Los Indígenas de hoy: su actualidad cultural en el siglo XXI

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Enrique Alí González Ordosgoitti.-Los Indígenas de hoy: su actualidad cultural en el siglo XXI.

Los Indígenas[i] de hoy: su actualidad cultural en el siglo XXI[ii].

EAGO-08.09.12-3

Enrique Alí González Ordosgoitti.

(Sociólogo, Doctor en Ciencias Sociales, Profesor Titular de la UCV, de la Facultad de Teología de la UCAB, del Instituto de Teología para Religiosos-ITER, del CEJ y de la SVAJ, Coordinador del Sistema de Líneas de Investigación (SiLI) sobre Sociología, Cultura, Historia, Etnia, Religión y Territorio en América Latina La Grande y Coordinador General desde 1991 de la ONG Centro de Investigaciones Socioculturales de Venezuela-CISCUVE, ciscuve.org/web; ciscuve@gmail.com; @ciscuve, ciscuve-Facebook)

(Publicado en la Revista Familia Cristiana Digital, Año 29, Nro. 31, Octubre 2011”. www.familiacristiana.org.ve)

 Descargar el Archivo en pdf.

(Para quienes están interesados en el tema Étnico, Ciscuve coloca a su disposición las siguientes Categorías con sus respectivos links, en donde encontrarán Entradas que pueden descargar en pdf gratuitamente:

-Etnia (ciscuve.org/?s=Etnia);

-Etnia Afroamericana-Negra (ciscuve.org/?cat=28)

-Etnia Criolla (ciscuve.org/?cat=29)

-Etnia Bicultural-Binacional (ciscuve.org/?cat=30)

-Etnia Indígena (ciscuve.org/?cat=35))

Uno de los errores que frecuentemente se cometen al hablar de los indígenas venezolanos es remitirlos al pasado, bien sea aludiendo a su casi supuesto exterminio[iv] por parte de los conquistadores españoles, o a su simple vegetar actual que los ha convertido en sobrevivientes aún, de lo que pareciera ser su destino final, especie de últimos mohicanos.

 

Este vincular excesivamente al indígena con el pasado, ha conllevado la negación de discutir la actual situación de los mismos y muchísimo menos su consideración como componente demográfico en el futuro, tan es así, que en los planes de mediano y largo plazo que han intentado desarrollar en las zonas del Amazonas[v] y de la Gran Sabana en Bolívar los distintos gobiernos de la democracia, en el mejor de los casos, se ha planteado incorporar al indígena al desarrollo, entendida esta incorporación como una aculturación compulsiva. Este atar al indígena al pasado ha originado por una parte, una falsificación de su historia y por otra una indiferencia hacia su pasado.

 

1.-Al inicio.

Una de las afirmaciones que ya convertida en lugar común califica a nuestra población indígena pre-colombina, es su supuesta inferioridad demográfica y cultural comparada con los grandes Imperios Teocráticos de Regadío[vi] como el Maya, el  Azteca y el Inca. Tal afirmación se cimenta sobre una teoría evolucionista de las sociedades según la cual, las sociedades urbanas altamente densificadas se convierten en la meta de la evolución humana. Las diversas corrientes del pensamiento científico, social y humanístico, especialmente a partir de la segunda posguerra del siglo pasado, se han encargado de demostrar la endeblez de tal concepción y ha concebido, que cada sociedad debe ser evaluada a partir de sus condiciones endógenas, sin atarla a ningún modelo exógeno, así, se trataría de saber hasta qué punto, una sociedad está en capacidad de asegurar su reproducción permanente, en las mejores condiciones para garantizar la realización de sus componentes humanos e institucionales. Vistas así las cosas, no tendría sentido comparar a los indígenas que ocuparon nuestro territorio con los mayas o los incas, sino analizar las características societales de los nuestros.

El no realizar ese análisis endógeno de las sociedades indígenas, ha contribuido a crear entre nuestros historiadores y sus divulgadores, una imagen empobrecedora de lo que ha sido el aporte aborigen[vii] a la construcción de Venezuela. Valdría la pena preguntarse: ¿hubiesen podido los españoles conquistar y colonizar nuestro país sin el aporte y concurso de nuestros antepasados amerindios? Describamos algunas respuestas.

