La Esencia de la Religión según el P. Salesiano Julián Rodríguez

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Enrique Alí González Ordosgoitti.-La Esencia de la Religión según el P. Salesiano Julián Rodríguez.

Enrique Alí González Ordosgoitti.

(Sociólogo, Doctor en Ciencias Sociales, Profesor Titular de la UCV, de la Facultad de Teología de la UCAB, del Instituto de Teología para Religiosos-ITER, del CEJ y de la SVAJ, Coordinador del Sistema de Líneas de Investigación (SiLI) sobre Sociología, Cultura, Historia, Etnia, Religión y Territorio en América Latina La Grande y Coordinador General desde 1991 de la ONG Centro de Investigaciones Socioculturales de Venezuela-CISCUVE, ciscuve.org/web; ciscuve@gmail.com; @ciscuve, ciscuve-Facebook, @enagor)

(Publicado en: Revista Familia Cristiana Digital, Año 30, Nro. 44, Noviembre 2012. www.familiacristiana.org.ve)

                                    Descargar el Archivo en pdf    35-La esencia de la Religión-González Ordosgoitti Enrique Alí

Resumen.

En este artículo realizamos unas breves glosas al escrito del El Padre Julián Rodríguez, sdb, “La esencia de la Religión”, quien nos presenta una excelente síntesis introductoria acerca de algunos de los principales problemas que atañen a los fenómenos religiosos. Escrito desde una postura fenomenológica, Rodríguez va desgranando definiciones precisas, necesarias de conocer, para quien desea introducirse en el tema de la religión. Su contribución está organizada en siete apartes: 1.-La singularidad de lo religioso; 2.-La actitud religiosa; 3.-Expresiones de la actitud religiosa; 4.-El Misterio en la expresión religiosa; 5.-Las mediaciones del Misterio: las Hierofanías; 6.-Dimensiones de la religión y 7.-Lo Sagrado y lo profano.

Palabras Clave: Fenomenología de la Religión. Actitud religiosa. Misterio. Hierofanías. Sagrado. Profano. Mircea Eliade.

 

The Essence of Religion by P. Salesianum Julian Rodriguez.

Summary. In this paper we make a brief written gloss to Father Julian Rodriguez, sdb, “The essence of religion” who presents an excellent introductory summary on some key issues regarding religious phenomena. Written from a phenomenological stance, Rodriguez pinpoints precise definitions, necessary to know, for those who want to enter the subject of religion. Your contribution is organized into seven excerpts: 1.-The uniqueness of the religious; 2.-The religious attitude; 3.-expressions of the religious attitude; 4.-The Mystery in religious expression; 5.-The Mystery mediations : hierophanies; 6.-dimensions of religion and 7.-the Sacred and the Profane.

Keywords: Phenomenology of Religion. Religious attitude. Mystery. Hierophanies. Sacred. Profane. Mircea Eliade.

 

L’essence de la religion par P. Salésien Julian Rodriguez.

Résumé. Dans cet article, nous faisons un bref exposé écrit des gloses au Père Julian Rodriguez, sdb, «L’essence de la religion» qui présente un excellent résumé introductif sur certaines questions clés concernant les phénomènes religieux. Rédigé à partir d’une position phénoménologique, localise Rodriguez définitions précises, faut savoir, pour ceux qui veulent entrer dans le sujet de la religion. Votre contribution est organisée en sept extraits: 1.-Le caractère unique des religieuses; 2.-L’attitude religieuse; 3.-expressions de l’attitude religieuse; 4.-Le mystère de l’expression religieuse; 5.-Les médiations Mystère : hiérophanies; 6.-dimensions de la religion et 7.-le Sacré et le Profane.

Mots-clés: Phénoménologie de la religion. Attitude religieuse. Mystère. Hiérophanies. Sacré. Profane. Mircea Eliade.

 

 

 

El P. Julián Rodríguez, salesiano, es un destacado fenomenólogo de la Religión, quien ha realizado un gran esfuerzo por sintetizar para el gran público los elementos fundamentales del hecho religioso[i]. Nosotros vamos a glosar y comentar el capítulo V. de su libro: “La Esencia de la Religión”, para realizar este artículo.

 

El P. Julián Rodríguez, nos presenta una excelente síntesis introductoria acerca de algunos de los principales problemas que atañen a los fenómenos religiosos. Escrito desde una postura fenomenológica, Rodríguez va desgranando definiciones precisas, necesarias de conocer, para quien desea introducirse en el tema de la religión.

 

          El Capítulo está dividido en siete apartes:

1.-La singularidad de lo religioso,

2.-La actitud religiosa,

3.-Expresiones de la actitud religiosa,

4.-El Misterio en la expresión religiosa,

5.-Las mediaciones del Misterio: las Hierofanías,

6.-Dimensiones de la religión y

7.-Sagrado y profano.

