creadora, el hábil manejo de las estrofas, la genial inspiración, el extenso conocimiento del idioma, etc., pero un dominio abigarrado de temas extraños relacionados con el orfismo, la teosofía, el sueño, los espantos. La muerte tanto en Curiel como en Ramos Sucre se vuelven obsesión.

Analogías:

Elías David Curiel:Poeta, periodista y educador. Fue redactor del periódico “El Día” y maestro en el colegio Federal de Coro. Es el autor de la letra del himno del Estado Falcón. Vivió siempre en la soledad, consagrándose al estudio y la creación poética. Su obra ha permanecido en periódicos dispersos y revistas de su época. (Fundación Polar, 1998). Fue colaborador en el Cojo Ilustrado. Sigue siendo un gran desconocido en nuestras letras actuales.

“(…) Lo que al soñar la dicha, me tortura,

es de mi propia condición humana,

en que llevo del mal la levadura,

la consecuencia lógica y tirana.

 

(…) Y así tranquilo esperaré la hora,

no ansiosa el alma de placer terreno,

de ir a saciar mi hambre roedora,

de amor y paz en tu fecundo seno.”[15]

 

“Alma Enferma” . 1898

“Música Astral”

José Antonio Ramos Sucre:Olvidado durante algún tiempo es reconocido y admirado internacionalmente a partir de la década de los cincuenta. “ Los críticos de la época lo definieron como un poeta cerebral, impermeable a las respiraciones de la vida, y por tanto, condenado a la creación de paisajes irreales o abstractos. Sus textos permitían adivinar, sin embargo, detrás de un sutil enmascaramiento, una historia de soledad, neurosis y desinteligencia con el medio”[16].

“(….)Siempre será necesario que los cultores de la belleza y del bien, los consagrados por la desdicha se acojan al mudo asilo de la soledad, único refugio acaso de los que parecen de otra época, desconcertados por el progreso. Demasiado altos para el egoísmo, no le obedecen muchos que se apartan de sus semejantes. Opuesta causa favorece a menudo tal resolución, porque así la invocada un hombre en su descargo: La indiferencia no mancilla mi vida solitaria(….)”[17]

“Elogio de la Soledad”
“Torre de Timón”

 

“¿De donde provienen ambos?

Por la línea de los fantasmas puede afirmarse que de Homero. Los fantasmas más remotos de que se tengan noticia vienen del canto XI de “La Odisea”:

“La primera en venir fue la sombra de Elpénor, que estaba todavía insepulto en la tierra de innúmeras rutas, pues dejamos su cuerpo en la sala de Circe, y no habíamos hecho exequias, llorado por él; otras cosas pensábamos….”[18]

“La Odisea”

Homero.

La Infancia:

E.D.C.A. Virgilio Medina lo retrata con una “niñez pobre, sin juguetes, sin gozos de ninguna especie, triste y atribulada….Es así, como  con atinado acierto muchos han pretendido ver en la amargura que matiza y domina en su producción lírica, una clara proyección de su niñez triste y abandonada, cuya sombra Stendhaliana, vertebrada a todo lo largo de su aislada existencia, le insuflaría para siempre una peculiaridad inconfundible.”[19]“(…) Mi niñez no supo de hermosa cometa, no de la peonza que ritma el planeta, ni nunca en la copa de un árbol subido, saqué los piantes pichones del nido, ni fui con los otros rapaces al pozo (…)”.[20]

“Al través de mi vida”

 “ Música Astral”

J.A.R.S. Ramón Medina describe: “Su infancia transcurrió en el ambiente sosegado de Cumaná de finales del siglo XIX. (…)”[21] La educación de sus primeros años fue encargada a su tío el Pbro. Dr. José Antonio Ramos Martínez, en la cual, describen los que lo conocieron las largas secciones de estudio que se prolongaba hasta muy altas horas de la noche. También Ramos Sucre describe reminiscencias de su niñez en una carta a su prima Dolores Madriz, poco antes de su muerte:

 “Nací en la casa donde está todo prohibido.”      Ginebra 7 de junio de 1930.

 

“(…)Yo no acostumbraba a salir de casa en la ciudad de mi infancia. Mis padres me detenían en la puerta de la calle con un gesto de terror     (…)”.[22]                      

“El Clamor”, “El Cielo de Esmalte”

Prefiguran la muerte voluntaria:

E.D.C.A.Sus poemas lo reflejan de la siguiente manera:El viejo siente enervador hastío, completamente el corazón exhausto y el universo celular vacío; mas no medita, como otrora Fausto, que es, al entumecernos el fastidio, único, cierto y eficaz remedio para curar la enfermedad del tedio, al estremecimiento momentáneo que precede al instante del suicidio; porque en esa tremenda sacudida debajo de la bóveda del cráneo hay una gran concentración de vida”.[23]

“ Fragmentos de un poema Incocluso” (1901)

“Música Astral”

En el caso de Curiel, llama la atención como en unos de sus poemas se refiere al alma enferma:

¡Oh Dios! Si existes omnisciente y justo,

sobre la obscuridad de mi existencia,

señal del toque de tu dedo augusto, pon una estrella blanca: la inocencia (…)

(…)Y así tranquilo esperaré la hora,

no ansiosa el alma de placer terreno,

de ir a saciar mi hambre roedora,

de amor y paz en tu fecundo seno”[24].

“Alma Enferma”(1898)

“Música Astral”

Pareciera que con sólo 27 años no encuentra morada tranquila para sus pensamientos, para su vida, ni para su obra. Suele presentarse como un individuo incómodo con la naturaleza humana o incómodo con sus semejantes:

Mas yo sonreir no sé.

¡Cuando no me sonreí,

cuando se sonrió de mí

el farmacéutico Homais!