 

Los asentamientos humanos iniciales de los españoles se hicieron en aquellos lugares donde previamente habitaban naturales. Es el caso de La Guaira, Patanemo y Paraguaná[viii], nombres derivados de los aborígenes Caribes/Tupi/Guaraní que habitaban en esos lugares (en los territorios de Venezuela, Brasil y Paraguay) y no podía ser de otra manera, pues ¿cómo hubiesen podido sobrevivir y triunfar los españoles en un hábitat totalmente desconocido, inhóspito y virgen para ellos? Debieron contar y contaron con precursores quienes ya habían limpiado y preparado el terreno para la edificación de viviendas y la realización de cultivos y huertos, sabían cuáles eran los caminos seguros para transitar, los vegetales venenosos, los comestibles y los medicinales, los animales alimenticios y cómo cazarlos o capturarlos con trampas.

 

Es decir que la infraestructura y logística inicial que utilizaron los españoles al llegar a Venezuela, fue proporcionada por los indígenas, quienes así demostraron que vivían en sociedades que habían alcanzado a desarrollar patrones de asentamiento, conocimiento y dominio de recursos naturales tales como: fuentes alimenticias (vegetales y animales), medicinales, vías comunicacionales y técnicas guerreras entre otras aportaciones a la sociedad.

 

2.-La Colonización.

A la contribución indígena inicial se le sumará el doloroso aporte durante la colonización. La idea de crear establecimientos urbanos o semi-urbanos por parte de los españoles, aunado al imperativo de producir riqueza inmediata por extracción (de perlas, de metales preciosos) o por extensión (cultivos y ganadería), obligó a los europeos a tratar de conformar grupos demográficamente densos, para intensificar el uso de la mano de obra y ampliar la escala productiva. Como las migraciones ibéricas fueron insuficientes durante todos los siglos, apelaron a la creación de reducciones indígenas[ix], que amen de haber sido una empresa aculturadora compulsiva se transformó también en actividad genocida, hasta que el concepto fue cambiando hasta llegar a la definición jurídica de Pueblos de Indios, que permitieron la conservación de la mayor parte del legado actual indígena en América.

 

Por lo anterior, puede afirmarse que al menos hasta el siglo XVII, las principales ciudades y pueblos del país deben su aparición a la fuerza de la mano de obra indígena agrícola y doméstica y su crecimiento demográfico estuvo basado en el mestizaje español-indígena, que va a ir conformando el grupo criollo popular que estará en la base más profunda del mestizaje nacional, mezcla tanto somática como cultural.

 

3.-La Secesión y las Nuevas Naciones.

De modo que cuando adviene el período de la guerra civil de secesión, los indígenas (étnicos y criollizados), formarán parte importante de la población venezolana. Mientras los étnicos (es decir aquellos que mantienen su personalidad colectiva tradicional, expresada fundamentalmente en su lengua, cosmovisión y estructura de parentesco), han sido acorralados en los extremos geográficos inaccesibles del país para aquella época (Península de la Guajira, Sierra de Perija, Mesa de Guanipa, Gran Sabana, Amazonas), reduciendo así su capacidad de incidir directamente en la guerra de secesión española llevada a cabo en territorio americano, los indígenas criollizados (mezclados con españoles), en su condición de peón y de trabajador doméstico se verán envueltos y participarán en toda la acción bélica.

 

4.-República y Guerra Federal.

Su omisión de los discursos oficiales continuará en toda la etapa republicana del siglo XIX (hasta el punto de constituir un hiato en la historiografía tradicional[x]). Dicha discriminación no era casual, sino una consecuencia de la continuación de gran parte del status quo colonial, a fin de cuentas, los dueños de comercio y jefes políticos españoles habían cedido sus puestos a los grandes cacaos terratenientes, patrones y jefes de haciendas, ambas clases usufructuadoras del trabajo indígena semi servil.