 

1.-La singularidad de lo religioso.

En la singularidad de lo religioso Rodríguez señala de entrada los dos elementos constitutivos del hecho religioso:

“En el recurso a la experiencia, podemos descubrir que son dos los polos del hecho religioso: el objeto (el Misterio) al que el hombre se dirige y la conducta religiosa asumida por el hombre (la actitud)” (p. 2)

 

Será sobre este último aspecto que Rodríguez hará énfasis, la actitud y el papel del sujeto humano religioso, adscribiéndose a las nuevas corrientes científicas de trabajar lo religioso, que han venido alejándose de la actitud teórica prevaleciente hasta entrado el siglo XX, que intentaba conocer el Misterio, convirtiéndolo en un objeto de estudio cosificado. En esta dirección Rodríguez llama la atención acerca del aspecto psicológico de la vivencia afectiva del hecho religioso:

“El aspecto psicológico constituye la experiencia religiosa; es parte esencial, aunque no exclusiva. Y más en concreto, juega un papel importante lo afectivo” (p. 4).

 

Este aspecto psicológico de la experiencia religiosa vivida es real, no ilusoria, asunto que Rodríguez enfatiza al distinguir la experiencia ilusoria de la experiencia psíquica:

“La experiencia ilusoria se parece a la experiencia psíquica en cuanto que el objeto existe sólo en la medida que se experimenta…Pero se diferencia de la experiencia psíquica en cuanto el sujeto la considera experiencia de lo real en sentido estricto y propio. El sujeto vive la sensación como si realmente existiera el objeto de referencia” (p. 6)

 

Incluso Rodríguez elevará la experiencia del hombre religioso a uno de los principales axiomas de la religión, el carácter excéntrico del hombre y céntrico de Dios:

“Pero la experiencia religiosa en absoluto es ilusoria; el polo de referencia es real, aunque no sea tangible y observable por los sentidos. El hombre, tal como se entiende a sí mismo en su experiencia religiosa, está referido a una realidad superior independiente de él y de su propia vivencia; está referido a lo sagrado, al misterio. El hombre religioso se autopercibe excéntrico” (p. 7)

 

Al destacar el papel de la percepción y del sujeto en el hecho religioso, Rodríguez abunda en el proceso psicológico del fenómeno perceptivo. Por ejemplo señala el obligatorio papel que juega la percepción en la creación de nuevo conocimiento, pues se supone que la percepción arroja permanentemente nueva información al sujeto que percibe y así éste reelabora lo que conocía acerca del objeto percibido, pero puede darse el caso de personas en quienes este proceso no sigue el rumbo normal señalado, resultando refractarias a lo percibido y por lo tanto cerradas a nuevas informaciones. A estas personas Rodríguez llama fanáticas, pues están cerradas a la percepción de lo real, realizan juicios previos, están prejuiciados.

 

Ante la percepción las personas pueden mostrarse abiertas o cerradas, en ambos casos se asiste a la configuración de un perfil de cada persona, que da origen al sugerente término de episteme existencial:

“A esta sensibilidad perceptiva global de la persona se la puede llamar “episteme existencial”. Cada persona dispone de una sensibilidad propia que le facilita o dificulta la comprensión de las cosas, de la realidad, de Dios” (p. 9)

 

Otros dos aspectos que Rodríguez destaca en el apartado sobre la singularidad de lo religioso son la experiencia religiosa y lo específico de la relación religiosa. Acerca de lo primero, Rodríguez hace suyo el planteamiento de Schmitz:

“Josef Schmitz reconoce que la vivencia religiosa no se diluye sin más en la experiencia de lo santo o de la divinidad, sino que, en conexión con ella, existen unas experiencias básicas específicas. Comentando el texto de Isaías señala las tres experiencias fundamentales que Gerard Ebeling califica como experiencia orientativa, de contraste y de participación” (p. 10).

 

Y sobre lo específico de la relación religiosa, Rodríguez nos dice:

“(…) un acto religioso se distingue de otro no religioso porque se orienta hacia lo divino como su objeto propio; lo cual lo separa de modo singular de otros objetos…la peculiaridad del acto religioso se caracteriza por la conexión recíproca de ambos elementos: la aprehensión de un objeto particular y la impresión subjetiva” (p. 12)

 

2.-La actitud religiosa.   