 

Ni sé plenamente amar,

Ni a todo trapo, reír

Sanamente. Más sé oír

la Noche, el Viento y el Mar.”[25]

“Ego”(1917)

“Música Astral”

 

Desde muy temprana edad, Curiel sentía el aislamiento y el enajenamiento de su entorno:

(…)¿Porqué si me aíslan, no soy en mi propio desierto el león

que sale y destroza, zarpazo a zarpazo, la vil multitud;

sino que mastico, degluto y digiero mi diaria ración

y dejo entre moscas pudrirse el cadáver de mi juventud?(…)”[26]

“Solo”

“Música Astral”

J.A.R.S.De alguna forma todos los críticos de Ramos Sucre toman en su poesía la confirmación de una muerte deseada. Ciertamente hay una atracción que se repite en muchos de sus poemas donde la muerte aparece. Es como un grito hacia la libertad de lo trascendente que quedará eternamente guardado en las páginas de su imaginación:“He sentido el estupor y la felicidad de la muerte”. En: Las Formas del Fuego. Sin embargo, queda como excusa la enfermedad del insomnio como aquel hecho inevitable que lo llevaría al suicidio. Aún así, no es del todo claro que esa fuera su motivación, ya que se encontraba siempre buscando la trascendencia del espíritu.Refiriéndose a una cortesana fabulosa:Mi favorita se colgaba afectuosamente de mi brazo, diciéndome palabras mimosas en un idioma infranqueable. Se había pintado, con un pincel diminuto, unas cejas delgadas y largas, por donde resaltaba la tersura de nieve de su epidermis. Me mostró en ese momento un estilete guardado entre su cabellera y destinado para su muerte voluntaria en la víspera de la vejez.

“Retrato”.

 “Las Formas del Fuego”:

 

Ramos Sucre sugiere esa forma de muerte:

 “ El consejero de mi infortunio me visita en el curso de la noche inmóvil, cuando yazgo sobre el suelo de mi celda. Me fascina de un modo perentorio con los sones de su flauta originada de la tibia de un ahorcado”.

 “El Presidiario”.

 “Las Formas del Fuego”.

Otro autor, se refiere en ese sentido “La escritura de Ramos Sucre es el proyecto de su muerte. La fantasmagoría agónica que acorta los espacios vitales de una generación y la empuja a una sola posibilidad (la evasión), se traduce en Ramos Sucre en una búsqueda de la muerte”[27]

Cuando la muerte acuda finalmente a mi ruego y sus avisos me hayan habilitado para el viaje solitario, yo invocaré un ser primaveral, con el fin de solicitar la asistencia de la armonía de origen supremo, y un solar infinito reposará mi semblante”.[28]

“Omega”,

“El cielo de esmalte”.

El sueño y la vigilia: Coinciden en el entorno sin transición entre el sueño y la vigilia al punto de volverlos obsesionados y demenciales:

E.D.C.A.:“(…)El espolvoreo del sol fumigante mis puertas hendidas rayó de diamante. Salgo de mi hipnótica vigilia, y no acierto si he estado dormido o he estado despierto. Jehováb con su trueno sublima mi orgullo. Transfoniza el trueno mi padre en arrullo. Derrumbada miro por la cerradura la casa de enfrente que aún firme perdura, y entre sus escombros ancilas que han muerto.Asómeme entonces al postigo abierto, para ver la ruinas de aquel camposante, y por el postigo se fuga el encanto”(…)[29].

 “Al Través de mi Vida”.

“Música Astral”.

J.A.R.S: “(…)Yo no alcanzaba a desprenderme de los fantasmas del sueño en el curso de la vigilia. La mañana invadía de tintes lívidos mi balcón florido y yo reposaba la vista en una lontananza de sauces indiferentes, en un sueño de Shakespeare”.[30]    

“La ciudad de los Espejismos”.

 “El cielo de Esmalte”.

La imagen de la casa también es común:

E.D.C.A.:El blanco y los fantasmas son obsesivos en Curiel, donde a través de la pantalla refleja y desfilan los fantasmas.

(…) En la línea de cal el claro-obscuro. Las grietas que practica el descalabro, en la pared esbozan el conjuro de parpadeante luz, perfil macabro(…)”.

“Esbozo”.

 “Música Astral”.

J.A.R.S.:En Ramos Sucre el blanco, los fantasmas y el desierto  también tienen presencia:(…)“La mansión enorme engrandece los fantasmas de la sombra y recibe la inundación del sol con el sosiego del desierto. Disponen la mente a la meditación escrupulosa de la muerte y su recinto sellado enuncia agüeros de la eternidad.”(…)

“La Casa del Olvido”

“La Torre de Timón”

La presencia de los ancestros:

E.D.C.A.:La presencia de los ancestros es importante. En su poesía expresa una  búsqueda y hace preguntas sobre su origen:

“ Veía una noche mi cráneo en el muro,

y, como por obra de mago conjuro,

asume mi sombra, de repente, el sano

bondadoso aspecto de un abuelo anciano,

la cara redonda y agudo entrecejo.

La sombra en mi sombra se vuelve reflejo.

Afeitado el rostro como un cenobita,

Simil que completa su larga levita.

Me habla en idioma castellano, pero

Con un marcadísimo acento extranjero.

Acento extranjero que me ha sorprendido,

Desque los fantasmas hirieron mi oído.

El vívido espectro me nombra y se nombra..

Y miro, de nuevo, mi cráneo en la sombra(…)

(….) Pero los espíritus, halando al poeta,

que el vértice de oro y azul sobrepasa,

le afirman que nunca se fueron de casa”.

“Al Traves de mi vida”.

“Música Astral”. 1914.

J.A.R.S:En Ramos Sucre, la presencia de los ancestros aparece, recorriendo desde el dolor filial hasta los ancestros lustrosos como el Mariscal José Antonio Sucre:

“Yo cultivo las memorias de mi niñez meditabunda. Un campanario invisible, perdido en la oscuridad, sonaba la hora de volver a casa, de recogerme en el aposento.

(….) Se dirigía a la tumba de un héroe, en el convento de unos hermanos inflexibles, y transitaba la calle hundida bruscamente en el río lánguido.

(….)Las ruinas de las paredes había empolvado la sala desierta. Mis abuelos enfáticos y señoriles, no recibían sino la visita de la muerte.

Yo no alcanzaba a desprenderme de los fantasmas del sueño en el curso de la vigilia. La mañana invadía de tintes lívidos mi balcón florido y yo reposaba la vista en una lontananza de sauces indiferentes, en un sueño de Shakespeare.”

“La ciudad de los Espejismos”.

“El Cielo de Esmalte 1929”.