 

Sólo la Guerra Federal (1859-1863), introdujo un cambio cualitativo momentáneo a favor de los indígenas. Al adquirir esta contienda un claro contenido de enfrentamiento social –al menos en cierta parte del discurso federalista- contra la oligarquía, los indígenas serán considerados como uno de los grupos beligerantes, con nombre y apellido. La “Proclama de los Indios de Guanarito” documenta esta irrupción de los indígenas, en lucha contra las injusticias sociales que sufrían.

 

5.-Siglo XX.

El siglo XX retomará el tema indígena desde el sector oficial, se legislará sobre los mismos y se creará una Ley de Misiones, a través de la cual se formaliza la declaración de minoridad de edad permanente de los indígenas y por lo tanto, su adscripción paternal a la Iglesia Católica –y luego también a las Iglesias Protestantes- a través de ese instrumento legal.

 

Esta declaración paternalista del Estado de adscribir a los Indígenas a la Iglesia, a la vez que servía al Estado para rehuir de sus responsabilidades directas hacia nuestros compatriotas, sirvió para reforzar la ideología colonial-republicana subyacente, de considerar al indígena como un extraño a la sociedad venezolana, quien debía de adaptarse a nuestro modo de vida (permitiendo su aculturación), olvidando el pequeño detalle, de su antigüedad residencial respecto a la sociedad dominante. Esta ideología colonial se verá reforzada a través de la educación sistemática y las publicaciones sobre historia (muy recientemente las publicaciones de la Academia Nacional de la Historia han comenzado a modificar su visión tradicional sobre el tema), las cuales enseñarán la historia en los niveles de preescolar, básica y diversificada omitiendo por completo el papel de los indígenas, dedicando unas breves líneas o ninguna, sembrando en la conciencia de los educandos la idea central, de que nuestra historia comienza en el siglo XV. Esta idea central se va a apoyar en algunos constructos ideológicos como los siguientes: el atraso de nuestras sociedades indígenas; su fácil eliminación por parte de los conquistadores (a causa de su debilidad) y su reducción demográfica casi definitiva (por lo que resultaría irrelevante estarse ocupando de una exigua minoría cuyo próximo y seguro destino es desaparecer).

 

6.-Lo que va del Siglo XXI.

Con el actual Gobierno del Presidente Chávez (1999-2011), asistimos a un cambio en el discurso tradicional, pero no en la práctica, sobre las poblaciones indígenas. Se ha producido una revaluación verbal del Indígena con la que estoy de acuerdo, incluyendo la incorporación de los restos simbólicos de Guaicaipuro al Panteón Nacional y la declaración del Día Nacional del Indígena, ambas proposiciones sostenidas por mí en un Seminario realizado en la Facultad de Humanidades y Educación de la UCV, publicado seguidamente en forma de libro[xi] en 1999. Por supuesto que tan loables iniciativas, fueron vueltas añicos al escoger como fecha del “Día de la Resistencia Indígena”, al propio 12 de octubre, para así denigrar del aporte español. ¿Por qué no se escogió como “Día de la Resistencia Indígena” el día de la muerte de Guaicaipuro? Simplemente porque en la ideología dominante actual, se maneja por la primitiva e irracional idea de que es posible fortalecer nuestra Identidad Cultural, no propiciando un reconocimiento positivo de nuestras tres fuentes principales (amerindia, española y negro-africana o afro-subsahariana), sino dándole primacía a una de ellas en detrimento de las otras dos, es decir, creando hiatos que impidan percibir la continuidad del Nosotros Colectivo.

 

Y decíamos al principio de este apartado, que si bien el Gobierno del Presidente Chávez ha mejorado el discurso de aceptación de la importancia cultural del Indígena, en la práctica el Indígena sigue sin el derecho fundamental de decidir acerca de lo más crucial para su existencia, como lo es el derecho a tener propiedad y posesión de sus tierras ancestrales. Por eso les tendieron las grandes torres eléctricas para llevarle la electricidad, a pesar del daño ocasionado a las tierras ancestrales. Por eso es que aún siguen los garimpeiros destruyendo las tierras indígenas con su minería devastadora. Por eso es que algunas zonas de Amazonas limitan la movilidad del Indígena, debido a que se están explotando minerales estratégicos. Por eso es que aún no terminan con el catastro de las tierras indígenas y surgen los conflictos en la Sierra de Perija con los Yukpas, quienes se sienten burlados por la acción del Estado.

