Las Culturas Residenciales Populares: Cabalgadoras de Milenios

Share Button

EAGO-08.09.12-6

Enrique Alí González Ordosgoitti

(Sociólogo, Doctor en Ciencias Sociales, Profesor Titular de la UCV, de la Facultad de Teología de la UCAB, del Instituto de Teología para Religiosos-ITER, del CEJ y de la SVAJ, Coordinador del Sistema de Líneas de Investigación (SiLI) sobre Sociología, Cultura, Historia, Etnia, Religión y Territorio en América Latina La Grande y Coordinador General desde 1991 de la ONG Centro de Investigaciones Socioculturales de Venezuela-CISCUVE, ciscuve.org/web; ciscuve@gmail.com; @ciscuve, ciscuve-Facebook)

 

(Publicado en el Suplemento Especial del Diario de Caracas “El país cultural en democracia ante las elecciones del 5 de Diciembre de 1993”. Caracas, domingo 21 de noviembre, página 8).

 

          Al aproximarse las elecciones que decidirán quién será el próximo Presidente de Venezuela, es oportuno intentar un balance de las ejecutorías de los gobiernos salientes, que permita enjuiciar los logros y limitaciones en el sector Cultura, especialmente en aquella que nos es más afín por nuestras vivencias personales y profesionales, el Area de las Culturas Residenciales Populares.

 

          Un pequeño aparte para la justificación del término. Con el nombre de Campo Cultural Residencial nos referimos a aquellas expresiones culturales que acontecen en el marco de un espacio habitable, en los lugares en donde vive la gente, de manera similar al concepto de espacio residencial mencionado en las ordenanzas urbanísticas, aunque abarcando tanto los regulados como los no regulados (por ejemplo; los barrios). Y será Campo Cultural Residencial Popular, cuando en esos lugares habiten sectores sociales populares, de acuerdo a las clasificaciones socioeconómicas de uso generalizado en el país.

 

          Nuestra reflexión hará énfasis en el papel desempeñado por el CONAC -aunque en algunos momentos mencionaremos otras instituciones públicas o privadas- en la actual gestión, por lo que resulta necesario esbozar la opinión que sostenemos sobre la gestión general del Ministro Abreu y su Equipo, para de seguidas especificar acerca del área que nos convoca.

 

          La gestión del Ministro Abreu es brutalmente superior a las gestiones desempeñadas en la década precedente, bajo los Gobiernos de Luis Herrera Campins (1979-83) y de Jaime Lusinchi (1984-88), expresada tal superioridad en las siguientes políticas:

1.-Elevación del perfil de importancia política de la acción cultural, tanto en el seno del Estado como en el de la Sociedad Civil.

2.-Aumento sustancial del Presupuesto destinado a la Cultura, lo que permitió ampliar los márgenes de cobertura del Estado tanto geográficos (una línea permanente de apoyo a la descentralización del presupuesto de Caracas hacia las regiones, conduciendo a que el desequilibrio Caracas-Provincia, disminuyera sustancialmente, aunque aún está lejos de haberse eliminado) como temáticos.

3.-Creación de un clima de diálogo que evitó, tanto los intentos de control político-partidista (en relación a las culturas residenciales populares, durante el quinquenio 1979-83), como la pervivencia de resabios ideológicos de la lucha cultural de décadas anteriores (ejemplificada en la pugnacidad contra el uso del término Cultura Popular e Identidad Nacional, por ser “comunistoides”, en la gestión Irribarren-Cartea, 84-86).

4.-Contribución decidida a la profesionalización del sector cultura -más evidente en unas áreas que en otras- tanto en el interior del aparato estatal (entes descentralizados y fundaciones), como en la sociedad civil, a través de la institucionalización autónoma con diferentes figuras como asociaciones y fundaciones, posibles de conceptualizar como Organizaciones No Gubernamentales (ONG).

 

          Este es el marco político que orientará la acción cultural de las diferentes áreas. Para desarrollar el análisis partimos de la siguiente premisa: los logros y fallas alcanzadas por cada área serán directamente proporcionales, tanto a la situación que tenía la misma en el momento de iniciarse la actual gestión (1989), como al conocimiento previo que el Ministro y su Equipo Central tenían de esa determinada área, es decir, el desarrollo de las diferentes áreas en las políticas de la actual gestión del CONAC, estuvo permanentemente condicionado por las características político-organizativas y la solidez del saber académico de cada esfera especializada, así como por el conocimiento que el Equipo Central tenía de la misma.