Diferencias:

E.D.C.A.: era poeta Orfico.Muestra su orfismo hasta lo infinito; lo separa de toda lógica. En cuanto a la naturaleza del fantasma Curiel dice:“Lid del alma contra su suerte: La vigilia perpetua: nunca el reposo. Sólo quien fuerte su egoísmo natural trunca, goza viva paz en la muerte”.

“Allende”

“Música Astral”.

La diferencia en Curiel radica en que él detecta el fantasma y complementa el aderezo. Es el típico fenómeno suprasensible que oye y ve en el decurso de toda una vida. Son siempre los mismos:        “Nunca se fueron de casa

Al Través de mi Vida”

 “Música Astral”.

Los asocia al santuario y al conjuro.

“ (…) Más que correr tras esos fantasmas intangibles,

despogémonos toda sensible facultad

y vivamos la vida de las cosas inertes,

como buques hundidos en el fondo del mar (…)”

 

“Filosofía de Antaño”

“Música Astral”

J.A.R.S: no era poeta Orfico.En cuanto a la naturaleza del fantasma, parecen elaborados en una magia prodigiosa o extraídos de la historia del mundo en tiempos primordiales, confundiéndose o mezclándose con imágenes del mundo civilizado. Sugiere a veces la manera de ver de los antiguos que recreara en fragmentos de Homero o en páginas de Herodoto, de Beroso, del médico de Alejandro Magno, Thesías de Ginido. Camino de lo que cierta crítica denomina lo real maravilloso. ¿No bosqueja en términos lineales el arte narrativo? Peregrino entramado de sueño y vigilia:“ Los habitantes de mi ciudad, capital de un sueño abolido, empezaron a hablar de espantajos y maravillas. Notaban la fuga de formas equívocas al despertar del sueño matinal”.

 “El Solterón”.

“La Torre de Timón”.

  1. El imaginario de una época:

Construir el imaginario de estas dos ciudades a partir de la obra de los dos poetas, no es tarea fácil, la evasión que se dibuja en esas dos obras de alguna forma describe el silencio y a su vez un tedio que pudiera interpretarse como una protesta que se ejecuta al ignorar el entorno. Como escribe Alfredo Armas, el país aún se encuentra aletargado y el desarrollo es lejano:

 “Nunca pasa nada en el pueblo como no sea que se seque la mata de berbería y nadie puede achacárselo a los bachacos…. Amanece, anochece, se pone y se quita el sol y es diciembre cómo se fue el año, y entonces el policía va de casa en casa exhortando a los dueños a pintar los frentes. Hay que advertirle al albañil que no borre el letrero comercial, que no borre el número de la casa ni el nombre de la calle. Mayor y menor de frutos del país. Hotel familia. Expendio de medicinas Santa Elisa. Bar Abisinia. Calle Bolívar. Calle Sucre. Calle Miranda. Por descuido la brocha barre el número, pero es fácil. Si esta es la Nº 17 y la otra la 19, la dirección solicitada es la del medio.”[31]

 

En el caso de Elías David Curiel, llama la atención su bagaje cultural, así como también la información del exterior que posee. Como lo refieren los estudiosos de su vida y obra, manejaba las obras de Poe, a quien considera como el poeta más grande que haya existido:

“(…) Del letal delirium tremens las benéficas semillas

produjeron en su alma milagrosas floraciones:

la pradera de sus superplanetarias maravillas,

do hay cien urnas cinerarias entre lívidos blandones. (…)”

 

“Edgar Poe” (1905)

“Apéndice Lírico”

 

De Nietzsche, parecía fascinarle su pensamiento, Pascal con su filosofía janseniana, y probablemente las obras de Kafka, y Baudelaire como herederos del romanticismo que expresaba en su poesía el trágico destino humano y una visión mística del universo, de Mallarmé por ser iniciador del simbolismo (López, 1985:65, Giménez, 1995:5).

Para el caso de Curiel, el  entorno cultural – a juicio de Edna Aizenberg – da una respuesta: “(…) Ciertamente, la herencia cultural de sus abuelos sefarditas, radicados en Holanda, de donde vinieron, está implícita en la poesía de Curiel. Seguramente, nutría su conocimiento a través de las fuertes influencias de las islas Holandesas (Curazao, Aruba, Bonaire), próximas a la zona peninsular de Falcón. Y es que cabe destacar que el Caribe Insular se comportó como vasos comunicantes para la tierra firme y en particular para la literatura se produjo el compendio de muchas lenguas (Alonso, 2001:9).

De su ciudad natal Coro, se sabe que es un medio sórdido y mojigato para la época. Para entender la obra de Curiel es importante reconocer que su vida transcurre a espaldas de las asperezas del paisaje de su tierra y fuera de las exigencias y costumbres que integraba el complejo de su época.

Vivo vida monótona, la calma

de la muerta ciudad que fue mi cuna,

en donde emparedada, como en una

bóveda ardiente, se me asfixia el alma.

Floreció el numen en mi estéril calma.

Fue la aridez de mi región la cuna

De mis estrofas, donde encuentro una

Linfa de amor para la sed del alma (…)”[32]

“Zona Ambiente”
“Apéndice Lírico”

Como se mencionó al comienzo, Coro durante el último cuarto del siglo XIX, vivió un acelerado cambio cultural que culminó en la pérdida del patrón de identidad religiosa de un sector importante de la comunidad judía y su asimilación al catolicismo (De Lima, 2002:101). En el caso del poeta se percibe un cierto sincretismo religioso que de alguna manera nos muestra el dominio del cristianismo, con fuertes costumbres arraigadas en un pasado español. Su poesía delata conocimientos bíblicos que se mezclan entre antiguo y nuevo testamento:

“Os digo que ni Salomón en su mayor gloria

se vistió como un lirio en el campo.

“Jesucristo”

Evangelio de San Mateo. Capítulo VI. Versículo 29.

 

(…)Descubre el Cristo, que encarnó en su cuerpo,

el Job blasfemo que se humilla y calla,

cuando oye a Dios que le pregunta: “¿En dónde,

                                        quién, cuándo y cómo generó tu alma?(…)”[33]                   “Sabiduría”

“Música Astral”.

No olvidemos que tan sólo en el casco central de la ciudad existen cuatro iglesias: Iglesia de San Francisco, Iglesia de San Clemente, Iglesia de San Nicolás y la Catedral; y para ser más exacto la casa del poeta se encontraba muy cerca de la Catedral y de la Plaza Bolívar, dentro de una retícula que aún se conserva desde la fundación de la ciudad colonial y que de igual manera, conservaba las fuertes costumbres seculares arraigadas por los grupos de origen español desde su enclave .