 

7.-La falsedad de los constructos ideológicos.

7.1.-El indígena ofreció tenaz resistencia, como lo ejemplifican las muertes de los Caciques Guaicaipuro y Yaracuy.

Ya demostramos la insostenibilidad de seguir hablando del supuesto atraso de nuestros grupos indígenas precolombinos. Llamemos la atención sobre su supuesta fácil aniquilación por parte de los españoles, nos bastará con citar a Josefina Oliva de Coll (1976), quien en su obra “La resistencia indígena ante la conquista”, nos describe la muerte de los Caciques Guaicaipuro y Yaracuy:

“Se funda la ciudad de Santiago de León de Caracas. Guaicaipuro y lo guerreros que permanecen fieles se refugian en las montañas, y la Encomienda decide librarse definitivamente del valiente cacique (…) un capitán al que se le había ofrecido una alcaldía como recompensa, “a la cabeza de ciento ochenta hombres armados hasta los dientes” parte en su busca. El cacique con veintitrés hombres estaba parapeteado en la montaña, “en una casa sólidamente construida con recios maderos y la techumbre de madera también” que resistió el embate, empezado a la medianoche, por más de tres horas. “Los indios no podían poner en fuga a los asaltantes (pese a la lluvia de flechas que salía por entre los maderos); pero los asaltantes no podían forzar el atrincheramiento”. Entonces acudieron al fuego que, avivado por el viento, obligó a los sitiados a abandonar su refugio, no como vencidos sino guerreando, defendiéndose “como leones”. Los soldados españoles recogieron las palabras que el caudillo les dirigió al salir, (…) “! Ah, españoles cobardes! Porque os falta el valor para rendirme os valéis del fuego para vencerme. Yo soy Guaicaipuro, a quien tanto buscáis y quien nunca tuvo miedo a vuestra nación soberbia…aquí me tenéis, matadme, para que con mi muerte os veáis libre del temor que siempre os ha causado Guaicaipuro”. Se lanzó contra ellos, “hirió, mató, atropelló, pisoteó no pocos enemigos. Pero cayó atravesado por una bala. Luego otras muchas lo remataron”. Se dice que agonizante llamaba a sus matadores gritando: “! Venid extrangeros! ¡Venid a ver como muere el último hombre libre de estos montes!”.” (Olivo de Coll, 1976, pp.178-179)

 

Luego, la autora hace referencia a la actitud del Cacique Yaracuy al ser capturado después de una feroz batalla:

“Los españoles que le contemplaban se sintieron impresionados por aquel extraño personaje. Desnudo, puesto que sólo llevaba unos cordajes encarnados en las piernas, tejidos o encadenados caprichosamente, en los brazos un enjambre de ajorcas de rosarios de rojo vivo y azul claro, y sobre la cabeza un espeso penacho de plumas de varios y lucios colores, fuertemente atado a lo espeso de la cabellera hacia la parte de la frente…Al cabo los españoles se quedaron quietos, mirando que el indio no daba señales de rebelión. Pero he aquí que, más ligero que el rayo, se precipitó sobre uno de los soldados a quitarle el arma, y se la arrancó, en efecto; embistió contra los otros y atravesó al capitán por el pecho; puso fuera de combate tres en un instante, acudieron otros soldados. Hicieron un descargue de arcabuces, y Yaracuy cayó sin vida, se revolcó en la tierra, en su propia sangre, como bestia salvaje acosada por la mesnada.” (Oliva de Coll, 1976, pp.180-181)

 

7.2.-El indígena no fue aniquilado, a partir del siglo XVII se recuperó demográficamente.