 

          Describamos las características de ambos factores,

 

la situación

del área podría ser resumida en los siguientes rasgos:

1.-Un área deprimida organizativamente, con núcleos cuyas actividades tenían una cobertura local (en lo geográfico) y sectorial (en lo temático; sólo danza, o teatro), sin alcance nacional;

2.-La expresión administrativa del CONAC en el área -CCPYT- sufrió un traumático proceso de unificación en la gestión anterior, que redujo su ya de por sí escasa cobertura geográfica (encasillado en Caracas) y académica (sin investigación ni docencia significativa);

3.-El área carecía -y aún carece- de la potencia intelectual necesaria para impulsar a escala nacional -y por supuesto internacional- movimientos intelectuales importantes bien sean científicos, estéticos, o económicos (caso de las artesanías, por ejemplo);

4.-las condiciones del saber propias del área, acusan una debilidad desmesurada, que impide la posibilidad de pensar con profundidad estratégica a Venezuela, desde el punto de vista cultural de los sectores mayoritarios. Para muestra señalamos que la principal institución que en el país se dedicó a la investigación del folklore (la cultura residencial popular tradicional de una comunidad criolla); el Instituto Nacional del Folklore (INAF), durante cuarenta años (1946-86), sólo realizó CIENTO TREINTA Y DOS (132) Informes de Viaje de campo en quinientas ochenta y cinco (585) poblaciones, lo que equivale al 6,3% (o menos) del número de poblaciones existentes en la nación. Esos 132 Viajes consumieron 749 (setecientos cuarenta y nueve) días, en un promedio de 18,7 días por año y de 1,2 días en cada población. Si pensamos que en la Antropología en EE.UU. y en Inglaterra se recomendaba desde finales del siglo pasado, que para conocer suficientemente una comunidad, el investigador debería convivir en ella un promedio de dos años (730 días), resulta más que obvio el poco nivel de profundidad de la investigación realizada. A esta situación del área se agrega

 

la visión del Equipo Central

del CONAC el cual provenía de áreas culturales diferentes (por ejemplo de la música, de la literatura y de la pintura, casos de Abreu, Araujo y Villamediana), quienes demostrando capacidad y preocupación gerencial, acudieron a asesores pertenecientes al área y aquí pensamos que se incubaron algunos grandes errores de la gestión.

 

          La sana política administrativa de privilegiar el punto de vista del ente descentralizado que se ocupa de esta área, la Fundación de Etnomusicología y Folklore (FUNDEF), aparejó injusticias en los juicios emitidos por esa institución acerca de un movimiento cultural que no comprendía, debido a que no había sido estudiado por ella y el cual era juzgado de acuerdo a patrones de los años cuarenta y cincuenta. Tal concentración de poder obstaculizó y en ocasiones cercenó, iniciativas importantes provenientes de otros actores del área. Con el agravante de que FUNDEF realizó la gestión más gris de toda la época del CONAC (1975-1993).

 

          En la medida que el Equipo Central, activo seguidor de las políticas, comprendió la necesidad de abrirse hacia otros miembros del área, pudieron realizarse algunas correcciones y reparar injusticias, aunque lamentablemente, ya no había tiempo de elaborar un plan de envergadura largoplacista para el área.

 

          Los dos factores analizados, las condiciones del área para 1989 y las características del Equipo Central del CONAC, produjeron como

 

consecuencia

una gestión que podemos sintetizar en dos juicios:

1.-la debilidad estructural que el área tenía para 1989 fue superada, debido a las características de las políticas generales del CONAC señaladas al principio de este escrito, lo que hace que para 1994, se esté en una posición más favorable, comparada con cinco años atrás y

 

2.-junto con esa apreciación también es posible afirmar, que el área de las Culturas Residenciales Populares resultó ser la menos favorecida de la gestión actual del CONAC, si la comparamos con las demás áreas.

 

          Nos interesa señalar algunos

 

logros actuales del área

con el fin de ilustrar y resaltar aquellas experiencias significativas dignas de seguimiento y profundización. Tendríamos que

 

la cobertura geográfica de la Animación Cultural Piloto

aumentó significativamente, desarrollándose puntos muy importantes entre los cuales destacan:

Barlovento, especialmente en dos poblaciones, San José de Barlovento donde se desarrolla una experiencia musical de vanguardia y Tacarigua de Mamporal, a través de FUNDABARLOVENTO, donde se lleva a cabo uno de los procesos de Animación Cultural más profundos de Venezuela;

 

Carúpano, uno de los pocos lugares en donde la Investigación -como lógicamente debe ser- lidera un proceso de Animación Cultural atravesado por los diversos tiempos históricos: la Arqueología, la Sociología Cultural, la Sociología de la Familia y la Historia. En esta acción cultural trabajan mancomunadamente el Centro de Estudios Arqueológicos, el Instituto de Estudios Étnicos y Tradicionales de Paria y el Ateneo de Carúpano;

 