En cuanto a las expectativas de los habitantes del lugar,  para comienzos del siglo XX, Coro se encuentra atada a un pasado glorioso poco resuelta a vislumbrar los cambios que acompañaba la penetración imperialista y la demanda del petróleo. Sus casas ordenadas a manera de damero, tal como fue planteada en la fundación de la ciudad, se conservaron y sólo fueron modificados ciertos detalles arquitectónicos de origen holandés y trasladados de Curazao (una mayor altura y pendiente de los techos, así como el uso del color blanco de la cal, imprescindible para mantener las fachadas y  atenuar las cargas térmicas).

“(…) Clarísima zona de sol en la plana

pared sugirióme la abierta ventana

de cristal, por cuyo transparente viso

me ven mis hermanos desde el paraíso.(…)”[34]

“Al Traves de mi Vida”

“Música Astral”

Sus casas, aunque fueran construcciones de la época, mantenían las técnicas y materiales heredados de esta tierra, como son las paredes y muros de pajareque (bahareque), techos con estructura de mangle y posiblemente algunos materiales trasladados desde Curazao. Sin embargo mucho se conservó de la época de la colonia. Como ejemplo tenemos la calle Zamora de Coro que ofrece un conjunto de casas coloniales. “La casa coriana, es por lo general de una sola planta, distribuida en torno a un patio enclaustrado en 2 o 3  de sus frentes (….) Por excepción es de dos plantas la de los Arcaya (….) Atravesando el típico zaguán se encontraban frecuentemente salas ricamente aderezadas con techos de alfarje y elaboradas lacerías mudéjares en sus almizates”[35] . Posteriormente se construyó la casa de los Senior, igualmente de dos plantas. Es posible que mucha de la decoración de las casas más importantes de la ciudad, obtuvieran los materiales gracias al comercio de los puertos de Paraguaná o Puerto Cabello.  De esto, Curiel ofrece en uno de sus poemas una descripción de lo que pudiera haber sido detalles de las casas:

“Sendas ventanas en vecinos muros

a negros patios que jardín adoba

y a corredores vagamente obscuros

abre pupilas la alumbrada alcoba….

(…)Facial quinqué bajo pantalla roja

En los ladrillos su claror dilata:

Duende que luz por la nariz arroja

Bajo enorme chambergo de escarlata.

(…)Escucha pasos y percibe voces,

servil esclavo de nocturnos miedos:

sobre la piel espeluznantes roces

y en los oidos llamamientos quedos.

(…) Diana movió sobre la Tierra el huso.

Retazos del tisú de resplandores

En las paredes de la alcoba puso.

Dos: guarnecidos de ideales flores. (…)”[36]                         “Sombras de idea”

“Música Astral”

En cuanto a la vida social de la ciudad se menciona los lutos eternos llevados en la ropa y en el corazón: hondos suspiros y memoria perenne del difunto. No faltaba la visión de alguna cruz caminera: testimonio de querellas sociales o políticas, que tenían por sustento a los caudillos locales (López, 1974:139).

Así mismo, Luis A. Dominguez recoge la impresión de Manuel Romero-García, el autor de “Peonía” : “Las muchachas de Coro dicen que Polita De Lima fundó la Sociedad “Alegría” en una época de profunda tristeza. Burla burlando, nació la “Alegría” el 18 de febrero de 1890; la primera acta la pusieron en verso, luego fundaron un periódico manuscrito y lo bautizaron “El Chistoso”….A los quince números del el “Chistoso”  apareció “Flores y Letras” edición que circuló el 30 de junio de 1890. “[37]

A los cinco meses tras la “Alegría” se funda la sociedad “Armonía” fundada por otro grupo de treinta o cuarenta muchachas lideradas por Polita a la cabeza de esta obra. “Fue época notable por el incremento que tuvieron el periodismo y la revista Literarios, la época del “El Día”, “El Conciliador”, “La Prensa”, “Médanos y Leyendas”, “La Cítara”, “Penumbra” y “Orto”, órgano de la juventud estudiosa. “[38]

    Con la construcción del teatro Armonía, la Sociedad Armonía para 1891 mantendría las más hermosas veladas de piezas y obras musicales, teatrales y declamatorias. Esto era con la participación de un grupo a los que pertenece: “Polita de Lima De Castillo, Antonia De Lima, Belarmina de Rodríguez Lucena; José David Curiel y Elías David Curiel; Justiniano Graterol y Morles, José Faustino Fortique, Carmen Brigé, y tantos otros.”[39]

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Figura N. 2.  Fachada del Teatro Armonía. Fuente: Morris E. Curiel (2002). Los Sefardíes. Vínculo entre Curazao y Coro. Pp.64.

“(…)Sucedió aquella noche,

divina noche de plata,

suspendió Apolo el destierro

de las líricas Hermanas,

que tomaron para siempre

a su olímpica morada,

al armónico concierto

de sus liras y sus flautas.

Y quedó solo el poeta

que hospedó a las Nueve Hermanas

en una noche de luna                                                                                                                                                                                                                  “Apólogo”

en los silos de su alma.”[40]                                                                                                                                                                                                                 “Apéndice Lírico”

En otras lecturas se evidencia como en algunas ciudades de la provincia, en las primeras décadas del siglo XX, la poesía se vivía en la cotidianidad de las personas. Un dato se encuentra en un trabajo de la investigadora Jiménez de Reglá, sobre la imprenta y publicaciones de Río Caribe y Cumaná. En ella se comenta “Calímaco, redactor de unas misceláneas circunstanciales llamadas “Puntos y Puntadas” que aparecían como sección fija en Preludios reseña: Hay épocas en que la endemia poética hace estragos alarmantes. Pocos meses atrás esto era una completa Babel poética; los bardos no hablaban sino en verso, felicitaban en verso, daban pésames en versos y hubo algunos que ensayaron reírse en verso”[41]. También la mayor distracción de la sociedad, radicaba el acontecer literario, pues la radio no entró en nuestro país hasta 1930 (Segnini, 1987:70).