Igual como es falsa esa especie de la docilidad indígena, también lo es la de su supuesta aniquilación demográfica total[xii]. Si bien es cierto que el proceso de conquista y colonización disminuyó sensiblemente a la población indígena, igualmente correcto es afirmar que a partir de finales del siglo XVII (aproximadamente), comienza una estabilización demográfica de los aborígenes en todo el continente americano –incluyendo a Venezuela- que nos permite afirmar (con las precauciones del caso), que hoy en día, en nuestro siglo XXI, existe el mismo número de indígenas que a la llegada de Colón. La recuperación demográfica de los indígenas americanos (de México a Argentina) es evidente[xiii], ya no constituyen especies en extinción (salvo casos) y por lo tanto, no pueden seguir siendo considerados como grupos humanos reducidos a quienes aceleradamente hay que incorporar a la civilización, sino como poblaciones con iguales derechos al resto de los latinoamericanos y que merecen respeto para sus culturas.

 

8.-Los Cambios Culturales.

Nuestros actuales Indígenas, robustecidos demográficamente, están conformados por etnias prehispánicas (los Yanomami) y por etnias posthispánicas (los Wayüu por ejemplo, quienes –según investigaciones toponímicas del Antropólogo Salazar Quijada- emigraron desde el Orinoco hasta la Península de la Guajira, acosados inicialmente por pueblos de habla Caribe y luego por los españoles y finalmente –según Acosta Saignes- se mezclaron con esclavos negros escapados de Colombia).

 

Presentan como particularidad el que hoy no sólo habitan las áreas rurales, sino cada vez más en números crecientes, habitan en las áreas urbanas: Wayüu en Maracaibo, Yucpas en Caracas y Maracay, Kariñas en El Tigre y en Anaco, Waraos en Tucupita, varios grupos lingüísticos en Puerto Ayacucho y Guahibos en San Fernando de Apure. Esta nueva situación amerita el que las autoridades ejecutivas, legislativas y judiciales les brinden ayuda y protección y el que los sectores educativos y científicos estudien la dimensión de esta realidad: sus causas, consecuencias, limitaciones y posibilidades.

 

Ya hoy los indígenas pueden ser comprendidos como parte importantísima de nuestras Culturas Residenciales Populares, tanto por su contribución histórica a las Culturas Criollas Tradicionales (Folklore), como por su actual caracterización como Culturas Residenciales Populares Étnicas, conformada tanto por elementos tradicionales (Etnilore[xiv]) como por elementos modernos (Modetnilore).

 

Población indígena numerosa (relativamente), de procedencia prehispánica y también de origen posthispánico, existente tanto en el campo como en la ciudad (retorna a ella en condiciones aún más desventajosas que cuando la vida colonial y republicana del siglo XIX), con elementos tradicionales y elementos modernos. He aquí, lo que debe ser la nueva caracterización de la realidad indígena venezolana de hoy en el siglo XXI.

 

Fuentes.

– Amodio Emmanuel (1991).-“Invasión y defensa de los resguardos indígenas en el Oriente de Venezuela (1770-1850)”. Montalbán, UCAB (Venezuela) 23: 267-308.

-Directorio de Organizaciones Indígenas de América (2) (1989).-Quinto Centenario. España. 1989.

-González Ordosgoitti Enrique Alí (1991).-Diez Ensayos de Cultura Venezolana. Caracas, Asociación de Profesores de la UCV, Fondo Editorial Tropykos. Pp. 173

-González Ordosgoitti Enrique Alí (Coordinador, Compilador) (1999).-Memoria del Seminario Filosofar sobre La Constituyente, Caracas, marzo-julio 1999. Caracas, Consejo de Desarrollo Científico y Humanístico (CDCH-UCV), Fondo Editorial de Humanidades-UCV y Fondo Editorial Tropykos, pp. 252.

-González Ordosgoitti Enrique Alí (2001).-El Campo del Tiempo-Pasado e Historia en Venezuela: el Hiato Indígena. (Apuntes para una Filosofía de la Historia Imaginada)”. Caracas, mimeo, inédito, Universidad Central de Venezuela. Facultad de Humanidades y Educación. Escuela de Filosofía. Departamento de Filosofía de la Praxis. Trabajo de Ascenso para optar al Escalafón de Agregado. Aprobado con Mención Publicación.

-Las Casas Fray Bartolomé de (1986).-Historia de las Indias, 3 Tomos. Caracas, Biblioteca Ayacucho, Nros. 108, 109 y 110.