Los Arangues, Estado Lara, lugar en donde todo el pueblo se ha convertido en una experiencia única de Animación Cultural, que conjuga lo cultural, lo político y lo económico, conformando un paradigma a proponer como estrategia de desarrollo de poblados pequeños, capaces de insertarse en un modelo nacional de modernización del país, que lleve aparejado el crecimiento de las potencialidades identitarias de los pueblos, frenando el desarraigo físico (migración) y espiritual (la inferiorización inducida). Lamentablemente en esta experiencia la participación del CONAC, es prácticamente nula; y finalmente

 

Caracas, donde desde 1991 se comenzó un proceso de acción cultural dirigido por la investigación, orientado en la búsqueda de las redes culturales residenciales ejemplificadas en las fiestas colectivas y que perseguía como objetivo el fortalecimiento de dichas redes como una manera de dignificar la personalidad cultural colectiva. La dirección de esa acción está a cargo de FUNDARTE, institución que a pesar del cambio de Alcalde ha continuado profundizando en esa línea, asunto que habla muy bien de las actuales autoridades, que en lugar de negar “lo de la administración anterior”, ha continuado esa dirección inyectándole mayores recursos y precisando mejor la definición de políticas y metas a corto y largo plazo. La parte de investigación estuvo a cargo del CLACDEC (1991) y del Centro de Investigaciones Socioculturales de Venezuela (CISCUVE) en 1992.

 

          A los alcances geográficos del área se le suman los alcances académicos expresados en docencia, investigación y difusión.

 

 

En docencia

destacan:

-los numerosos cursos y talleres de Animación y Gestión Cultural dictados por el CLACDEC, por la Federación de Ateneos de Venezuela y por la Dirección de Desarrollo Regional del CONAC, que aunque no se refieren a Culturas Residenciales, su importancia radica en su decisiva contribución al mejoramiento de la capacidad profesional de los gerentes culturales regionales y locales, permitiendo una mejor elaboración de planes, con objetivos, metas y seguimiento más objetivos;

 

-la continuación de los Talleres de Cultura Popular de la Fundación Bigott, comenzando su segunda década, ha permitido la formación de miles de personas en el conocimiento de la música, danza y pintura popular, aumentando el reservorio de ejecutantes y divulgadores de estas expresiones culturales;

 

-los Cursos de Investigación largos (14 meses) y cortos (4 meses), dictados por el Centro de Investigaciones Socioculturales de Venezuela (CISCUVE, CONAC), con el auspicio académico de la Universidad de Oriente y de la Facultad de Humanidades de la UCV, en Margarita, Carúpano, Caracas, La Guaira y Tacarigua de Mamporal, por una parte, y en Bolívar, Lara, Táchira, Maracay, Valencia y Caracas, por la otra.

 

En Investigación

es dable señalar:

-una de las mejores noticias posibles: el Estudio-Diagnóstico e Inventario de Recursos Humanos e Infraestructura del Sector Cultura, que comenzó a gestarse en la Dirección de Desarrollo Regional y hoy continúa en manos del Centro de Investigaciones de Estadísticas Culturales (Kaplún, Rojas y Román), el cual ha concluido la recopilación y procesamiento en diez Estados de Venezuela. Esta información sienta bases definitivas para la comprensión del sector cultura nacional, lo que permitirá una mejor elaboración de políticas de largo alcance;

 

-el CISCUVE-CONAC, ha logrado realizar 547 (quinientos cuarenta y siete) Informes de Viaje de Campo sobre investigaciones de las Culturas Residenciales Venezolanas, 450% más que lo realizado por el INAF, lo que constituye un modesto crecimiento del conocimiento sobre las expresiones culturales de las comunidades populares.

 

En difusión

es el aspecto menos logrado de la gestión del CONAC, sobresalen los espectáculos, con su gran consumo de recursos y su limitada difusión, confinada a los asistentes al acto. Algunos libros y discos (como los de Juan de Dios Martínez en el Zulia), con dificultades para su difusión;

 

-FUNDARTE relanzó y redimensionó su colección dedicada a las Culturas Residenciales Caraqueñas;

 

-la Dirección de Cultura del Estado Anzoátegui editó la Revista Aremi en 1992, en cuyos dos números aparecieron dossier sobre Culturas Residenciales Orientales y sobre Música Oriental, respectivamente;

 

-será la Fundación Bigott, la que lidere este departamento con su Revista, especialmente en la segunda época que comienza en 1992, sus libros y sus programas para TV, Encuentro con...