Tanto en Coro como en Cumaná se acostumbraba a escribir en verso, no sólo para los bardos, sino, entre las señoritas de familia se acostumbraba tener un álbum de poemas y dedicatorias que se escribía a través de los años por allegados, familiares y amigos de la señorita o por algún bardo importante que quisiera regalarle algún poema a la niña. Algunos detalles de este aspecto se recoge en dos de esos álbumes de poemas, donde se describe dotes,  características físicas o personales que tuviera la afortunada a quien se le obsequiaba el escrito:

                                                                                                                         

Figura Nº 3. Álbum de poemas de la Señorita Ana teresa Diez. Poemas escritos entre 1892 a 1903 en la ciudad de Coro. Cortesía de la Familia Curiel Carías. Caracas.

 

Figura Nº 4. Álbum de poemas de la Señorita Ana teresa Diez.

“ A la Señorita Ana Teresa Diez”

 

Contraste encantador es tu hermosura:

La noche en su negrura

Empapó tu ondulante cabellera

Cuajó el alba en tu rostro su blancura;

Luz estivar en tus pupilas verde;

Y es un cielo tu vida soñadora

Lo hace el consuelo aparecer la tarde

Y la alegría despuntar la aurora.

 

Elías David Curiel[42]

 

Poemas escritos entre 1892 a 1903 en la ciudad de Coro. Cortesía de la Familia Curiel Carías.

 

“Oh! Señora!

 

Mis versos son flores marchitas

No tiene  aroma!

Sus pétalos mustios conservan la esencia

De tristes historias!

Tú tienes poetas que halaguen tú oído

Con dulces memorias!

Dejad á esos bardos que entonen el himno,

Y, oíd sus estrofas!

Yo solo te pido que olvides mi nombre,

Y dejes cual triste recuerdo lejano

En blanco estas hojas”.

 

 Y.Y. Vargas Nilqu?

1 de julio de 1899”[43]

          

Figura Nº 5. Álbum de poemas

 de la Señorita Ana teresa Diez.

 Poemas escritos entre 1892 a

1903 en la ciudad de Coro.

Cortesía de la Familia Curiel Carías.

En Ramos Sucre, los que estudian su obra y su esteta le reconocen los valores históricos que recoge su obra. En ella fabrica algunas de sus poesías con referencias  heroicas  de nuestra independencia: (Carrano, 1998:s/p).

“En mi sentir, ninguna superioridad conquista al hombre con mayor justicia que el heroísmo, el perpetuo voceo de la fama, el fiel recuerdo de la historia o la inmortalidad en la carne inmarcesible del bronce”.[44]

 

En la prensa de la época, tanto en las ciudades de Coro y Cumaná como en la propia Capital, se destacaban reiteradamente los escritos con referencia a los próceres de la independencia, con un culto extremo por las glorias pasadas. A esto tampoco fue ajeno Elías David Curiel, quien compone la letra del himno del Estado Falcón:

“ (…) La legión de los bravos guerreros

                                                           del Caudillo magnánimo en pos,

rescató de la patria los fueros

con sus armas ungidas de Dios.

 

(…) El brutal despotismo es el hecho,

es la horca, la gleba y la Cruz,

y es el alma del alma, el derecho,

la verdad y la verdad y la luz.”[45]

 

Ramos Sucre, hace referencia a una forma de vida intrascendente, sin luchas que les diera sentido a sus vidas; aparece la vida serena de sus coterráneos  cercanos a su ciudad:

(…)Las encinas reposaban y arrullaban el sueño de los bardos augustos, remozados por el vino y seguros de una dichosa longevidad. No se atrevían a la proeza de los jóvenes en el mar lejano, lleno de peces móviles. (…)Aquellos hombres estaban persuadidos de su felicidad inviolable y sin término.

En sus brazos había muerto Homero.”[46]

 

Emerge el hastío hacia la ciudad que lo ve nacer:

“Yo vivía en una ciudad infeliz, dividida por un río tardo, encaminado al ocaso.(…) La ciudad, agobiada por el tiempo y acogida a un recodo del continente, guardaba costumbres seculares. Contaba aguadores y mendigos, versados en proverbios y                            consejas.(…)”[47]

   “La Ciudad”

“La Torre de Timón”.

Para Curiel, su ciudad es un recuadro sin salida:

[48](…)Camino largo trecho, camino mucho,

del imprevisto acaso siempre a merced;

y cuando la fatiga detiene el rumbo,

siempre en el mismo sitio me hallo de pie.

Es porque retrocedo siempre que avanzo.

Los puntos cardinales trastrueca el gris

Nocturno y soy peonza sobre mis pasos,

Sin que del llano negro logre salir.

Fluir oigo en remota clepsidra el agua,

Muerto de sed y ardido por el calor…

Y no sé en mi extravío ni adónde vaya,

Ni en dónde estoy!”

“Desorientación” 1920

“Música Astral”

Se pudiera insistir entonces que la obra de estos dos poetas, aunque aparentemente se encuentran de espaldas a sus circunstancias sociales, denuncian la tribulación de un inconsciente colectivo. Hablan del abandono de sus ciudades, del encierro espiritual, de la parquedad creativa, del atraso frente a otras ciudades. Sin duda, su obra se manifiesta con gran dramatismo, pues se trata de dos poetas que largan un disparo infinito frente a las limitaciones de una sociedad que no encuentra la entrada a un nuevo camino. Sus obras se manifiestan en un código indescifrable para su entorno, incluidos algunas personalidades letradas de la época, pero,  mermados en querellas, tabúes y censuras.

 

  1. Dos malditos en búsqueda de la libertad:

La libertad buscada desde el romanticismo tenía un acto final que lo consumaba : la “muerte”  buscada, premeditada, soñada y muchas veces inspirada. La muerte tal como aparece en estos dos poetas, es la imagen fiel del romanticismo, vinculado al decadentismo (Ruiz,1985:133).

Otra característica del romanticismo se refleja en “la rebelión contra todas las formas impuestas que impiden al individuo ser, ante todo, él mismo. Razón y religión quedan arrinconadas para dar paso al instinto y a la pasión, pasión que puede llevar a un entusiasmo exacerbado o bien al más hondo pesimismo y al desengaño. Ante el desengaño, la única salida que le queda al romántico es la huida, que se presenta en dos opciones: la de los viajes, en unas ocasiones, o bien otra más drástica, la del suicidio”.[49]        “Los poetas malditos fueron seres atormentados. Poetas y literatos consumidos por el Opio, el alcohol y sus desatadas pasiones.