-Olivo de Coll Josefina (1976).-La resistencia indígena ante la Conquista. México, Siglo Veintiuno Editores, S.A, segunda edición, pp. 284

-Parés Carmen Helena (1995).-Huellas KA-TU-GUA. Ensayos. Caracas, UCV, CDCH, Colección Estudios. Pp. 203

-Ribeiro Darcy (1973).-El Proceso Civilizatorio: de la Revolución Agrícola a la Termonuclear. Argentina, Centro Editor de América Latina, Biblioteca fundamental el hombre moderno, pp. 194.

-Sánchez Albornoz Nicolás (1973).-La población de América Latina. Desde los tiempos pre colombinos al año 2000. Madrid, España, Alianza Editorial, Alianza Universidad, nro. 53, pp. 312.

 

 


[i] .- Este artículo se inscribe dentro de nuestra Línea de Investigación acerca de Etnia y Etnicidades de América Latina La Grande, que coordinamos conjuntamente con la Dra. Carmen Dina Guitián Pedrosa, en el Centro de Investigaciones Socioculturales de Venezuela (CISCUVE). En esta Revista Familia Cristiana Digital hemos publicado los siguientes artículos sobre temas étnicos: “Los Afrodescendientes en Venezuela”, Año 28, Nro. 11, Enero 2010; “Limitaciones conceptuales de los términos Aborigen e Indígena”, Año 28, Nro. 11, Febrero 2010; “Indígenas Negros”, Año 28, Nro. 12, Marzo 2010; “Gentilicios Africanos-Negros en Venezuela, según Miguel Acosta Saignes”, Año 29, Nro. 13, Abril 2010; “Los Bantúes: del Sáhara hasta América Latina La Grande”, Año 29, Nro. 14, Mayo 2010; “La Otra Humanidad: Cuando Black is Beautiful”, Año 29, Nro. 18, Septiembre 2010; “Lo Indígena Nuestro de cada día”, Año 29, Nro. 19, Octubre 2010; “Las Comunidades Étnicas Biculturales-Binacionales en Venezuela”. Año 29, Nro. 28, Julio 2011 y La Cultura Arábigo-Islámica-Ibérica o la Mentalidad Colectiva de los “Españoles” que vinieron hacia América Latina La Grande.  Año 29, Nro. 30, Septiembre 2011.

[ii] .- Este artículo formó parte del libro de mi autoría “Diez Ensayos de Cultura Venezolana” (1991, ver fuentes bibliográficas). Por considerarlo de utilidad, lo hemos revisado y ampliado para esta edición.

[iii] .- Doctor en Ciencias Sociales, Profesor Titular de la UCV, de la UCAB y del Instituto de Teología para Religiosos (ITER).

[iv] .-La gestación de la idea de que los españoles prácticamente cometieron un genocidio con los indígenas americanos tiene tres grandes momentos de gestación y tres protagonistas diferentes. El primero es Fray Bartolomé de Las Casas (1986), quien para llamar la atención de la Corona Española escribe sobre el proceso de destrucción de las Indias, en tono polémico y con el fin de solicitar medidas para paliar y frenar la real desmedida de los conquistadores militares en su explotación y esclavitud de los indígenas en el temprano siglo XVI en la actual República Dominicana. El segundo momento es cuando Inglaterra utiliza los textos de Las Casas para forjar una política ideológica que dará origen a la creación de la Leyenda Negra contra España, acción que formaba parte de la guerra inter imperialista por la hegemonía europea. El tercer momento, es el de los líderes políticos e intelectuales que dirigen el proceso de la Guerra de Secesión Americana, llevada a cabo desde México hasta Argentina en el período 1809-1824. Estos querían denigrar del proceso de conquista española de América (olvidando astutamente no sólo que ellos también eran españoles, pues hasta que se efectuó la secesión la única nacionalidad de todos era la española, sino también que esos dirigentes políticos –en su gran mayoría- eran criollos descendientes de esos conquistadores militares), para hundir en la ignominia a los españoles realistas y de paso, al señalar que los indígenas habían sido exterminados en los siglos XVI al XVIII, era lógico suponer que ya no existirían indígenas étnicos en el XIX y sobre todo, ya no existirían por tanto las Tierras Comunales Indígenas, por lo que podrían ser apropiadas por las manos del capital privado nacional en manos de los criollos (ejemplo elocuente de esta política de despojo al Indígena, lo tenemos en la demanda que los Indios de Charallave presentan en la Corte en contra del prócer Marqués del Toro, quien los había despojado de sus Tierra Comunales, alegando que ya ellos no existían como comunidad, ver el artículo de Amodio, 1991).