 

          Señalados los grandes rasgos del estado actual del área de las Culturas Residenciales Populares y pensando en cómo construirla de manera que sea líder en esta etapa de globalización del mundo,

 

Proponemos:

1.-La Creación del Instituto de Formación de Especialistas en Culturas Residenciales (IFECUR), que a modo de sus homólogos; el Instituto Universitario de Estudios Musicales (IUDEM) y el Instituto Universitario de Estudios Superiores en Artes Plásticas “Armando Reverón, gradúe Licenciados Especialistas en Culturas Residenciales, de manera que la investigación, docencia y extensión tengan nivel universitario y se incorporen a las nuevas carreras que reclama el desarrollo democrático de Venezuela;

 

2.-Que el IFECUR concentre las diversas expresiones institucionales y presupuestarias que el CONAC dispone para atender el área de las Culturas Residenciales (FUNDEF, la sección de Danzas Folklóricas de la Dirección de Danza, parte de las atribuciones actuales de la Dirección de Desarrollo Regional, etc);

 

3.-Creación de una Política de Estado para el Cambio Cultural en Comunidades, que contemple de una manera amplia a las Culturas Residenciales Populares como eje articulador de las numerosas redes sociales presentes en las localidades: vecinales, parentales, paisanaje y amistad (Dyna Guitian, 1993), integrando esfuerzos del CONAC, Ministerio de la Familia, Gobernaciones, Alcaldías y Sociedad Civil;

 

4.-Creación de la Colección Editorial (con el gran aliento de las realizadas por la Academia de la Historia), Biblioteca de Culturas Residenciales, que inicialmente pueda contener cuatro grandes series:

Comunidades Criollas, Comunidades Indígenas, Comunidades Biculturales-Binacionales y Grandes Temas (Música, Danza, Cocina, Religión, Artesanía, Pintura y otros);

 

5.-Creación de una Política de Estado para el Cambio Cultural en el Sistema Educativo, que contemple de una manera amplia a las Culturas Residenciales como eje articulador curricular de las numerosas redes del conocimiento presentes en la Educación Básica (hay experiencias al respecto). Que plantee la creación de la mención del Bachiller en Animación Cultural y del Maestro Especialista en Culturas Residenciales, egresado de la UPEL en tres años (actualmente en la sede del Instituto Pedagógico de Caracas se discute esta posibilidad).

 

6.-Creación de la Revista Nacional de Culturas Residenciales, financiada por el CONAC, adoptando la modalidad instrumentada con la Revista IMAGEN Latinoamericana;

 

7.-Creación de una Política Audiovisual Multimedia en apoyo de las Culturas Residenciales Venezolanas;

 

8.-Creación de una Política de Estado para estimular una relación fecunda entre las Culturas Residenciales y el Desarrollo Económico, que contemple entre otros aspectos: las expresiones artesanales, el arte popular, el turismo, las tecnologías tradicionales de producción, las redes sociales y su papel en el ciclo productivo.

 

9.-Reducir el desequilibrio presupuestario existente en el CONAC, entre el área de las Culturas Residenciales y otras especialidades.

 

          Se trata de comprender que todos quienes lean este artículo, estarán en el próximo siglo en apenas siete años. Somos hombres de dos centurias, es más de dos milenios, por eso la cultura debe asumirse como vanguardia conductora de ese proceso. Sólo decisiones de largo aliento valen la pena para nosotros, venezolanos cabalgadores de milenios.

Descargar el Archivo en pdf.

Share Button

4 Responses to Las Culturas Residenciales Populares: Cabalgadoras de Milenios

  1. donde queda el instituto de estudios etnicos y tradicionales de paria,por favor me interesa la localizacion e informacion acerca de los requisitos para entrar gracias.

    • Hasta finales de los ’90 funcionaba en el Museo Arqueológico de Carúpano. Los miembros de su Directiva son el Prof. Juan de Dios Díaz, la Profesora Goyita y el Profesor Ricardo Mata, además del Poeta Enrique Viñoles. Creo que te será fácil contactarlos en la ciudad pues son muy conocidos. Puedes preguntar también en el Ateneo de Carúpano, para localizarlos.

  2. Francisco Calcaño

    Nunca me ha gustado,que se politiquee con lac Cultura,con C mayúscula. Es algo absolutamente deleznable hacerlo. En cada época,unos más,otros menos,la cultura fue preocupación de de nuestros gobernantes y a veces,uno que otro artista,se le arrimó al Presidente de turno,para poder subsistir,entre ellos el Maestro Abreu.No es para criticarlo,sino para recordárselo a quienes,se fanatizan y quieren,politizar las actividades artísticas,ningún artista que realmente lo sea,debe politizar sus actividades,el artista se debe asu público y no a un determinado sector de la población.

    • Totalmente de acuerdo con Usted. Por eso tratamos en nuestras páginas de colocar la información más objetiva posible, sobre las diversas políticas culturales implementadas por los Gobiernos venezolanos, desde finales del siglo XIX y que sea el lector quien se forme su propia opinión.
      Atentamente

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

18 + seis =