Legaron, a pesar de todo, una obra escrita con las entrañas. Láudano, opio, alcohol y ajenjo eran los puentes utilizados para alcanzar “los paraísos artificiales” como los llamó Baudelaire. Pero también en ese otro extremo de los excesos estaba el talento, lacerado y brillante. Además estaban dotados de cierta templanza creativa que los impulsaba a escribir poemas, cuentos y novelas de una ferocidad pasmosa.” [50]  Elías David nos dice:

(…) El alma del artista es el profundo

 y cristalino  corazón del agua:

clepsidra al son del péndulo del mundo.

Soplo que atiza la sidérea fragua:

Titilación de estambre y de pistilo

Que los jardines interiores fragua:

De estrellas telepáticas el hilo

Y cohesión atómica de gema

                                                   En la retorta natural del silo(…)”[51]                       “Música Astral”

 

            En el caso de Ramos Sucre, se ha seleccionado “Platica Profana”, primer poema incluido en el libro “La Torre de Timón”, escrita en 1912 al planificarse en Caracas la inauguración del retrato del general Ezequiel Zamora en la escuela que lleva su nombre.  Por oposición a las circunstancias del entorno se refiere a la creación del bardo de la siguiente manera:

“(…)Se asegura la necesaria desaparición del poeta y del héroe en la próxima civilización del porvenir que amenaza ser rígida como la de aquellos sepultureros de la antigüedad, que fueron los egipcios, y muy del agrado de los hombres regocijados con la confesión del último romano, para quienes los grandes ideales no son sino palabras….

(…)Origen tan deprimente no cabe asignar a la poesía, blanco también de la ojeriza de los pedestres, que se han limitado a tildarla de inútil, y a predecir su muerte en la próxima época(…)

(…)Pero son profetas falsos los que publican la muerte de la poesía, que, lejos de agonizar, resurge con bríos nuevos y con originalidad inaudita, por ser la expresión de sensaciones y de aspiraciones de almas refinadas por una civilización incomparable; y no es rémora ni canto de sirena el verso moderno que vuela y canta como un tábano de iris que fuera estimulando el potro sin freno del actual progreso (…)”[52]

“Platica Profana”

La Torre de Timón”.

 

  1. Corolario: Dos figuras exiladas de su época y socialmente condenados a la incomprensión:

 

El tedio, lo retraído, el silencio, la soledad que presentan estos dos poetas refleja de manera muy sensible lo que pudiera ser parte del imaginario de una parte de la sociedad en  las dos ciudades o en el entorno que los abriga durante su vida.

“ Desorientado en medio de la llanura

desolada, no encuentro la dirección,

pues no hay polar estrella, ni tengo brújula,

ni en el Orto sombrío despunta el Sol….”[53]

“Desorientado”

“Música Astral”

La personalidad de cada uno contribuyó a labrar dos sendas: por un lado el desconcierto de la vida que parece suplicar la libertad, a la que sólo se puede acceder con la muerte. Por otra parte, explorar sentimientos muy hondos, mediante el éxtasis, para luego producir su obra lírica. Obras por supuesto no comprendidas en su época y que marcaban el enajenamiento del entorno.

En el caso del poeta Elías David Curiel, lo describe Luis A. Dominguez, como un caso de lirismo atormentado. “(….) Encierra en la redoma de sus estrofas, las divagaciones incoherentes y exquisitas de su sensibilidad poética. Se siente atado a un mundo que lo asedia y acosa.”[54]

“¿Qué extraño maleficio, de modo artero, pudo

encadenar mi propia voluntad a la ajena,

y remachó forjando de mi existencia el nudo

de todos mis atávicos prejuicios la cadena?

(….) En mi ser mi remota generación se anida.

Con cenizas de muerto fue amasada mi vida,

Después de una genésica, secular gestación;

Mas, si en su metempsicosis mi vital elemento

Se emancipó al trocarse de instinto en pensamiento,

                                   Quedó, entre las raíces esclavo el corazón. (…)”[55]              Lei –Etnica 1905

“Apéndice Lírico”.

En el caso de Ramos Sucre, la incomprensión de una época se traduce en la descripción que ofrece Leopoldo Landaeta en 1929 “ Allí puede verse los recursos literarios de Ramos Sucre, sus virtudes y sus defectos. Es raro que escritor de tales dotes y tal preparación no haya emprendido obra más coherente, más firme en su unidad. Alhajas hay en sus libros, no cabe duda, pero andan tan descosidas, tan sin hilo que los enlace en collar, que muchos quizás las creerán meros abalorios. Con todo, algunas de esas páginas perdurarán por su pureza y su elocuencia”.[56]

Por fortuna, hoy por hoy a Ramos Sucre se le reconoce el cuidado que ponía en la expresión formal de su poesía en prosa, enmarcada en el campo del simbolismo (Medina, 1980:122).

El enajenamiento los agota y en ambos se produce la vigilia o el insomnio que en el caso de Ramos Sucre pasó a ser desesperación gritada, a sus médicos, amigos y familiares. Para Curiel es desesperación silenciosa, premeditada, impresa a través de sus versos que decanta su final.

Ramos Sucre le escribiría a su amigo Luis Yépez, cónsul general de Venezuela, “(…) Puedo pasar horas continuas en la cama sin hacer movimiento y sin intentar dejarla”. Y es que los trasnoches fueron en principio voluntarios. Recuerdan sus compañeros de escuela que hasta altas horas de la noche la luz de su habitación no descansaba. La incansable pasión por la lectura y por los idiomas, que lo hicieron un hombre de cultura excepcional, tuvo su precio.”[57]

Para culminar este pequeño acercamiento a la vida y obra de los dos poetas y a un pedazo del  imaginario de sus ciudades, se extrae parte del poema  ”La Vida del Maldito” perteneciente al libro “La Torre de Timón” (1925).

“Yo adolezco de una degeneración ilustre; amo el dolor, la belleza, la crueldad, sobre todo esta última, que sirve para destruir un mundo abandonado al mal. Imagino constantemente la sensación del padecimiento físico, de la lesión orgánica.