[v] .-Recordar la consigna utilizada en los gobiernos de AD y COPEI de: Hacia la Conquista del Sur. Y ver su continüidad en el Gobierno actual (1998-2011), que en su retórica rescata la “cultura y el folklore indígena” y lo lleva a desfiles patrios tal como lo hacía Pérez Jiménez en las famosas “Semanas de la Patria”, pero en la dura práctica construye las grandes torres que le llevan la electricidad a Brasil, vulnerando los espacios ancestrales de las etnias que habitan en esa zona y causando profundo daños ambientales. Y mantiene la misma política de AD y COPEI de convertir a los Indígenas en indigentes que viven de las limosnas recogidas en las grandes ciudades.

[vi] .- Para la definición de Imperios Teocráticos de Regadío ver al creador del concepto, Ribeiro, 1973, pp. 45-55

[vii] .-En el artículo “Limitaciones conceptuales de los términos Aborigen e Indígena”, Año 28, Nro. 11, Febrero 2010;  señalo las dificultades teóricas para el uso de los términos Indígena y Aborigen.

[viii] .-“Se presentan casos de similitud de nombres que, aparte de los obvios Guairá en el Paraguay y La Guaira en Venezuela, como el caso de Ypané (Ípá=lago hediondo), en Paraguay, Ipanema (ípama=ya el lago hiede), en Guanabara, Brasil y Patanemo-¿deformación? De (Ipatama=ya todo el lago hiede)-en Venezuela, o el de Paraná, en Paraguay y Brasil y Paraguaná (Paráguá=para el mar) en Venezuela, contribuirían a demostrar la hipótesis central del Proyecto KA-TU-GUA.” (Parés, 1995, p.139)

[ix] .-Hay que resaltar la importancia de las Misiones Jesuíticas Guaraníes, que demostraron los grandes logros de una colonización dialogada, que tomará en cuenta el ethos indígena, generando procesos de conculturación sumamente creativos.

[x] .-Interesado en esta problemática escribí uno de mis Trabajos de Ascenso en la Escuela de Filosofía de laUCV: González Ordosgoitti Enrique Alí (2001).-“El Campo del Tiempo-Pasado e Historia en Venezuela: el Hiato Indígena. (Apuntes para una Filosofía de la Historia Imaginada)”. Caracas, mimeo, inédito, Universidad Central de Venezuela. Facultad de Humanidades y Educación. Escuela de Filosofía. Departamento de Filosofía de la Praxis. Trabajo de Ascenso para optar al Escalafón de Agregado. Aprobado con Mención Publicación.

[xi] .-ver González Ordosgoitti Enrique Alí, 1999, p.30 

[xii] .-Para ver con detalle la evolución de la población indígena durante los primeros siglos, recomendamos a Sánchez Albornoz, 1973, quien se ocupa en los capítulos 2, 3 y 4, del hundimiento y luego de la recuperación de la población indígena a partir del siglo XVII.

[xiii] .-Para 1989, el número de Indígenas en América era de 41.977.600,  siendo 1.950.000 los que habitan Canadá y EEUU, mientras 40.027.600, habitan en América Latina. Ver: Directorio de Organizaciones Indígenas de América (2), 1989.

[xiv] .-Yo defino esos conceptos de Etnilore y Modetnilore en: González Ordosgoitti Enrique Alí (1991).-“Treinta y un Tesis para la delimitación de 116 Subtipos del Campo Cultural Residencial Popular y No-Popular de América Latina” pp. 155-156, del libro Diez Ensayos de Cultura Venezolana.

 

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