El segundo apartado lo dedica Rodríguez a la actitud religiosa, la cual la sintetiza en siete características:

-la excentricidad del Misterio;

-la centralidad del Ser Supremo;

-el carácter salvífico y gratuito de la relación religiosa que muestra la condición descendente de la relación (de Dios hacia los hombres);

-el estupor que causa en el hombre la presencia del Misterio, el cual tiende a convertirse en temor existencial o temor ético;

-el asombro;

-la fascinación

–  y la mediación del símbolo.

 

3.-Expresiones de la actitud religiosa.         

El tercer aparte versa sobre las expresiones de las actitudes religiosas las cuales organiza en tres niveles: racional, acción cultual y sentimiento y acción comunitaria.

 

El nivel racional esta compuesto por el mito, las mitologías, las profesiones de fe, los dogmas y la teología:

“Las expresiones de la actitud religiosa en el nivel de la acción se resumen en el culto y en el servicio a la divinidad…Los principales actos cultuales son la oración y los rituales propiamente dichos (los cuales)…pueden ser: de conjuro, de tránsito, de ofrecimiento de dones, de expiación, de comunión, de sacrificio” (pags. 16-17)

 

Y por último, el nivel del sentimiento y la dimensión comunitaria:

“La emoción religiosa consiste en el clima, en la atmósfera, difícilmente definible, que rodea la actitud religiosa. Una de sus manifestaciones es la intensidad emotiva con que el sujeto se ve afectado y que se traduce en el entusiasmo…La dimensión comunitaria es un hecho constante en la historia de las religiones, hasta el punto que algunos confunden el hecho religioso con la organización social. El carácter social deriva de la comunión del hombre con el Misterio y es constitutivo de la actitud religiosa” (p. 17)

 

4.-El Misterio en la expresión religiosa.

El cuarto subtitulado se refiere al papel del Misterio en la experiencia religiosa:

“En la experiencia religiosa el hombre se sabe referido a un ser existente, que representa una verdadera realidad: Dios-Misterio…Al carácter activo del Misterio se le ha asignado el término de “potencia” o “poder”. Algunos, incluso, han llegado a considerar el centro del mundo sagrado como “potencia”, “poder”…La presencia del Misterio en relación con el hombre provoca el compromiso: es comprometedor, sin coaccionar la libertad…Al referirnos al Misterio, decimos de él que es trascendente, porque es una realidad –una “presencia”- que escapa a todo dominio del hombre…Es el “totalmente otro”, la absoluta diferencia, plenitud absoluta de ser, es por sí mismo. Y al mismo tiempo, es inmanente sin perder su trascendencia”. (pags. 17-18)

 

5.-Las mediaciones del Misterio: las Hierofanías. 

En el quinto punto intitulado: “Las mediaciones del Misterio: las hierofanías”, Rodríguez nos presenta de manera solvente las reflexiones que Mircea Eliade ya ha hecho clásicas sobre el tema.

 

6.-Dimensiones de la Religión. 

En las dimensiones de la religión, Rodríguez nos habla de tres: la corpórea, la social e institucional y la histórica:

“El hombre ante la divinidad lo está totalmente como hombre, en toda su realidad…El hombre es espiritu corporeizado: es persona, singular y socializada; es don y tarea, esencia y existencia; es proyecto historico, quehacer, devenir. La religión, por tanto, como proceso humano abarca todas las dimensiones del hombre” (p.20)

 

7.-Sagrado y profano.

Y finalmente, Rodríguez concluye con la relacion entre lo sagrado y lo profano, estableciendo tajantemente su relacion ontologica:

“Es falsa la imagen que lo sagrado empieza a partir de los limites de lo profano; todo lo profano es sagrado en cuanto refiere a una presencia de un orden ontologico distinto y supremo. Se comprende, pues, lo profano a partir de lo sagrado, y no viceversa. Lo profano se define por su utilidad inmediata; lo sagrado por su sentido ultimo” (p.24)

 

          Para concluir nuestro comentario, queremos nuevamente afirmar que: este escrito de Julian Rodríguez constituye una excelente introducción al tema de lo religioso desde un punto de vista fenoménico.

         

         

 

 


[i] .-En esta Revista hemos dedicado los siguientes artículos al tema de la Religión: “Los Musulmanes. Una visión Introductoria”, Revista Familia Cristiana Digital, Año 29, Nro. 16, Julio 2010 (http://ciscuve.org/?p=179 ); “Muerte, Más Allá, Mito y Misterio. Con una voz mínima”, Revista Familia Cristiana Digital, Año 29, Nro. 20, Noviembre 2010 (http://ciscuve.org/?p=182 ) y “Diálogo entre un ateo y un creyente, en ambiente de postmodernidad. Ejercicios de Teogonía” (http://ciscuve.org/?p=2554 ). Revista Familia Cristiana Digital, Año 30, Nro. 42, Septiembre 2012.

 

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