Conservo recuerdos pronunciados de mi infancia, rememoro la faz marchita de mis abuelos, que murieron en esta misma vivienda espaciosa, heridos por dolencias prolongadas. Reconstituyo la escena de sus exequias que presencié asombrado e inocente.

Mi alma es desde entonces crítica y blasfema; vive en pie de guerra contra poderes humanos y divinos, alentada por la manía de la investigación (…) Detesto íntimamente a mis semejantes, quienes solo me inspiran epigramas inhumanos; (…)

No me seducen los placeres mundanos y volví espontáneamente a la soledad, mucho antes del término de mi juventud, retirándome a esta mi ciudad nativa, lejana del progreso, asentada en una comarca apática y neutral. Desde entonces no he dejado esta mansión de colgaduras y de sombras (….)

(…) Quiero morir y busco las sugestiones lúgubres, y a mi lado arde constantemente este tenebrario, antes escondido en un desván de la casa.

(…)Yo quiero escapar de los hombres hasta después de muerto, y tengo ordenado que este edificio desaparezca, al día siguiente de finar mi vida y junto con mi cadáver, en medio de un torbellino de llamas.”[58]

 “La Vida del Maldito”. “La Torre de Timón”.

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Enero 2003.



[1] Brewer Carías, Allan (2002). Calles y Solares a Cordel y Cuerda. Entrevista realizada por Rivera Nelson En:// Papel Literario. Diario El Nacional. 20 de Julio del 2002. Caracas. pp. 2 y 3 .

[2]Suárez M. M. Y  Dipolo M. (1979). “Un Acercamiento Histórico al Estudio de la Migración Rural Urbana”.  En://  Louise Margolies. « Venezuelan Peasant in Country and city”. Departamento de Antropología. Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas. Caracas. Traducción de Juvili Hernández M. Pp. 42.

 

[3] García, Sonia (1990). “Las voces del pasado”. En:// Revista Anuario Nº 4, volumen 1. Homenaje a José Antonio Ramos Sucre. Instituto de Investigaciones literarias. Facultad de Humanidades y Educación. Universidad Central de Venezuela. Caracas. Pp. 64.

[4] Op.Cit. García, Sonia (1990). “Las voces del pasado”. Pp. 64.

 

[5] Diez del Ciervo, Carlos (¿?) . “Los Amores de pablo” En: // Domínguez, Luis A. (1955). Antología de escritores del Estado Falcón. Obra auspiciada por el ejecutivo y por el Centro de Historia del Estado Falcón. Coro. Edo Falcón. Pp. 220.

 (* ) Nota: Guillermo A. Coronado, nació en San Luis, Estado Falcón en 1874 y murió en la misma ciudad en 1934. Es poeta y Novelista. Sus poemas se encuentran dispersos en periódicos y revistas de su época.

[6] Coronado, Guillermo (1938). “Eufrosina”. En://  Domínguez, Luis A. (1955). Antología de escritores del Estado Falcón. Obra auspiciada por el Ejecutivo y por el Centro de Historia del Estado Falcón. Coro. Pp. 205.

[7] Ramos Sucre, J. A . (1999) . Obra Poética. “El Romance del Bardo”, de la Torre de Timón. Ediciones Equinoccio y Fondo de Cultura Económica. México. pp. 170.

[8] Medina, José R. Medina, José R. (1975). Ramos Sucre ante la crítica. Revista Literaria hispanoamericana, Nº 5. Maracaibo. Pp.96.

[9] Curiel, Elías David (1974). “Desorientación” (1920) “Música Astral”. Obras Completas. Gobierno del Estado Falcón. Caracas. Pp. 40.

[10] Picón Salas, Mariano ( 19¿?). Los escritores y la circunstancia venezolana. Publicado en la Revista Tiempo de América de Buenos Aires. Texto recogido En: Revista Tierra Firme, N. 73, Año 2001 , Vol. IXI. Caracas. Pp. 60.

[11] Gímenez, Zénemig. (1995). Elías David Curiel (1871-1924). Apuntes para su obra Biblio-hemerográfica. Homenaje en los 125 años del natalicio del poeta. Pp. 5. Maguen (Escudo) . Caracas.

[12] Curiel, Elías David  (1974). Poema Música Astral. Obras Completas. Pp. 39. Caracas.

[13] Bravo, Victor. (1973). Ramos Sucre. La escritura como itinerario hacia la muerte. En//: Revista de Literatura hispanoamericana. Universidad de Zulia. Maracaibo.

[14] Ramos Sucre, José Antonio. (1989) . “La cuestación”. En:// El Cielo de Esmalte. Obras Completas Biblioteca Ayacucho. Caracas. Pp.190.

[15] Curiel, Elías David  (1974). Poema Alma Enferma.  Música Astral. Obras Completas. Caracas. Pp. 42.

[16] Martínez, Tomás Eloy.  (1980). José Antonio Ramos Sucre. Poseidón Editores. Caracas.

[17] Ramos Sucre, José Antonio. (1989) . “Elogio de la soledad”. En:// Torre de Timón. (1925). Obras Completas Biblioteca Ayacucho. Caracas. Pp.19.

[18] Homero. “La Odisea”. Ediciones Grandes Clásicos de la Literatura. Biblioteca El Nacional. Caracas. 2000.

[19] Medina, Virgilio. (2001). “Creyón para el retrato de un poeta maldito” Verbigracia. Diario El Universal. Caracas. 29 de Septiembre del 2001.

[20] Curiel, Elías David  (1974). Poema Al Traves de mi Vida. Música Astral. Obras Completas. Pp. 49. Caracas.

[21] Medina, Ramón. (1980). Influencias y afinidades. En José A. Ramos Sucre. Obras Completa. Ediciones Ayacucho. Caracas. Pp.XXXV.

[22] Ramos Sucre, José Antonio. (1989) . “El Clamor”. En:// El Cielo de Esmalte. Obras Completas Biblioteca Ayacucho. Caracas. Pp.184.

[23] Curiel, Elías David. (1974)..  “Fragmentos de un Poema Incocluso”. (1901). En:// Música Astral.  Obras completas. Caracas pp. 89..

[24] Curiel, Elías David. (1974). “Alma enferma 1898”, En:// Música Astral. Obras completas.  Caracas. pp. 42.

[25] Op.cit. Curiel, Elías David (1974). Pp. 43.

[26] Curiel, Elías David. (1974). “Solo”, En:// Música Astral. Obras completas.  Caracas. pp. 48.

[27] Bravo, Victor. (1973). Ramos Sucre. La escritura como itinerario hacia la muerte. En//: Revista de Literatura hispanoamericana. Universidad de Zulia. Maracaibo.

[28] Sucre, José Antonio (1989). Obras Completas.“Omega”, poema final de “El cielo de esmalte”. pp.265.  Editorial Biblioteca Ayacucho. Caracas. “El cielo de esmalte” se cierra con este poema, precisamente con una invocación a la muerte.

[29] Curiel, Elías David. (1974). “Al Traves de mi Vida”, En:// Música Astral. Obras completas.  Caracas. pp. 49.

[30] Sucre, José Antonio (1989). Obras Completas.“La Ciudad de los Espejismos” . En:// “El cielo de esmalte”. pp.265.  Editorial Biblioteca Ayacucho. Caracas. Pp.258.

[31] Armas Alfonso, Alfredo. (2000).¡Que recuerdos de Venezuela! . Ediciones Armitano. Caracas. S.P.

[32] Curiel, Elías David. (1974). “Zona Ambiente”. Obras Completas. Ediciones Biblioteca de temas Falconianos. Caracas. Pp.109.

[33] Curiel, Elías David (1974). “Sabiduría”. Música Astral. Obras Completas. Caracas. Pp. 46 y 47.

[34] Curiel, Elías David (1974). “Al traves de mi vida”. Música Astral. Obras Completas. Caracas. Pp. 54.

[35] Diccionario de Historia de Venezuela (1997). “Arquitectura”. Fundación Polar. Tomo I. Caracas. Pp. 243.

[36] Curiel, Elías David. (1974). Poema “Sombras de idea”. Obras Completas. Ediciones Biblioteca de temas Falconianos. Caracas. Pp.109.

[37]  Romero-García. En:// Domínguez, Luis A. (1955). Antología de escritores del Estado Falcón. Obra auspiciada por el Ejecutivo y por el Centro de Historia del Estado Falcón. Coro. Pp. 20.

[38] Díaz, Antonio José en Domínguez, Luis A. (1955). Antología de escritores del Estado Falcón. Obra auspiciada por el Ejecutivo y por el Centro de Historia del Estado Falcón. Coro. Pp. 20.

[39] Op.Cit. Díaz, Antonio.

[40] Curiel, Elías David. (1974). “Apologo”. Obras Completas. Ediciones Biblioteca de temas Falconianos. Caracas. Pp.126.

[41] Calímaco: (1913). “Puntos y Puntadas”. En: // Jiménez de Reglá, M del Rosario (1992). La poesía en primera plana (La prensa periódica de Carúpano y Río Caribe entre 1893 y 1922). Revista Anuario 5. Homenaje a Cruz María Salmerón Acosta. Universidad Central de Venezuela. Facultad de Humanidades y Educación. Instituto de Investigaciones literarias. Caracas. Pp. 131.

[42] Elías David Curiel (¿1901?). Inédito . Album de poemas de la Señorita Ana teresa Diez. Poemas escritos entre 1892 a 1903 en la ciudad de Coro. Cortesía de la Familia Curiel Carías. Caracas.

[43] Vargas, Y. (1899). Inédito . Álbum de poemas de la Señorita Ana teresa Diez. Poemas escritos entre 1892 a 1903 en la ciudad de Coro. Cortesía de la Familia Curiel Carías. Coro.

[44] Ramos Sucre, J.A. (1980). “Granizada” Los aires del presagio. Obra  Completa. Editorial Biblioteca Ayacucho. Pp. 423.

[45] Curiel, Elías David (1974). Himno del Estado Falcón. Obras completas. Ediciones Biblioteca de temas Falconianos. Caracas. pp. 138.

[46] Ramos Sucre, J.A. (1980). “La Ensenada” Las Formas de Fuego. Obra  Completa. Editorial Biblioteca Ayacucho. Pp. 350.

[47] Ramos Sucre, J.A. (1999). “La Ciudad” La torre de Timón. Obra Poética. Editorial Equinoccio y Fondo de Cultura Económica. México. Pp. 140.

[48] Curiel, Elías David. (1974). “Desorientación”. En:// Música Astral. Obras completas.  Caracas. pp. 40.

 

[49] Enciclopedia Escolar El Universal. (2001) . El Espíritu romántico. Pp. 166. Caracas.

[50] Op.Cit. Enciclopedia Escolar El Universal. (2001) . El Espíritu romántico. Pp. 166. Caracas.

[51]Curiel, Elías David  (1974). Poema Música Astral. Obras Completas. Caracas. pp.39.

[52] Ramos Sucre, J.A. (1980). “Platica Profana” La Torre de Timón. Obra  Completa. Editorial Biblioteca Ayacucho. Pp. 5.

[53] Curiel, Elías David. (1974). “Desorientado” (1920). Música Astral. Obras completas. Caracas. Pp. 40.

[54] Domínguez, Luis A. (1955). Antología de Escritores del Estado Falcón. Obra auspiciada por el ejecutivo y por el Centro de Historia del Estado Falcón. Coro. Pp. 168.

[55]Curiel, Elías David. (1974). “Lei – Etnica” dedicado a Pedro M. Arcaya. Obras Completas. Ediciones Biblioteca de temas Falconianos. Caracas. Pp.   110.

[56] Landaeta, Leopoldo (1929). “El cielo de esmalte y Las Formas del Fuego”. Revista de Cultura Venezolana. Nº97. Caracas. Pp. 140-141. En:// Revista Anuario 4, volumen 1, Homenaje a Ramos Sucre. Instituto De Investigaciones Literarias. Facultad de Humanidades y Educación. Universidad Central de Venezuela. Caracas. Pp. 148.

[57] Carrano, Ana María (1998). “José Antonio Ramos Sucre” En: //Papel Literario. Diario El Nacional. Caracas.

[58] Ramos Sucre, J.A. (1980). “La Vida del Maldito” del Libro: La Torre de Timón. En: Obras Completas. Editorial Ayacucho. Caracas. Pp.104.

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